La inflación en el sexto mes del 2026 se ubicó en 1,9% mensual, de acuerdo con lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Se trata del número más bajo desde agosto de 2025. El nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló en el año una variación de 16,8%.

La inflación de junio fue del 1,9% en medio de cierres de empresas, despidos y caídas de la producción y el consumo
Por Mario Hernandez
A nivel de las categorías, los precios del IPC Núcleo (1,6%) tuvieron subas vinculadas a Pan y cereales, Productos medicinales y Alquiler de la vivienda y gastos conexos. Desde el Ministerio de Economía señalaron que la inflación núcleo es la más baja desde julio del año pasado.
Según el INDEC, los precios Estacionales (3,4%) presentaron el mayor incremento debido al aumento en Verduras y en Turismo (aviones, hoteles y paquetes turísticos), compensado por la caída en Frutas. Los precios Regulados (2,3%) registraron subas en Electricidad y Transporte público.
La división con mayor aumento en el mes fue Recreación y cultura (4,2%) como consecuencia del aumento en paquetes turísticos, seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,3%). Por otra parte, las dos divisiones que registraron las menores variaciones fueron Comunicaciones (0,9%) y Prendas de vestir y calzado (0,4%).
En las regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo, la división con mayor incidencia en la variación mensual fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, impulsada por aumentos en Verduras y en Pan y cereales.
En GBA, Noreste y Patagonia la mayor incidencia fue en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, por aumentos registrados en Electricidad y Alquileres. Además, en Noreste, aumentó el gas en garrafa, y en GBA las expensas, explicado por las sumas no remunerativas incluidas en el salario de los encargados de edificios.

La reacción oficial a los datos del INDEC
El ministro de Economía aprovechó su cuenta en la red social X para destacar los datos que arrojó el INDEC. “LA INFLACIÓN DE JUNIO FUE LA MÁS BAJA EN 10 MESES: 1,9%”, dijo Luis Caputo.
Por otra parte, realizó una mención especial a que “la inflación núcleo fue de 1,6% mensual”, mientras que la “variación del nivel general fue la más baja desde agosto de 2025, en tanto la inflación núcleo fue la menor desde julio del año pasado”
“Ningún presidente puede sacar a millones de personas de la pobreza en seis meses”
“A nivel de divisiones, la variación en Alimentos y bebidas no alcohólicas fue de 1,3%, en tanto Prendas de vestir y calzado registró una suba de 0,4%. Esta última división exhibió una variación de 11,9% interanual”, señaló el Jefe de Hacienda, para luego mencionar que “la media móvil de 3 meses disminuyó 0,5 p.p. en relación a mayo, ubicándose en el nivel más bajo desde octubre del año pasado y reflejando la fortaleza del proceso de desinflación”.
La desaceleración de la inflación no alcanzó para aliviar el costo de vida de los sectores más vulnerables. Mientras el Índice de Precios al Consumidor acumuló un 33,5 % en los últimos doce meses, tanto la canasta básica alimentaria, que determina la línea de indigencia, como la canasta básica total, que fija el umbral de pobreza, aumentaron por encima de ese nivel. La primera subió 36,3 % y la segunda, 35,7 %, reflejando que los hogares de menores ingresos enfrentan una inflación superior al promedio.
Una familia de cuatro integrantes en junio necesitó $1.531.473 para no ser pobre y $689.853 para no caer en la indigencia, de acuerdo con los datos de canasta básica total (CBT) y canasta básica alimentaria (CBA) publicada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
El incremento mensual de la CBT fue del 2,2% y el de la CBA fue del 1,3% mientras que la inflación marcó 1,9%. La CBA y la CBT registraron variaciones interanuales de 36,3% y de 35,7%, respectivamente, ubicándose por encima de la inflación (33,5%).

La UNLP desmiente los datos de pobreza que difunde el Gobierno a través del INDEC
Un trabajo elaborado por investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) puso en discusión la magnitud de la reducción de la pobreza registrada en los últimos datos oficiales. Aunque el INDEC informó una caída de la pobreza superior a los 10 puntos porcentuales entre 2024 y 2025 (casi llegando al 20%, en las lecturas más optimistas del Gobierno), el estudio sostiene que una parte importante de esa mejora podría responder a cuestiones metodológicas más que a cambios reales en las condiciones de vida de la población.
La investigación fue realizada por especialistas del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP, quienes analizaron los mecanismos utilizados para medir la pobreza en un contexto marcado por la alta inflación y los cambios en la dinámica económica.
Los factores que pueden cambiar la medición de pobreza del INDEC
Según el informe, existen tres factores que podrían estar influyendo en los resultados. El primero es el desfase entre los ingresos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y los precios que se utilizan para calcular la Canasta Básica. En períodos de inflación elevada, esta diferencia puede generar una sobreestimación de la pobreza y, cuando la inflación se desacelera, producir una aparente mejora más pronunciada.
