Nilton Condori, el senador del pueblo y el toro de la democracia
Nilton Condori es profesor de Biología y Geografía, titulado en la Escuela Superior de Maestros de Santiago de Huata. Además, fue estudiante de Sociología en la Universidad Pública de El Alto. Nació el 12 de octubre de 1988 en la comunidad Toja Cachi, de la Central Agraria Kalaque. Su apellido, Condori, representa al kuntur o cóndor, un ave emblemática que demuestra vigor y simboliza el espíritu protector de los Andes.
El senador suplente de la Alianza Unidad, Nilton Condori, quien ingresó por el partido político de Doria Medina, pero, como él mismo indica, “no tiene jefes, solo los ladrones tienen jefes”, está pateando el tablero político en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Sin duda, incomoda a los legisladores con la propuesta de rebaja de sueldos a 10.000 bolivianos. Meses atrás vendió un toro en 10.500 bolivianos, dinero que utilizó para viajar a ciudades capitales y provincias para promover dicha propuesta.
“Justamente ese torito es para motivar esa conciencia emancipadora del pueblo boliviano. Es decir, yo no puedo opinar bajo mi criterio personal”, indicó el legislador.
Tiene razón Condori cuando señala que, una vez elegido, un diputado o senador ya no debería defender los intereses de un partido político, sino los intereses de la sociedad y de las mayorías nacionales. Sin embargo, la mayoría de los legisladores defiende los intereses del partido y de su caudillo. Por ello, Condori interpela y cuestiona la base del sistema democrático partidario de la q’aracracia:
“En Bolivia tienen que desaparecer las bancadas políticas, porque simplemente deliberan intereses de una persona o de un colectivo; no los intereses del pueblo”, indicó. “Desde que uno es elegido debería convertirse en diputado o senador del pueblo, pero lamentablemente eso no es así”, añadió.
Recientemente, Samuel Doria Medina pidió a Condori que se retracte sobre su declaración respecto al cierre de la Asamblea Legislativa. Sin embargo, Nilton fue enfático y respondió:
“No es mi jefe. Los delincuentes no más tienen jefe. Yo soy senador del pueblo”.
Condori hace mención a Felipe Quispe Huanca, quien decía que no hay que humillarse y que se debe discutir de cerebro a cerebro.
“Yo pienso, tengo cerebro. Felipe (Quispe) decía: ‘carajo, hay que discutir de cerebro a cerebro’. Yo no me humillo”, manifestó.
En el aspecto ideológico, Condori tiene influencia del sistema comunal de Félix Patzi y también del indianismo de Felipe Quispe Huanca (El Mallku). Asimismo, su proyecto político es la “Tercera Revolución”.
En lo orgánico, fue dirigente campesino de su provincia y presidente departamental del MTS.
Por otro lado, algo que vincula a Condori con el pueblo es la música chicha, ya que el senador sorprendió al tocar el teclado en un cierre de campaña en una provincia. Algunos comentarios en redes sociales señalaron: “bandido había sido este senador” y “este senador no puede morir de hambre”. Sin duda, Condori expresa, a través de la música chicha, lo que gusta a las grandes mayorías.
En el campo político, no faltaron las molestias de senadores y diputados, quienes empezaron a cuestionar a Nilton Condori. Por ejemplo, la senadora Claudia Mallón (APB-Súmate) señaló:
“No nos joderemos entre nosotros, no nos devaluaremos más de lo devaluado que estamos”.
De igual manera, Ormachea criticó: “¿cómo vas a decir que no hago nada?”.
Es cierto cuando Condori señala que, en gran parte de la historia política boliviana, estos espacios de poder —senadores y diputados— fueron ocupados por una casta dominante blancoide que ha vivido del poder, lo que hemos denominado racialización del poder. En la actualidad, Condori enfrenta tres denuncias en la Comisión de Ética, las cuales buscan suspenderlo o expulsarlo del Senado. Esto, sin duda, tiene como fin callarlo y darle un escarmiento por sus denuncias. Sin embargo, Nilton ha mencionado que es un indio rebelde y que no lo callarán con amenazas.
El senador Nilton Condori está convocando al Gran Cabildo Nacional en la ciudad de El Alto el 11 de abril, bajo la consigna: cambiar el rumbo del país, extirpar la corrupción y renovar la gestión política en Bolivia. Entre los puntos principales se encuentran:
Reducción salarial de los altos funcionarios en los cuatro órganos del Estado; Eliminación de la renta vitalicia a los expresidentes de Bolivia;
Reforma constitucional del artículo 168 de la CPE; Institucionalización de jueces y fiscales por un periodo determinado; Cadena perpetua y pena capital para casos de corrupción.
Estos puntos incomodan a la élite política boliviana porque tocan directamente sus intereses económicos.
Para este cabildo, Condori invitó a la Central Obrera Boliviana a sumarse a esta concentración multitudinaria; sin embargo, al parecer, Argollo la calificó como un acto político. Con ello se evidencia que Argollo busca protagonismo y que, si no está a la cabeza, no lo respalda. Por su parte, Edman Lara indicó que no participarán en el cabildo, ya que considera que algunas decisiones, como cerrar la Asamblea, podrían dar paso al “decretazo”.
Cabe mencionar que varios sectores se están sumando al Gran Cabildo Nacional, como la CSUTCB, la Central de Residentes de las 20 Provincias del Departamento de La Paz y otras organizaciones, que harán presencia con sus afiliados en este espacio que cuestionará al poder institucional, en específico a la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Finalmente, Nilton Condori goza de respaldo y legitimidad social con la propuesta de reducción de sueldos a legisladores (que podría complementarse con un modelo de sueldo base de 10.000 bolivianos más incentivos por desempeño). Asimismo, plantea la eliminación de la renta vitalicia a los expresidentes, en un contexto de crisis económica en el país, donde ni legisladores ni expresidentes parecen asumir sacrificios. De este modo, la crisis recae sobre los sectores más pobres y las grandes mayorías, mientras las élites económicas y la casta política no lo hacen. Por su parte, el discurso de austeridad del gobierno de Rodrigo Paz ha resultado, hasta ahora, meramente embaucador.
Condori surge como un cuadro político importante, un verdadero outsider, un líder emergente que busca consolidar su capital político. Se espera que no se apague, como parece estar ocurriendo con Edman Lara.
Por: Jesús Humerez Oscori, sociólogo aymara



