Flotilla Global Sumud: El castigo a la solidaridad

Desde el pasado 24 de mayo no existe información clara sobre la situación de diez integrantes del convoy terrestre Global Sumud Maghreb, retenidos en Libia del Este cuando intentaban negociar el paso seguro de una misión civil internacional rumbo a Gaza.

Por Mario Hernandez

La organización denunció primero la pérdida de contacto con parte de la delegación y, más tarde, se confirmó que estas personas permanecían retenidas sin que hasta el momento se haya ofrecido una explicación sobre su paradero, su estado o las condiciones en las que se encuentran.

Formaban parte de una misión humanitaria y política que, desde hace semanas, intenta abrir una ruta terrestre hacia Gaza por el norte de África a través del paso de Rafah (tras los ataques del régimen de Netanyahu a la ruta marítima). Días atrás, NODAL había informado de que dos de sus periodistas, Paula Giménez y Lucas Aguilera, se sumaban a esta comitiva internacional para acompañar sobre el terreno una acción que buscaba llevar ayuda humanitaria, denunciar el bloqueo y visibilizar el genocidio contra el pueblo palestino.

Durante años, Palestina ha sufrido también un cerco de silencio, de deformación mediática y de relatos fabricados desde los mismos centros de poder que sostienen o justifican su asedio. Estos periodistas se sumaban así a una misión que no pretendía únicamente llevar una ayuda puntual, sino también abrir una grieta en ese silencio.

Mientras esta iniciativa daba sus primeros pasos, seguimos la liberación del brasileño Thiago Ávila y del activista hispano-palestino Saif Abu Keshek, retenidos por Israel en aguas internacionales cuando participaban en otra acción que pretendía, también, romper el cerco a Gaza.

Aquí conviene detenerse en dos lugares que explican la dimensión política de esta caravana: Rafah y Libia. Rafah, porque era el horizonte de la misión; Libia, porque es el territorio donde esa misión ha quedado atrapada.

Rafah importa porque permite entender qué es Gaza hoy. Como suele recordar Ilan Pappé, Gaza no fue siempre la “Franja” que nombramos ahora. Fue una ciudad portuaria importante del Levante mediterráneo, atravesada por rutas comerciales, culturales y humanas. La Franja, en cambio, es otra cosa, es el resultado histórico de la colonización, de la expulsión forzosa de población palestina, del refugio impuesto y, más tarde, de un encierro administrado. La mayor cárcel del mundo a cielo abierto llegó a nombrarse. Por eso Rafah aparece una y otra vez en las negociaciones: porque no es solo un paso fronterizo, sino uno de los pocos puntos por los que Gaza puede comunicarse con el exterior.

Por otra parte, Libia tampoco fue siempre ese territorio roto donde ahora leemos que los activistas han sido retenidos por autoridades del este del país, vinculadas a una administración paralela que muchas personas fuera de Libia apenas conocíamos hasta que una misión solidaria como esta ha quedado atrapada allí. Antes de la agresión de la OTAN en 2011, Libia era el país de África con mayores índices de desarrollo. Aquel ataque, presentado como “humanitario”, destruyó sus estructuras estatales y abrió la puerta a la fragmentación política, a la disputa petrolera, a los poderes paralelos y al descontrol actual.

Y esto nos lleva al punto en el que nos encontramos, donde no se trata solo de saber que están retenidos, sino de saber ante quién reclamar, con quién negociar, qué autoridad responde y qué mecanismos pueden activarse en un país convertido por Occidente en “fallido”, atravesado por poderes de facto, milicias, tutelas extranjeras y zonas de control fragmentadas.

Las personas retenidas son Paula Giménez y Lucas Aguilera, de Argentina; Matías Álvarez Rodríguez, de Uruguay; Alicia Armesto Núñez, de España; Doménico Centrone y Leonarda Alberizia, de Italia; Ana Margarida França Santana Baptista, de Portugal; Lauro Kwoczala, de Polonia; Ashraf Khoja, de Túnez; y Jenelle Jones, de EE UU.