El segundo aspecto señalado es el subregistro de ingresos. Los investigadores sostienen que muchas personas no declaran la totalidad de sus recursos en las encuestas y que ese fenómeno varía según el contexto económico. Una mejor declaración de ingresos puede reflejar una baja de la pobreza estadística sin que necesariamente exista una mejora equivalente en las condiciones materiales de los hogares.
El tercer punto cuestionado es la actualización de la canasta básica utilizada para establecer la línea de pobreza. El estudio advierte que los patrones de consumo sobre los que se construye ese indicador tienen casi dos décadas de antigüedad y no reflejan plenamente los cambios que experimentaron los gastos familiares, especialmente en rubros como tarifas, transporte y alquileres.
La baja podría ser de apenas 1,7%
Al aplicar correcciones sobre estos tres factores, los investigadores concluyen que la reducción de la pobreza entre fines de 2023 y mediados de 2025 podría haber sido de apenas 1,7 puntos porcentuales, muy por debajo de la caída superior a los 10 puntos que muestran las estadísticas oficiales.
Desde la UNLP aclararon que el trabajo no cuestiona la validez de los datos publicados por el INDEC, sino que busca señalar los límites y posibles sesgos del método utilizado para medir la pobreza.
La socióloga María Eugenia Rausky, investigadora de la UNLP, remarcó además que la pobreza no puede analizarse únicamente a partir de los ingresos. Señaló que existen otras dimensiones vinculadas a la vivienda, la alimentación, los cuidados y el acceso a servicios básicos que también deben considerarse para comprender la realidad social.
El debate reabre una discusión de larga data en Argentina: cómo medir la pobreza de manera más precisa para evaluar políticas públicas y dimensionar con mayor exactitud una problemática que continúa afectando a millones de personas.

El Gobierno festejó “superávit” en mayo
Por Julio Pérez
Los ingresos del Estado siguen cayendo producto de la crisis del consumo y el avance de la precarización, sin embargo, el Gobierno recortó aún más el Gasto en áreas sensibles consiguiendo “superávit” en mayo y acumulando en estos 5 meses, la mitad de la meta con el FMI para 2026. El número final aún así es cuestionado, ya que Caputo no contabiliza una montaña de intereses de deuda “capitalizables” en su ingeniería financiera. La “motosierra” para pagar la deuda odiosa que destruye salarios y degrada el tejido social.
El miércoles 17 de junio, Luis Caputo anunció que el Sector Público Nacional (SPN) alcanzó en mayo un superávit primario de $1.924.367 millones y un superávit financiero de $478.613 millones. “El orden en las cuentas públicas contribuye a la estabilidad económica y permite continuar devolviendo recursos al sector privado en la forma de baja de impuestos”, festejó el ministro de economía en X, donde afirmó además que el total del gasto primario se redujo 2,2% interanual en términos reales.
Pese a la caída de la recaudación interanual en términos reales en mayo producto de la crisis económica y el desplome de la registración laboral, una nueva ronda de recortes en varios rubros sensibles del gasto público permitieron que el SPN tuviera superávit en el quinto mes del año.
Así, en los primeros cinco meses del año, el Gobierno acumuló 0,7% del PBI de excedente fiscal, la mitad de lo comprometido ante el Fondo Monetario Internacional. La meta anual con el FMI para 2026 es de 1,4% del PBI.
Con una inflación interanual de 33,2 % a mayo, numerosos componentes del gasto registraron incrementos nominales inferiores a ese nivel, lo que implica una reducción en términos reales.
Caída de Ingresos
La recaudación alcanzó los $ 14.531.657 millones (+27,8% i.a.), registrando una caída del 4,1% interanual real (descontando la inflación).
La caída de los ingresos se explicó fundamentalmente por los impuestos ligados a la actividad interna, como el IVA neto de reintegros (-11%), los aportes y contribuciones a la seguridad social (-4,4), los débitos y créditos y los impuestos internos (-16,7%).Los recursos tributarios, presentaron un crecimiento de 30% interanual (por debajo de la inflación) explicado principalmente por la variación de los ingresos correspondientes a Ganancias (72,5%) producto que en Mayo se da el vencimiento de sociedades, una ayuda extraordinaria.
En contraste, los tributos ligados al exterior continuaron cayendo. Los derechos de exportación se vieron afectados por la reducción temporal de retenciones y de una menor liquidación relativa en algunos complejos exportadores. Según la información oficial, mostraron una caída de 17,4 % interanual.
