En Río Negro la docencia convocó un paro de 48 horas para reclamar por la apertura de la paritaria salarial ante la falta de respuestas del gobierno de Alberto Weretilneck.

Escuchá el reporte de Guillermo Uribe desde FM Mural.
Desde la mañana del martes se realizaron protestas en los puentes carreteros que unen la ciudad rionegrina de Cipolletti con Neuquén capital, donde se acercaron docentes de dicha provincia para dar su apoyo. En ese marco la policía rionegrina reprimió a los manifestantes.
Según relataron docentes que estaban allí presentes, la movilización se desarrollaba de forma pacífica hasta la intervención de las fuerzas de seguridad. Además, testigos denunciaron empujones, corridas y el uso de gas pimienta, lo que generó caos y complicaciones para respirar entre los presentes. También indicaron que intentaron dialogar con el jefe del operativo, pero no hubo respuestas.
Laura Ortiz López, Secretaria General de UnTER (Unión de trabajadores de la Educación Río Negro), contó: “Nosotros ya nos hemos parado sobre la ruta y no hemos generado ningún tipo de malestar. Pero el gobierno provincial ejecutó de mano de la policía la represión a los docentes rionegrinos. Es hora que todos y todas tengamos que salir a defender nuestros derechos porque la verdad que este gobierno no tiene límites”.
Además pidió a las autoridades provinciales que dejen de reprimir: “Le pedimos al gobierno provincial que frene, que lo único que hacemos los docentes es salir a visibilizar lo que él quiere hacer desconocer al resto. Le decimos al gobernador que nos convoque a paritaria y que frene tanta violencia”.
El sindicato que nuclea a docentes rionegrinos emitió un comunicado rechazando al violencia estatal: “Repudiamos y denunciamos con bronca, con indignación y con absoluta claridad política la represión que sufrimos quienes salimos a las calles a reclamar. No hay eufemismos posibles: Weretilneck mandó a reprimir a la docencia rionegrina”.
Este miércoles continuó con un segundo día de paro en todas las seccionales de la provincia y sin respuestas oficiales el reclamo se profundiza mientras no se descartan nuevas medidas.
Entre sus peticiones, UnTER exige una recomposición salarial que ubique el salario mínimo docente en dos millones de pesos, el pase progresivo de sumas no remunerativas al básico y la continuidad de la actualización por inflación, con incorporación de un índice patagónico.