Sus Estados tienen obligaciones para con sus ciudadanos. Argentina, Uruguay, España, Italia, Portugal, Polonia, Túnez y EE UU no pueden mirar hacia otro lado: deben activar todos los mecanismos diplomáticos necesarios para conocer su situación, garantizar su integridad y exigir su liberación inmediata.

La cuestión palestina ha vuelto a desnudar el mundo en el que vivimos: un orden donde unos pueblos pueden ser asediados, otros países destruidos y la solidaridad perseguida. Pero también muestra que, frente a ese mundo, siguen existiendo voces capaces de caminar, organizarse y abrir grietas en el silencio. Defender la liberación de estos activistas no es solo reclamar garantías para diez personas retenidas en Libia; es defender el derecho de los pueblos a vivir en paz y la responsabilidad colectiva de construir otro mundo.

 

Italia visitó a dos detenidos, pero sigue sin haber listado completo ni pruebas de vida de Paula Giménez y Lucas Aguilera

Según informó oficialmente el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, el Cónsul General de Italia en Bengasi, Filippo Colombo, realizó en las últimas horas una primera visita a dos ciudadanos italianos integrantes de la denominada “Flotilla terrestre”, quienes se encuentran bajo custodia en una dependencia policial de Libia oriental.

Sin embargo, la Cancillería italiana:

  • No informó cuántas personas permanecen actualmente retenidas ni publica un listado completo con sus nombres e identidades.
  • No brinda información oficial sobre el paradero ni el estado de salud del conjunto del grupo internacional retenido.
  • No existe hasta este momento confirmación oficial sobre María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera, ciudadanos argentinos integrantes de la misión humanitaria.
  • No se informó tampoco si existe una fecha prevista de liberación ni resolución respecto de su situación.
  • La propia Cancillería italiana informó haber solicitado mejoras en las condiciones en las que permanecen privadas de su libertad las personas visitadas, así como su extensión al resto del grupo de distintas nacionalidades, lo que confirma la continuidad de una situación de privación de libertad bajo custodia de autoridades de Libia oriental.

POR ESO SEGUIMOS EXIGIENDO:

  • Prueba de vida inmediata de Paula Giménez y Lucas Aguilera.
  • Confirmación oficial de su paradero.
  • Comunicación directa e inmediata con sus familias.
  • Acceso humanitario y consular pleno.
  • Información oficial sobre las condiciones de detención del conjunto del grupo.
  • Y la pronta liberación de todas las personas voluntarias humanitarias que se dirigían hacia Gaza.

La ausencia de información oficial por parte de la Cancillería Argentina continúa siendo alarmante. Estamos hablando de integrantes de una misión civil y humanitaria internacional. El silencio, la demora y la indiferencia institucional también generan responsabilidad política.

Seguimos exigiendo la rápida liberación de Paula Giménez y Lucas Aguilera, así como del conjunto de la delegación internacional.

La falta de información oficial, la demora en el acceso y la ausencia de certezas sobre el conjunto de las personas mantienen vigente la preocupación por su integridad física, su seguridad y el pleno respeto de sus derechos fundamentales.

Les pedimos a todas y todos que sigan acompañándonos, difundiendo y ayudando a sostener la visibilidad pública de esta situación para que exista la intervención activa, pública y oficial de la Cancillería Argentina para garantizar su protección y su pronto regreso a casa.

Agradecemos profundamente cada mensaje, cada abrazo y cada gesto de solidaridad en estas horas tan difíciles. Seguiremos difundiendo cada novedad y los mantendremos informados e informadas sobre cualquier avance en la situación.