La “motosierra” en áreas sensibles
Durante mayo, los gastos primarios alcanzaron los $ 12.607.290 millones (+30,3% i.a.), la propia cartera económica reconoció que, descontando la inflación, registró una reducción real de 2,2 %.
Los principales recortes se dieron en el gasto de capital (obra pública), que alcanzó $183.519 millones (-3,8% interanual nominal), siendo los rubros más afectados Agua potable y alcantarillado y Educación.
Otras partidas ajustadas fueron los subsidios económicos, que sumaron $ 784.178 millones (-25% real), el ajuste más grande que responde a la política oficial de trasladar a usuarios una mayor proporción del “costo” de los servicios públicos a través de aumentos tarifarios en energía y transporte. De acuerdo con Economía, de los subsidios devengados durante mayo, 523.417 millones correspondieron al sector energético y 258.687 millones al transporte.
Los gastos de funcionamiento con $ 2.089.388 millones, en particular los salarios (-5%), y las transferencias corrientes a las provincias, por $ 160.000 millones (-30,6%).
Las prestaciones sociales que están en niveles muy bajos producto de años de ajustes, son el principal rubro del gasto. Se devengaron $ 8.381.418 millones (1,3% interanual real), con subas en jubilaciones y pensiones (2,9%), las asignaciones universales (12%) y prestaciones del PAMI (15,4%), mientras retrocedieron asignaciones familiares (-6,1%), pensiones no contributivas (-2,5%) y otros programas sociales (-18%).
Producto de una recaudación inferior a los gastos en términos reales, el superávit primario registró en mayo una caída interanual del 18,4% real. Como los intereses de la deuda subieron un 7,8% real, el superávit financiero tuvo una fuerte reducción en términos reales (y del 27,7% nominal interanual).
Caputo festejó un superávit financiero (Ingresos menos gastos menos pago de la deuda) de $478.613 millones. Sin embargo, el propio FMI remarcó en su último staff report que de contabilizarse los intereses de los bonos capitalizables, el superávit se convierte en déficit. Es la ingeniería financiera de Caputo para “estabilizar” el pago de deuda y así el dólar, pateando para adelante los vencimientos y otorgando jugosos beneficios.
La crisis económica, junto a la política de beneficios fiscales para el gran capital del Gobierno achica la recaudación del Estado, lo cuál para conseguir superávits se precisa cada vez más ajustes mayores. Por otro lado, las enormes erogaciones de pago de la estafa de la deuda se comen los superávits. Una encerrona en la que las grandes mayorías ven degradado los servicios, la educación, transporte y obras públicas de gran necesidad, mientras el FMI y los grandes empresarios, hacen sus negociados.

FMI exige ajuste contra jubilados y trabajadores
Mientras el FMI presiona para profundizar la flexibilización mediante la aplicación plena de la Ley de Modernización Laboral, el propio organismo reconoce que la reducción de las cargas patronales contemplada en dicha ley generará un bache fiscal inicial del 0,15 % del PBI en 2026.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) le reclamó al Gobierno de Javier Milei avanzar con una reforma previsional de fondo que impactará a jubilados y trabajadores. En paralelo, desmintió el relato oficial de superávit fiscal en Argentina, revelando un déficit real del 0,8% del Producto Bruto Interno (PBI) cuando se considera la deuda de bonos capitalizables.
El Ejecutivo construyó su relato sobre la «motosierra», justificando un brutal ajuste contra jubilados, docentes, universidades, hospitales y provincias, bajo el innegociable dogma del «equilibrio fiscal». Sin embargo, el FMI, principal financista del plan económico, ha derribado este mito.
Tras aprobar un nuevo desembolso de 1.000 millones de dólares y la segunda revisión del programa, el «staff report» del Fondo dejó al descubierto la fragilidad del esquema libertario: el país sigue en rojo y el Gobierno se encamina a un nuevo ciclo de endeudamiento y liquidación del patrimonio nacional.
El dato crucial que derriba el relato oficial fue discretamente ocultado por el FMI en una nota al pie de la página siete de su informe técnico. Allí, el organismo admite que el Gobierno excluye de sus gastos el pago de ciertos intereses de los bonos. «Incluir el componente real de los intereses capitalizados por encima de la línea elevaría el déficit total a cerca del 0,8% del PBI», confiesa el documento.
Los bonos capitalizables, conocidos como la «ingeniería de Caputo», no pagan a sus propietarios un monto mensual en concepto de intereses; en cambio, suman esa tasa al precio total del bono, que deberá ser pagado por el Estado a su vencimiento. El Tesoro, de esta forma, no paga los intereses mes a mes, pero genera una «bola de deuda exponencial» que el año pasado compuso más de 10 puntos del PBI.
