Otro miércoles de protesta y la única respuesta del gobierno es la represión

El miércoles 4 de febrero, jubilados y jubiladas volvieron a convocarse para protestar en reclamo de una mejora en sus haberes y en el servicio y atención del PAMI. Una vez más, se reunieron para realizar una ronda en el Congreso y una vez mas, la Policía Federal volvió a reprimir.

Ya desde inicio de la protesta, la Gendarmería y la PFA realizaban un cerco represivo alrededor del Congreso. Cerca de las 15:20, la Policía Federal Argentina (PFA) comenzó a empujar, golpear con tonfas y arrojar gases lacrimógenos contra quienes realizaban una ronda pacífica sobre la vereda. Esta protesta se desarrollaba en el marco de la previa al tratamiento de la reforma laboral, a la que los y las jubilados también se oponen. La cercanía de la fecha del tratamiento en el recinto permite sospechar que la saña de la represión fue un claro mensaje hacia cualquier persona que pretenda manifestarse en contra de las medidas que promueve el Gobierno Nacional.

Fotos por Mat ((i))

Durante el despliegue represivo se vivieron escenas de violencia, con reducción a golpes de manifestantes, entre ellos dos personas con discapacidad en sus piernas. Uno de ellos, que se moviliza en muletas, sufrió convulsiones mientras la Policía Federal intentaba detenerlo, por lo que fue abandonado en la vereda del Congreso y tuvo que ser atendido primero por voluntarios de CEPA Argentina y luego trasladado por el SAME al Hospital Ramos Mejía. Otro manifestante en silla de ruedas, que no cuenta con sus piernas, enfrentó a la Policía Federal tratando de evitar la detención del compañero y terminó cayendo de su silla de ruedas al piso.

Otra detención fue la del Padre Paco, quien nuevamente fue agredido y detenido durante la protesta, pero también liberado sin que se le abriera una causa. Otros dos manifestantes, además de ser agredidos y detenidos por la policía, enfrentaron la apertura de causas penales.

La Comisión Provincial por la Memoria denunció que más de 35 personas resultaron heridas por golpes o por el efecto de los gases lacrimógenos.

Delia fue una de las gaseadas y cuenta el momento de la represión.

Las fuerzas represivas del estado fueron barriendo y alejando hasta dos cuadras del Congreso Nacional a jubiladas, jubilados y manifestantes solidarios que los acompañaban.

La represión y las detenciones no impidieron que la protesta se sostuviera. Los manifestantes lograron esquivar los avances de las fuerzas de seguridad y realizaron breves cortes de calles. Alrededor de las 17:30, la protesta se redirigió desde Plaza de los dos Congresos hacia 9 de Julio, donde estaba prevista una actividad con radio abierta en contra de la reforma laboral. Al llegar a la altura de Sáenz Peña, los manifestantes se encontraron con un cordón de Infantería que les impidió avanzar. Frente al bloqueo, volvieron hacia la Plaza de los Dos Congresos, donde finalizaron la ronda que realizan todos los miércoles.

Fotos por Mat ((i))

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