El gobierno argentino no actúa por sus ciudadanos detenidos en Libia

Sin prueba de vida: Argentina mira para otro lado mientras dos connacionales permanecen retenidos en Libia

Pasaron varios días desde que fuerzas del este de Libia, controladas por el mariscal Jalifa Haftar, detuvieron a diez integrantes de la misión humanitaria internacional del Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb en las inmediaciones de la ciudad de Sirte, mientras se dirigían hacia la Franja de Gaza con ambulancias, insumos médicos y asistencia humanitaria.

Entre los retenidos se encuentran los ciudadanos argentinos Paula Giménez, psicóloga, y Lucas Aguilera, médico veterinario, ambos directores de investigación del medio de comunicación latinoamericano NODAL (Noticias de América Latina y el Caribe). Hasta el jueves no existía ninguna prueba de vida de los dos argentinos, no hay comunicación directa con sus familias y la Cancillería argentina, a cargo de Pablo Quirno, no emitió ninguna declaración oficial sobre el caso.

Según informó la organización del convoy, el domingo 24 de mayo un grupo de diez integrantes de la delegación internacional se adelantó al resto de la caravana con el objetivo de negociar el paso por el puesto de control militar 5+5, en el acceso al territorio controlado por las fuerzas de Haftar. En ese punto fueron interceptados y retenidos por las autoridades del este de Libia.

El convoy transportaba más de 300 participantes de 25 países, entre médicos, periodistas, ingenieros, psicólogos, veterinarios, trabajadores humanitarios, parlamentarios y académicos, con asistencia destinada a la población palestina.

La delegación argentina era la más grande de toda Latinoamérica en este operativo humanitario. Además de Giménez y Aguilera, otros seis argentinos que participaban de la Flotilla Marítima Global Sumud, la rama naval de la misma misión internacional, ya regresaron al país después de ser interceptados por fuerzas israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo y trasladados a un barco prisión donde, según denunciaron al regresar, recibieron golpizas, torturas con pistolas taser y quemaduras. El contexto es de una gravedad que no admite minimización.

La primera confirmación pública de acceso consular llegó desde Europa. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia informó oficialmente que el Cónsul General de Italia en Bengasi, Filippo Colombo, realizó una visita a dos ciudadanos italianos integrantes del grupo retenido, quienes se encuentran bajo custodia en una dependencia policial de Libia oriental. La propia Cancillería italiana reconoció haber solicitado mejoras en las condiciones de detención de los visitados y reclamó que esas mejoras se extendieran al resto del grupo de distintas nacionalidades. La visita confirma que las personas permanecen privadas de su libertad.

Sin embargo, el comunicado italiano no incluyó un listado completo de los detenidos, no informó sobre el paradero ni el estado de salud del conjunto del grupo internacional y no aportó confirmación alguna sobre la situación específica de Giménez y Aguilera. Mientras tanto, la Cancillería argentina no realizó ninguna gestión equivalente. No hubo reacción desde la Casa Rosada ni desde el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La madre de Paula Giménez, Nora Ortín, declaró públicamente que la familia se encuentra sin información: «No sabemos dónde están, ni en qué condiciones físicas», según consignó el diario mexicano La Jornada. Por su parte, Adalberto Aguilera, hermano de Lucas, fue categórico al calificar la situación: «Es un secuestro por motivos políticos. No cometieron ningún delito, fue un acto puramente solidario».

La ausencia del Gobierno nacional en la gestión del caso generó una ola de reclamos de dirigentes políticos, gremiales y de Derechos Humanos. Roberto Baradel, secretario general adjunto de la CTERA, exigió «información y la liberación inmediata de los integrantes del convoy». Hugo Godoy, secretario general de la CTA Autónoma, señaló que «el gobierno argentino tiene la responsabilidad de reclamar de manera inmediata por la libertad de Lucas y de Paula, y de todos los que están detenidos y de garantizar su libertad, su integridad física y su salud».

El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, reclamó al Ministerio de Relaciones Exteriores «las gestiones necesarias para garantizar la protección consular de ambos ciudadanos, en cumplimiento del derecho que los ampara y de obligaciones del Estado nacional, de manera coordinada, activando todos los mecanismos multilaterales pertinentes ante la desaparición forzada y la privación ilegítima de la libertad de ambos ciudadanos». El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, también manifestó su preocupación y pidió por la repatriación de ambos.