Desde la asunción de Milei, la cifra de intereses escala a los 95.000 millones de dólares. El ajuste de Milei no resolvió el problema, sino que reemplazó la emisión monetaria por una bomba de endeudamiento que difiere los pagos hacia el futuro, con mayor ajuste para la clase trabajadora y más beneficios para el gran capital.
A pesar de este escenario de déficit oculto, el FMI insiste en una reforma previsional que ataca directamente los derechos adquiridos por los jubilados. Con el eufemismo de «garantizar la sostenibilidad del sistema en el largo plazo» y «mejorar la equidad», el Fondo ha lanzado el pedido de un desguace previsional punto por punto.
Entre las principales exigencias al gobierno libertario figura el aumento de la edad jubilatoria y el castigo a las mujeres. El FMI exige ajustar los parámetros según los «cambios demográficos», lo que se traduce en aumentar la edad de retiro bajo la excusa de la expectativa de vida y «equiparar» progresivamente la edad entre hombres y mujeres. Esta medida ignora por completo la doble jornada laboral y las tareas de cuidado no remuneradas que recaen históricamente sobre las trabajadoras.
Para la plataforma Cambio 2000, “detrás de las felicitaciones institucionales por sostener el “ancla fiscal”, el documento de la burocracia de Washington funciona como una hoja de ruta de recortes explícitos que blindan el superávit a expensas de la contracción de partidas sensibles”.
La reducción de los subsidios energéticos es una de las prioridades inmediatas del FMI para asegurar el cumplimiento presupuestario que tendrá un grave impacto en la economía de los argentinos, en medio de un contexto donde la inflación de abril fue de 2,6 por ciento, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Al respecto, el FMI también instó al Gobierno a actualizar las canastas utilizadas para calcular el Índice de Precios al Consumidor (IPC), una crítica que expone la falta de transparencia gubernamental. En su informe, el organismo remarcó la importancia de modernizar las estadísticas oficiales y sugirió avanzar en la publicación de datos de inflación basados en patrones de consumo más recientes, en un intento por corregir la distorsión de cifras. Además, pidió reforzar la autonomía del Indec.
Ante el vencimiento de 20.000 millones de dólares este año, el Gobierno avanza en privatizaciones masivas, transfiriendo el patrimonio nacional al capital privado para sostener una fuga de divisas y un modelo económico que solo profundiza la crisis en la vida de los argentinos.
Después del abrupto descenso de abril, la confianza en el Gobierno de Javier Milei volvió a caer. De acuerdo, al Índice de Confianza de la Universidad Di Tella, la baja se da por quinto mes consecutivo. El informe registró que durante mayo se dio una caída del 1,6 % respecto a abril de este año.

Pirelli reducirá su producción de neumáticos en Argentina
La fabricante de neumáticos Pirelli suspenderá parte de su producción durante los próximos días en medio de la caída de ventas de autos 0 kilómetro, la baja en las exportaciones a Brasil y el retroceso de la actividad automotriz local. La decisión fue acordada con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y afectará el funcionamiento de los tres turnos de la planta y sus 650 trabajadores.
La medida responde principalmente al recorte en la producción de la automotriz Stellantis en su planta de El Palomar desde el 25 de mayo hasta el 8 de junio.
El escenario impacta de manera directa sobre Pirelli, proveedora del sector automotor y ya afecta por una fuerte baja en la producción en los últimos años.
Hoy, Pirelli produce entre 3.500 y 4.000 neumáticos por día, muy por debajo de las 18.000 unidades diarias que fabricaba en 2013 y de las cerca de 9.000 registradas durante la pandemia.
Además, el 75% de los neumáticos que se venden en el mercado local provienen del exterior.
Por su parte, Stellantis comunicó oficialmente una nueva parada productiva en su planta de El Palomar en medio del proceso de ajuste que atraviesa la industria automotriz. Según informó la empresa, las instalaciones permanecerán sin actividad desde el 25 de mayo hasta el 5 de junio inclusive, retomando las tareas el lunes 8 de junio, según se señaló en el comunicado difundido a los trabajadores.
Además, la compañía indicó que durante ese período las tareas deberán realizarse bajo modalidad home office y que solo podrán ingresar a planta quienes desarrollen actividades esenciales previamente autorizadas.
La histórica fábrica de neumáticos Fate anunció en febrero el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, San Fernando, dejando a más de 900 empleados sin trabajo. La empresa atribuyó la decisión a la caída del consumo, la pérdida de rentabilidad y la apertura de importaciones
Desde el inicio de de la presidencia de Javier Milei, en diciembre de 2023, se registró la pérdida de 24.437 empresas, lo que representa una caída del 4,8% del total país.
Según el último Monitor mensual de empresas elaborado por el centro de investigación Fundar, se trata de “la peor dinámica de los primeros 27 meses de un gobierno”.

