Despidos en Córdoba: la metalúrgica Metalfor avanzó con 35 despidos mientras miraban el partido

La empresa Metalfor ejecutó 35 despidos durante el partido entre Argentina y Egipto, con una maniobra para minimizar la protesta: les dio permiso para retirarse a ver el encuentro de la selección de fútbol, y en el medio los notificó del fin de la relación laboral. Un día antes cerró otra metalúrgica cordobesa, Crucianelli, dejando 20 trabajadores más en la calle.

En un acto de absoluta cobardía patronal, la empresa Metalfor realizó lo que parecía un acto habitual en la construcción de “la cultura de la empresa”: habilitar a los trabajadores de la planta ubicada en Noetinger, provincia de Córdoba, a ver el partido de la Selección argentina de fútbol masculino este martes en horario laboral. Pero en realidad era una trampa.

Porque una vez fuera de las instalaciones muchos empleados comenzaron a recibir mensajes de texto, donde se les solicitaba que concurrieran a las oficinas del correo para retirar sus telegramas de despido.

Fausto Barbero, operario con 21 años de antigüedad en la empresa, relató que muchos de sus compañeros ni siquiera fueron avisados formalmente y se encontraron con la novedad al intentar ingresar a la planta al día siguiente. “Toda una vida le dejé en la empresa. Por un mal manejo de la directiva, hoy se encuentran con esta situación”, manifestó a la emisora Mitre Córdoba. El obrero contó que ingresó a la firma a los 24 años y hoy cuenta con 45, y describió la situación como “durísima” para las familias afectadas en una comunidad pequeña.

La empresa Metalfor se encuentra actualmente atravesando un concurso preventivo de crisis. Según los testimonios de los trabajadores, existía la creencia de que este proceso judicial garantizaba la estabilidad de los puestos de trabajo mientras se resolvía la situación en la Cámara de Trabajo.

Una cosechadora Metalfor modelo MA 1360

La planta de Noetinger se desempeña principalmente como autopartista, fabricando componentes para las máquinas que luego se ensamblan en la sede central de Marcos Juárez. A pesar de ser una firma con presencia internacional, sufre como toda la industria las políticas económicas del gobierno de ultraderecha de Javier Milei, que habilitó importaciones indiscriminadas y aplica tarifazos en todos los costos fijos de energía y servicios.

Al momento de producirse las cesantías, la planta de Noetinger contaba con un total de 146 operarios especializados. Esta reducción de personal representa un impacto directo sobre la estructura laboral de la firma en la zona.

Más destrucción de puestos de trabajo metalúrgicos

Un día antes, la metalúrgica Crucianelli SRL, dedicada a la producción de autopartes en barrio Cabildo, al sur de la ciudad de Córdoba, cerró sus puertas de manera repentina y dejó a sus trabajadores sin empleo ni aviso previo, indicó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

El hecho ocurrió este lunes, cuando los operarios llegaron a cumplir su jornada laboral y encontraron los portones de la planta directamente “soldados”.

El último día de actividad había sido el viernes, con una jornada normal de ocho horas. Según el relato de los empleados, nadie les comunicó ninguna decisión empresarial. “Entramos y salimos en el horario de siempre. Nadie nos dijo nada. Hoy llegamos y nos encontramos con todo cerrado”, explicó uno de los trabajadores afectados, Eduardo López. En declaraciones a La Voz contó: “Hoy llegamos y nos dimos con los portones soldados, cosa que nos sorprende a mí y a los 20 trabajadores que estamos acá”.

“No tuvimos ninguna notificación, no sé cómo va a terminar todo esto. Vamos a seguir acá hasta que vengan los dueños”, añadió.

Puertas soldadas en Crucianelli, Córdoba

Entre los operarios hay personas con más de 30 años de antigüedad. Uno de ellos contó que lleva 36 años en la empresa. “Desayunamos con la fábrica cerrada. No sabés qué pensar ni qué hacer”, relató. La planta abastecía a empresas como Toyota, de manera indirecta a través de otras firmas autopartistas.

Impacto social y familiar

El cierre genera una fuerte incertidumbre en las familias que dependen de estos ingresos. “Tengo cuatro hijos, compromisos y la diaria. No sé cómo voy a hacer”, expresó otro trabajador, visiblemente afectado. La escena en la puerta de la fábrica incluyó a empleados con sus pertenencias y bolsos, sin poder ingresar al lugar donde trabajaron durante décadas.

Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), un delegado que se encontraba en el lugar confirmó que la situación incluye deudas salariales. “Se debe el aguinaldo, una quincena y otros montos. Hay trabajadores que fueron enviados de vacaciones sin cobrar”, aseguró.

Además, mencionó antecedentes recientes en la firma: hace unos meses se habían producido despidos y se había planteado un escenario de quiebra, lo que ya había generado conflictos laborales y dificultades en los pagos.

En junio se había despedido a 11 empleados, indicaron.

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