La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, publicó: «¡Libertad para Paula Giménez y Lucas Aguilera! Periodistas argentinos de NODAL que llevaban ayuda humanitaria a Gaza, están retenidos en Libia con paradero desconocido. Exigimos que el Estado nacional cumpla su obligación e intervenga de forma urgente». El intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, se sumó al pedido.

En el plano parlamentario, diputadas y diputados nacionales impulsaron un proyecto de resolución en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación exigiendo información, garantías y resguardo para ambos ciudadanos. La Comisión de Derechos Humanos del Parlasur presentó reclamos formales ante la Cancillería argentina. Y desde NODAL se presentó una nota formal ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, alertando sobre el secuestro e incomunicación de los diez integrantes de la misión.

La detención en Libia se produce en un marco de escalada de violencia institucional contra las misiones humanitarias internacionales con destino a Gaza. Días antes de la interceptación terrestre, la Flotilla Marítima Global Sumud fue detenida por fuerzas israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo. Ese operativo generó un fuerte repudio internacional tras la difusión de imágenes y videos que mostraron el hostigamiento y maltrato ejercido por el entonces ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, contra los activistas humanitarios detenidos. Detenciones ilegales, agresiones físicas y tratos degradantes quedaron documentados públicamente.

El silencio de la Cancillería argentina frente a ambos episodios no es un dato menor: el gobierno de Javier Milei ha mantenido una posición de alineamiento con Israel desde el inicio de su gestión, lo que alimenta las críticas de quienes señalan que ese posicionamiento ideológico condiciona la capacidad del Estado argentino de defender a sus propios ciudadanos cuando estos participan de misiones de solidaridad con el pueblo palestino.

Información de la Cancillería del gobierno de Milei

La Cancillería Argentina informa que el pasado 24 de mayo tomó conocimiento de la detención de dos ciudadanos argentinos en las cercanías de Sirte, en Libia: María Paula Giménez y Lucas Ezequiel Aguilera. Junto con ellos, también habrían sido detenidas otras ocho personas de distintas nacionalidades.

Las personas mencionadas formaban parte de una caravana terrestre de supuesto (sic) carácter humanitario que partió a comienzos de mayo desde Mauritania con destino a Gaza y que, para ello, eligió transitar el territorio de Libia, país que –como es de público conocimiento y es permanentemente reiterado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas– presenta una preocupante situación de fragilidad en materia de seguridad y de creciente influencia de diversos grupos armados, en donde no existe actualmente un gobierno unificado, con distintas facciones que controlan distintas porciones del territorio.

Inmediatamente después de tomar conocimiento de la situación, a través de la Embajada Argentina en Túnez –concurrente en Libia–, se iniciaron acciones de coordinación con autoridades de otros países con presencia en el terreno para confirmar la información y efectuar gestiones tendientes a conocer el estado de situación de los connacionales para su pronta liberación.

Las fuerzas que controlan el Este de Libia no han confirmado hasta el momento ni el listado de personas detenidas ni el lugar en el que se encuentran. No obstante, información aportada por fuentes fidedignas han permitido confirmar que los dos connacionales en cuestión se encuentran dentro de ese grupo y que actualmente están alojados en Bengasi.

El 26 de mayo, la Embajada Argentina en Túnez transmitió oficialmente a la Embajada de Italia en Libia una solicitud de cooperación consular, habida cuenta de la presencia consular italiana en Bengasi. En el día de hoy el Cónsul italiano en Bengasi pudo visitar a los nacionales italianos detenidos, pero le fue negado el acceso a visitar a los ciudadanos argentinos. Asimismo, el Cónsul italiano solicitó una mejora de las condiciones de detención, requerimiento que fue respondido positivamente por las fuerzas de seguridad involucradas.