Cierra metalúrgica en el Conourbano bonaerense
La firma tomó la decisión en medio de un escenario complejo para las pequeñas y medianas industrias, marcado por la caída de la actividad y cambios en el contexto económico.
Se trata de José Cascasi y Cía, una metalúrgica fundada en 1970 que desarrolló distintos proyectos industriales y participó en obras emblemáticas del país. La compañía confirmó que cesará sus operaciones en su establecimiento ubicado en Tigre y comunicó el despido de todos sus trabajadores.
Según trascendió, a los empleados se les ofreció abonar solo el 50% de la indemnización correspondiente y en cuotas, una situación que generó preocupación entre los trabajadores afectados.
Durante décadas, la compañía se posicionó como proveedora de estructuras metálicas y servicios industriales para proyectos de gran escala. Entre sus trabajos más conocidos figuran la fabricación de piezas para atracciones del Parque de la Costa y la instalación de las pasarelas en la Garganta del Diablo, dentro del complejo de las Cataratas del Iguazú.
Además, a lo largo de su historia trabajó con importantes empresas del sector energético e industrial, como Techint Group, Sinopec, YPF, Ford Motor Company y Volkswagen, entre otras compañías nacionales e internacionales.
En sus mejores años llegó a contar con alrededor de 50 empleados, consolidándose como una referencia dentro del rubro metalúrgico.
La empresa operaba en una planta industrial de aproximadamente 2.500 metros cuadrados ubicada en la localidad de Rincón de Milberg.
En ese establecimiento se realizaban trabajos vinculados a:
- Construcciones metalúrgicas.
- Reparaciones navales.
- Montajes industriales.
- Provisión de estructuras metálicas.
Durante el último tiempo, la firma comenzó a reducir gradualmente su personal. Para el momento del cierre quedaban alrededor de diez trabajadores, quienes fueron finalmente desvinculados cuando se confirmó el cese de las operaciones.
El cierre de la compañía se da en un contexto adverso para muchas pymes industriales del país. Según datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad del sector registró en febrero una caída interanual del 10,3%, además de un retroceso del 1,9% respecto de enero.
En el acumulado del primer bimestre del año, la producción metalúrgica mostró una contracción del 8,2%, reflejando el impacto de la menor demanda interna y la paralización de distintos proyectos industriales.

Peabody entró en concurso
La fabricante de electrodomésticos Peabody quedó bajo concurso preventivo y la medida impacta en su planta de La Matanza, donde mantiene actividad industrial y empleo local. La empresa aseguró que la operación continúa con normalidad mientras avanza el proceso judicial.
La decisión fue comunicada por Goldmund S.A., firma controlante de la marca, que informó a clientes y proveedores que inició una “reestructuración de pasivos” con el objetivo de ordenar compromisos financieros y sostener la continuidad operativa.
El punto clave es que la compañía no anunció cierre de fábrica ni despidos inmediatos, pero el proceso genera incertidumbre en un sector ya golpeado por caída del consumo y mayor competencia importada.
¿Qué implica el concurso preventivo?
El concurso preventivo es una herramienta legal que permite a una empresa reorganizar deudas bajo supervisión judicial para evitar la quiebra.
En este caso, el expediente tramita en el Juzgado Comercial N°21 – Secretaría N°41, bajo la carátula “Goldmund S.A. s/ Concurso Preventivo”.
Lo que cambia desde ahora es que:
- La empresa debe presentar un detalle completo de sus deudas
- Se suspenden ejecuciones individuales de acreedores
- Se abre una etapa de negociación con proveedores
Para el consumidor final, no hay cambios inmediatos en garantía, ventas o servicio técnico, según indicó la compañía.
¿Cómo impacta en la práctica?
Para quienes trabajan en la planta de La Matanza o son proveedores, el proceso abre un período de negociación y reordenamiento financiero.
En términos concretos:
- La producción continúa según informó la empresa
- Los contratos comerciales siguen vigentes
- No se anunció cierre ni suspensión formal
El dato más importante para el mercado es que la compañía busca sostener operaciones mientras negocia su estructura de deuda.
En paralelo, la firma dejó abierta la posibilidad de realizar comunicaciones individuales con clientes y proveedores para coordinar condiciones específicas durante la reestructuración.
El caso se produce en un escenario complejo para la industria de electrodomésticos en Argentina.
En los últimos meses se combinaron:
- Caída del consumo interno
- Mayor competencia de productos importados
- Presión sobre costos industriales locales
Ese combo alteró el equilibrio de precios y márgenes en el sector.
Un ejemplo reciente fue la decisión de Whirlpool de cerrar su planta de lavarropas en el parque industrial de Fátima, en Pilar, y finalizar su actividad industrial local. Desde entonces, la compañía pasó a operar bajo un esquema centrado en ventas e importación.