Hasta el momento no se cuenta con información confirmada en lo que respecta a plazos y continuidad del proceso. Sumado a ello, existe un cese de actividades por parte de la administración local con motivo de festividades religiosas impone, asimismo, una postergación de definiciones.

La Cancillería Argentina, a través de sus Embajadas pertinentes, continúa en permanente diálogo, coordinación y acción cooperativa con Embajadas y Consulados de países amigos y con organizaciones relevantes presentes en el terreno (como la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Libia, UNSMIL, y el Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR), para brindar asistencia a los connacionales detenidos y bregar por su pronta liberación.

La Cancillería Argentina presta, como siempre lo hace, la correspondiente asistencia consular de calidad que se le brinda a todos los connacionales en el exterior, inclusive frente a acciones imprudentes y temerarias como las que llevan adelante algunas personas y organizaciones.

Respuesta de la agencia NODAL ante el comunicado oficial de la Cancillería argentina 

Buenos Aires, Argentina, 30 de mayo de 2026

Desde NODAL –Noticias de América Latina y el Caribe– expresamos nuestra profunda preocupación frente al comunicado difundido por Cancillería Argentina el día 29 de mayo respecto de la situación de los ciudadanos argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera, nuestros directores de investigación, quienes continúan detenidos arbitrariamente luego de ser secuestrados en territorio de Libia oriental.

En primer lugar, manifestamos que familiares directos, colegas y quienes venimos acompañando el caso desde el primer momento, tomamos conocimiento del contenido de dicho comunicado por redes sociales, sin haber recibido aviso previo por parte de la cancillería y funcionarios diplomáticos argentinos.

A la fecha, Paula y Lucas continúan privados arbitrariamente de su libertad, siendo incomunicados con sus familiares; asimismo, a la fecha no hay fe de vida directa, pública y verificable, por parte del Estado libio o por intermedio de la cancillería argentina y sin que exista aún información oficial sobre sus condiciones de detención, su estado de salud y las garantías efectivas de su liberación.

  •     Nos preocupa especialmente el contenido y el tono del comunicado emitido por la Cancillería de Argentina y difundido públicamente, ya que puede poner en riesgo la vida y la integridad de Paula y Lucas.

La utilización de expresiones descalificantes respecto de la misión civil y humanitaria de la que participaban Paula y Lucas constituye una forma de estigmatización y perfilamiento institucional inadmisible, frente a una situación que continúa abierta y que involucra a dos ciudadanos argentinos detenidos y desaparecidos luego en ser secuestrados presuntamente por fuerzas de facto en territorio libio.

En el marco del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y de las obligaciones en materia de Derechos Humanos y estándares internacionales de protección consular, la estigmatización y perfilamiento público de personas detenidas arbitrariamente y en estado de desaparición por parte del propio Estado del cual son nacionales resulta especialmente grave, ya que puede agravar su exposición, comprometer su seguridad, afectar su situación de detención y poner en riesgo su vida e integridad física.

  •     No estamos solicitando ningún tratamiento excepcional.

Estamos exigiendo para Paula y Lucas la misma decisión política, la misma activación institucional y el mismo despliegue urgente del Estado argentino que hemos visto en otros casos recientes que involucraron a ciudadanos argentinos en el exterior, como la situación del gendarme Nahuel Gallo en Venezuela o la abogada Agostina Páez en Brasil.

La protección de la vida, la integridad física, la asistencia consular y la defensa de ciudadanos argentinos en el exterior no puede depender de afinidades políticas, posicionamientos ideológicos ni de valoraciones sobre el carácter de la misión que integraban.

Frente a una situación de secuestro, detención arbitraria y desaparición, e incomunicación prolongada, la obligación del Estado argentino es una sola: proteger, asistir y actuar con la máxima urgencia hasta garantizar su liberación.

  •     La ayuda humanitaria y la solidaridad no son delitos.