También la mexicana Mabe inició un proceso de reorganización en el país, con retiros voluntarios y reconversión de una de sus plantas en Córdoba en centro logístico. La firma aseguró que mantendrá producción en Luque y San Luis.
El punto clave es que Peabody no anunció una medida de cierre como la de Whirlpool, pero su ingreso en concurso refleja el nivel de tensión financiera que atraviesa el sector.
Para quienes dependen directa o indirectamente de la planta de La Matanza, hay tres variables a seguir en las próximas semanas:
- La presentación formal del pasivo ante la Justicia
- La propuesta de acuerdo a acreedores
- Eventuales decisiones sobre estructura operativa
Lo que cambia desde ahora es el marco legal bajo el cual opera la empresa, no su funcionamiento inmediato.
En el corto plazo, el impacto más concreto es financiero y judicial. El impacto productivo dependerá de la capacidad de la compañía para alcanzar acuerdos y sostener volumen de ventas en un mercado que aún muestra señales de debilidad.
Por ahora, la actividad continúa. Pero el proceso recién comienza y el resultado dependerá de cómo evolucione la negociación con acreedores y la dinámica del consumo en los próximos meses.

El cierre de la histórica fábrica de ropa interior Cocot y Dufour
Volvió a encender las alarmas sobre la situación del empleo industrial en la Argentina. La planta dejó de operar y 140 trabajadores quedaron en la calle, en medio de un escenario económico complejo y reclamos laborales acumulados.
La empresa argumentó que la decisión responde a una situación financiera que comprometía la sustentabilidad del negocio. Sin embargo, empleados y organizaciones sindicales señalaron que la fábrica mantenía turnos continuos y que el cierre se comunicó de forma sorpresiva, pese a que la actividad productiva seguía en marcha.
Tras el anuncio, los trabajadores realizaron cortes de calle frente a la planta y protagonizaron momentos de tensión con representantes de Recursos Humanos. Entre los principales reclamos figuran presuntas irregularidades en el pago de haberes.
Según denunciaron, los sueldos, aguinaldos y vacaciones se abonaban en cuotas, sin fechas claras y de manera arbitraria. También cuestionaron el nivel salarial: empleados aseguraron que, con jornadas de nueve horas, los ingresos no superaban los 700.000 pesos mensuales.
Además, en los últimos meses la firma habría promovido retiros voluntarios. De acuerdo con testimonios de operarios, las propuestas incluían el pago del 50% de lo que correspondía por indemnización, lo que generó malestar y rechazo entre parte del personal.
La fábrica llegó a emplear hasta 500 trabajadores en sus años de mayor actividad. Sin embargo, el proceso de reducción de personal fue sostenido. A fines del año pasado se registraron más de 100 despidos, lo que ya había provocado movilizaciones y advertencias sindicales sobre la continuidad de la planta.
El cierre definitivo se produce en un contexto de crisis para el sector textil, uno de los más afectados por la caída del consumo, el aumento de costos, y la apertura de importaciones.

Industria automotriz
La industria automotriz cerró junio con una nueva caída de la producción y las exportaciones, mientras las ventas mayoristas mostraron una recuperación mensual que todavía no alcanza para revertir el retroceso acumulado del año. Según la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), durante el mes se fabricaron 37.029 vehículos, un 13,6 % menos que en junio de 2025 y 1,9 % menos que en mayo.
Una de las fábricas más emblemáticas de la industria automotriz anunció el cese definitivo de sus operaciones
La empresa Cabot, referente indiscutido en la producción de negro de humo (insumo clave para la fabricación de neumáticos), decidió bajar las persianas tras evaluar la rentabilidad de sus operaciones en la Argentina.
La planta de Campana era fundamental para la cadena de valor, ya que el el componente que producen es esencial para reforzar el caucho de las cubiertas.
Sin embargo, la decisión se da en un escenario de fuerte retracción. Según el último informe de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad manufacturera presentó caídas interanuales de dos dígitos en los últimos meses, con el sector de sustancias y productos químicos entre los más afectados.
A este retroceso en el consumo, se suma el reporte de la Asociación de Fábricas de Componentes (AFAC), que advierte sobre una pérdida de competitividad sistémica debido al aumento de los costos en dólares y la caída en los niveles de patentamientos de vehículos, que impacta directamente en la demanda de insumos originales.
Para la industria local, el cierre de Cabot supone un nuevo desafío logístico, ya que a partir de ahora las empresas fabricantes de neumáticos deberán depender casi exclusivamente de la importación para sostener sus líneas de montaje.