Paula y Lucas integraban el equipo médico de una misión civil internacional de carácter humanitario. Su protección debe ser prioridad absoluta del Estado argentino.

En el comunicado de Cancillería se utilizaron los términos “temerario” e “imprudente” de forma sugestiva para referirse a la acción humanitaria que convocó a Paula y Lucas, quienes participaban en un convoy terrestre internacional conformado por unas 200 personas de 30 países con el objetivo de llevar alimentos, medicamentos, módulos habitacionales, equipamiento y recursos humanos para asistencia sanitaria a Palestina.

Consideramos esta actitud una forma de discriminación, entendida también como resultado del veto existente en Argentina para hablar públicamente sobre el genocidio en curso contra el pueblo palestino.

Denunciar el genocidio sistemático que sufre el pueblo palestino ante los ojos del mundo no puede convertirse en sinónimo de terrorismo o amenaza, como sucede hoy en nuestro país.

Seguimos exigiendo:

prueba de vida inmediata y verificable de Paula Giménez y Lucas Aguilera;
confirmación oficial de su paradero;
comunicación directa con sus familias;
acceso humanitario y consular pleno;
garantías sobre su integridad física;
y su inmediata liberación y regreso seguro a la Argentina.

Agradecemos profundamente cada gesto de solidaridad, acompañamiento y difusión sostenido durante estos días.

Seguiremos informando públicamente cada novedad confirmada y realizando, junto a sus familias, todas las acciones necesarias hasta lograr que Paula y Lucas vuelvan a casa.

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Los periodistas argentinos Paula Giménez y Lucas Aguilera, integrantes de medio  nodal.am


Presentan ante la CPI relatos de tortura, violencia sexual y secuestro perpetrados por el régimen israelí

El 29 de mayo, la Flotilla Global Sumud presentó una comunicación oficial a la Corte Penal Internacional acusando a los comandantes militares israelíes y a los principales líderes políticos de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, tortura y conductas relevantes para el genocidio, en relación con la intercepción violenta de sus naves.

GSF exige investigaciones internacionales independientes, embargos completos de armas, reparaciones para las víctimas y rendición rápida de cuentas para quienes ordenaron, llevaron a cabo y facilitaron estos ataques. Piden a todos los Estados partes en el Estatuto de Roma que remitan inmediatamente esta situación a la Corte a la comunidad jurídica internacional para que emprenda acciones legales contra este régimen genocida.

Denuncia agresión sexual tras secuestro por Israel

Unos 11 australianos detenidos por las fuerzas israelíes mientras intentaban entregar ayuda humanitaria en Gaza han presentado pruebas ante la Corte Penal Internacional (CPI), en las que denuncian abusos, torturas y otras violaciones sufridas durante su detención en los territorios ocupados, según informó el viernes la flotilla Global Sumud en un comunicado.

El 14 de mayo, con la participación de 54 embarcaciones, la flotilla Global Sumud zarpó desde la ciudad turca de Marmaris en un nuevo intento por romper el bloqueo impuesto por Israel a Gaza desde 2007.

El 18 de mayo, tras cuatro días de zarpar, las fuerzas navales israelíes atacaron embarcaciones de la flotilla en aguas internacionales del mar Mediterráneo, y arrestaron a sus activistas, quienes tras su liberación afirmaron haber sido sometidos a torturas y maltratos bajo custodia israelí.

Desde el pasado octubre de 2023, Israel ha liberado una guerra genocida contra palestinos en Gaza, asesinando al menos 72 939 palestinos, según el Ministerio palestino de Salud.

Una activista de flotilla Global Sumud denunció haber sido violada por soldados israelíes tras incautación de su embarcación por Israel en aguas internacionales.

Durante una entrevista concedida al canal británico Double Down News (DDN), la documentalista australiana Juliet Lamont afirmó que fue violada por un soldado israelí mientras estaba esposada y con grilletes en los pies “dentro de un contenedor oscuro”.