El cierre de Cabot derivó en el despido de más de 150 empleados que desempeñaban tareas en la planta de Campana. La noticia generó una movilización inmediata de los trabajadores, quienes denuncian que la empresa no dio señales previas de una crisis de tal magnitud.
Según datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del ministerio de Trabajo, el sector manufacturero es uno de los que mayor pérdida de puestos formales ha registrado en el último año, producto de la parálisis en el consumo interno.
El impacto no se limita solo a los despedidos directos. En Campana, el cierre de una empresa con seis décadas de historia afecta indirectamente a decenas de pequeñas y medianas empresas que prestaban servicios de logística y mantenimiento.
Informes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) reflejan que la industria pyme acumula una caída cercana al 20% en su nivel de producción, lo que reduce el margen de maniobra para absorber la mano de obra que queda desplazada por el cierre de grandes plantas.
Cabot se instaló en la Argentina a principios de la década del 60, acompañando el crecimiento del polo industrial de Campana-Zárate. Durante décadas, fue sinónimo de estabilidad y progreso, siendo una de las empresas que permitió que la industria del neumático en el país tuviera un alto grado de integración nacional. Sus instalaciones fueron pioneras en procesos químicos aplicados a la seguridad vial y el transporte pesado.
Con esta despedida, se cierra un capítulo fundamental de la historia manufacturera argentina. Lo que durante sesenta años fue una chimenea encendida y un motor para el empleo bonaerense, hoy se convierte en un predio vacío, reflejando las dificultades que enfrentan las grandes terminales de insumos para sostenerse en un mercado aplacado por la recesión y la incertidumbre sobre el futuro del modelo industrial local.

Supermercados: las ventas mayoristas cayeron en el primer cuatrimestre
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las ventas en supermercados avanzaron 0,8% desestacionalizado en abril, mientras que en los autoservicios mayoristas cayeron 1,1% y en los shoppings bajaron 1,1%.
Las ventas en supermercados disminuyeron 3,7% durante abril respecto del mismo mes de 2025. Los autoservicios mayoristas mostraron un desempeño aún más débil, con una contracción interanual de 5%.
En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, las ventas en supermercados se hundieron 3,3% frente al mismo período de 2025, y los mayoristas, de 3,2%. En ambos casos, el primer cuatrimestre del año cerró en rojo.
El poder de compra de los salarios no se recupera y el Gobierno pisa las paritarias. La crisis del consumo y el deterioro de los salarios provocó un cambio en las formas de pago, donde el financiamiento y patear los gastos hacia adelante es una forma de compensar la caída de los ingresos.
Las tarjetas de crédito lideraron las transacciones, concentrando el 42,5% de las ventas totales de los supermercados con operaciones que sumaron un total de $ 1,02 billones, lo que representa una variación positiva del 11,5% respecto a abril de 2025. En segundo lugar se ubicaron las tarjetas de débito, que representaron el 25,1% del total facturado con desembolsos por $603.523 millones y un avance del 14,3% interanual. Por su parte, las compras efectuadas en efectivo se ubicaron en el tercer puesto con un 17,3% del total ($ 414.464 millones), mostrando un incremento nominal del 36,8% frente a abril de 2025 que se ubica muy por debajo de la inflación real.
La baja del consumo es producto del deterioro del poder de compra de los salarios. Según datos del Indec, el poder de compra de los trabajadores registrados cayó un 9,2% en marzo de este año con relación a noviembre de 2023. Es necesario un aumento salarial de emergencia para recuperar todo lo perdido estos años. La Junta Interna de ATE Indec estimó una canasta de consumos mínimos en mayo de $2.459.503. Los trabajadores del organismo oficial afirman que ningún trabajador debería ganar (de bolsillo) menos que esta suma. También se requiere un incremento de las jubilaciones y los programas sociales.

Los trabajadores registrados que cobran la mínima hoy pueden comprar sólo seis de cada diez productos de antes que asuma Javier Milei
El salario mínimo vital y móvil perdió casi 40% de capacidad de compra respecto a noviembre de 2023. El estudio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA reseña que con el arribo del gobierno libertario se inició un extenso proceso de merma del valor real del ingreso básico, cuando se contrajo 15% de la mano de la aceleración inflacionaria. Esto estuvo seguido por una caída aún mayor, del 17%, en enero de 2024. La tendencia se interrumpió momentáneamente en algunos meses, cuando el incremento nominal acompañó o superó la inflación.
Sin embargo, en el balance entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, el salario mínimo real acumuló una caída de 39,7%. Esta contracción, junto con la tendencia decreciente de los años anteriores, llevó a que el mes pasado se ubique en términos reales en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad. Implica también una erosión del 66,5% respecto del valor máximo de la serie, en septiembre de 2011.