Lamont se encontraba entre más de 450 activistas de la flotilla Global Sumud, quienes fueron detenidos por fuerzas israelíes en aguas internacionales cuando intentaban romper el cerco sionista impuesto contra Gaza.

Según organizadores de Global Sumud, al menos 15 detenidos denunciaron haber sufrido agresiones sexuales o violaciones mientras se encontraban bajo custodia en los territorios ocupados.

Unos 11 australianos detenidos por las fuerzas israelíes mientras intentaban entregar ayuda humanitaria en Gaza han presentado pruebas ante la Corte Penal Internacional (CPI), en las que denuncian abusos, torturas y otras violaciones sufridas durante su detención en los territorios ocupados, según informó el viernes la flotilla Global Sumud en un comunicado.

Denuncia contra el Estado de Israel por torturas

El martes pasado por la tarde, en la sede de ATE Capital, tuvo lugar una conferencia de prensa de la Argentina Global Sumud Flotilla, donde estuvieron presentes las y los compañeros que estaban secuestrador por Israel hasta hace pocos días. Lautaro Rivara, Malena Lavenas, Ramiro Giganti, Victoria Pi de la Serra y Nicolás Cortéz tomaron la palabra para relatar el brutal accionar del Estado de Israel contra las y los integrantes de la Flotilla. Un trato que incluyó la tortura abierta contra cientos de personas.

En la conferencia estuvieron presentes también otras y otros integrantes de la Argentina Global Sumud, varios de ellos militantes de distintas organizaciones de izquierda. Como la médica Iara Salerno (PTS); Celeste Fierro (MST), Ezequiel Peressini y la diputada Mónica Schlotthauer (IS).

En la conferencia, la denuncia incluyó el accionar ilegal del Estado de Israel, que secuestró a las y los tripulantes de las naves de la Flotilla a cientos de kilómetros de las costas israelíes, en aguas internacionales.

En la conferencia hubo una dura crítica al gobierno de Javier Milei, completamente alineado a los intereses de Israel y Estados Unidos. También al papel de los medios hegemónicos, que en Argentina solo reflejaron el discurso del Estado de Israel.

En la conferencia se denunció el secuestro de Paula Giménez y Lucas Aguilera, que eran parte del Convoy Global Sumud Mahgreb que recorría el norte de África hacia la frontera de Egipto con Gaza. Se exigió su inmediata libertad.

En el cierre de la conferencia tomaron la palabra Tilda Rabi y el joven Abdallah El-Tibi, referentes ineludibles de la lucha del pueblo palestino. Acompañando la conferencia estuvieron, también, referentes del Frente de Izquierda, como el diputado nacional Nicolás del Caño, las diputadas de CABA Andrea D’Atri y Vanina Biasi, el dirigente estudiantil Luca Bonfante y Alejandrina Barry, referente del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos. También se hicieron presentes referentes sociales de diversas luchas, entre ellos el Padre Pepe.

Por la liberación de les integrantes de la Caravana Global Sumud detenidas en Libia

Ministerio de Asuntos Exteriores, Plaza de la Provincia, 1, Madrid. Desde el viernes 29 de mayo a las 19:00

Concentración permanente por la inmediata liberación de los y las activistas de la Caravana Global Sumud Land detenidas en Libia

Convocamos una concentración permanente ante la desaparición y secuestro de nuestros compañeros y activistas de la Global Sumud, participantes del convoy humanitario con destino a Gaza.

Tras acercarse a un checkpoint, fueron interceptados y desde entonces desconocemos su paradero. A día de hoy no existe información clara ni comunicación directa sobre su situación.

Exigimos información inmediata, garantías para su integridad y su liberación.

Ministerio de Asuntos Exteriores

Plaza de la Provincia, 1 — Madrid

Desde el viernes 29 de mayo

19:00

Fuentes: Actualidad RT, lahaine.org, aporrea.org, La Izquierda Diario, Resumen Latinoamericano, Data Urgente, HispanTV, Elargentinodiario.com, Anred

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