A la par de esta caída, el empleo formal perdió en marzo 11.000 puestos, contabilizó la UBA. Contra noviembre de 2023, disminuyeron 217.000 vacantes registradas del sector privado.
Esta destrucción de vacantes laborales se dio por el achicamiento de la economía, mientras se funden compañías. El último dato de Fundar advierte que cerraron 26.448 empresas entre marzo de 2023 y mismo mes de este año.
Sólo en marzo de 2026 bajaron la persiana 2.011 sociedades. “El dato contrasta con la caída de 257 firmas registrada el mes anterior y marca una nueva aceleración en el deterioro del tejido productivo”, aclaró Fundar. Entre los casos más relevantes se encuentran Citroën, que dejó de fabricar vehículos en Argentina y concentrará su producción regional en Brasil y Uruguay; Leval S.A., histórica fabricante de estructuras metálicas y proveedora de Siderar, Siderca y Acindar, que cerró tras más de 50 años de actividad; y la planta de Granja Tres Arroyos en Entre Ríos.
En esa línea, el último reporte de la fundación Pensar detalló que el modelo Milei creó ganadores pero que no se derrama en la mayoría. Los datos analizados por el centro de estudios del PRO mostraron que crecieron más los sectores intensivos en capital, recursos naturales, dólares, finanzas, grandes inversiones y exportaciones: energía, minería, agro, bancos, servicios profesionales y real estate. En tanto, sufren más los sectores intensivos en empleo, pymes, mercado interno, obra pública, consumo popular y salarios: construcción, industria pyme, comercio tradicional, gastronomía masiva, empleo público, servicios personales, educación, salud y cultura.
Pensar planteó que este tipo de crecimiento produce un grupo “que genera dólares e inversión, pero todavía no logra transformar esa recuperación en empleo masivo, salarios altos y mejora extendida para la clase media”.
Además, incorporó nuevas mediciones de opinión pública sobre percepción sectorial que muestran el desacuerdo con el modelo libertario. El 83% de los encuestados aseguró tener una imagen favorable de la industria nacional y el 40% está de acuerdo en que se debe proteger frente a la competencia externa para que el país crezca.

La balanza comercial argentina alcanzó en mayo un superávit de US$ 3.504 millones
Según los datos oficiales, las ventas al exterior sumaron US$ 9.537 millones durante el quinto mes del año, lo que representó un crecimiento interanual del 34,4%. En paralelo, las importaciones totalizaron US$ 6.033 millones.
Con este resultado, la Argentina acumuló 30 meses consecutivos de superávit comercial. Entre enero y mayo, el saldo positivo alcanzó los US$ 11.783 millones.
Tras la difusión de las cifras, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó el desempeño del comercio exterior a través de sus redes sociales. “EN MAYO LAS EXPORTACIONES DE BIENES Y LA BALANZA COMERCIAL REGISTRARON UN NUEVO RÉCORD HISTÓRICO”, escribió.
El funcionario señaló además que todos los grandes rubros exportadores registraron incrementos respecto de mayo del año pasado. Entre ellos sobresalieron Combustibles y Energía, con una suba del 167,1%; Productos Primarios, con un avance del 22,5%; Manufacturas de Origen Agropecuario, con un crecimiento del 20,5%; y Manufacturas de Origen Industrial, que aumentaron 20,1%.
Caputo remarcó que las exportaciones de Combustibles y Energía alcanzaron un máximo histórico, mientras que las Manufacturas de Origen Industrial registraron el segundo valor más alto para un mes de mayo.
De acuerdo con los datos del organismo estadístico, durante los primeros cinco meses del año las exportaciones acumularon US$ 40.359 millones, un 24,3% más que en igual período del año anterior. Además, las Manufacturas de Origen Industrial sumaron US$ 10.964 millones, el valor más alto de la historia para el período enero-mayo.
Otro de los datos destacados fue el desempeño del sector energético. La balanza comercial energética registró un superávit récord de US$ 1.543 millones, impulsado por exportaciones por US$ 1.745 millones, un 167,1% superiores a las de un año atrás, e importaciones por US$ 202 millones, con una caída interanual del 32,9%.
No obstante, el resultado comercial también estuvo favorecido por una disminución de las compras al exterior. Las importaciones registraron en mayo una baja del 2,5% interanual y acumulan una caída del 7% en comparación con el mismo período del año pasado.
Ese comportamiento contribuyó a ampliar el saldo positivo de la balanza comercial, aunque también refleja el menor dinamismo de sectores de la economía que dependen de insumos importados, especialmente algunas ramas de la industria.
Panorama económico actualizado al 15.7.2026
Fuentes: Resumen Latinoamericano, Perfil, TelesurTV, La Izquierda Diario, Periferia


