Solidaridad con los Hijos e Hijas de Mayo

El 19 de mayo de 2022, durante el gobierno derechista de Guillermo Lasso en Ecuador, fueron detenidos nueve compañeros y compañeras vinculadas al Movimiento Guevarista Tierra y Libertad, una organización que desde hace años su trabajo político y social entre las capas más pobres y marginadas de la clase trabajadora del campo y la ciudad. Todos los allanamientos, realizados a altas horas de la madrugada y de las formas más violentas posibles, incluso delante de las niñeces y familiares, dieron como resultado que durante tres meses fuesen detenidos en total hacinamiento. Con el paso del tiempo, a algunos y algunas se les dio la posibilidad de pasar el tiempo en espera de la resolución procesal en sus domicilios, con restricciones.

La acusación que pesaba contra ellos era grave: trata de personas con el fin de reclutamiento para la guerrilla. Una guerrilla que no existe y una red de trata que no solo no pudo probar el Estado, sino que se encuentra en las antípodas del pensamiento y la acción de las compañeras y compañeros. Es que el objetivo siempre fue criminalizar a la organización y hacer lo imposible para que el pueblo no los vea como parte del mismo. Pero pese a que la causa judicial no se sostenía con ninguna prueba, que se trataba de una causa armada a todos luces edificada sobre la nada y la ridiculez, primó la orden política y fueron condenados. Evidentemente se trataba de una decisión tomada por los altos mandos del imperialismo yanqui y sus aliados del Ecuador, como más de una vez ha quedado comprobado en el transcurso del juicio por parte de la defensa. Finalmente, el compañero Omar Campoverde recibió una sentencia de 16 años, el dirigente indígena y campesino Carlos Carguachi una pena de 13 años, mientras que la compañera Gabriela Gallardo, una de 5 años, pudiendo ella en un principio obtener el arresto domiciliario debido a una enfermedad catastrófica (un tumor cerebral) que exige permanentes atenciones y cuidados.

A estos compañeros y compañeros se les conoce como los Hijos e Hijas de Mayo. Y vienen siendo sostenidos por sus familias y organismos de derechos humanos y agrupaciones sociales y políticas.

Con el gobierno posterior del fascista Daniel Noboa, la situación empeoró terriblemente, no solo para los detenidos y procesados, sino también para la población en general. La intervención militar en las cárceles, la represión en las calles..  Con la ya conocida excusa de combatir el narcotráfico, la sociedad ecuatoriana fue envuelta en una crisis humanitaria que alcanza niveles terribles. En esto, la desinformación generada por los sectores de poder es fundamental.

La situación que hoy atraviesan los compañeros atenta contra las garantías más elementales de cumplimiento de los tratados internacionales a los que adscribe Ecuador y consagra en su constitución: no hay derechos humanos en lo más mínimo para las personas privadas de libertad. En ese marco, cabe señalar lo siguiente: en el caso de Omar Campoverde, quien se encuentra alojado en una cárcel de máxima seguridad, ha sufrido amenazas, palizas, gaseamiento, falta de comida, falta de atención médica, torturas por ahogamiento y electricidad, y ha sido víctima de violación, todo ello perpetrado por agentes militares. No puede recibir visitar familiares ni de su abogado. Se ha presentado un recurso de hábeas corpus y le fue denegado. Incluso pudo denunciar que en el transcurso de una audiencia los militares le apagaron el micrófono y la cámara con las que se comunicaba vía telemática y le amenazaron. El tribunal más de una vez ha demostrado hacer caso omiso de estas aberraciones y aquí no fue la excepción.

En el caso de Gabriela Gallardo, pese a haber obtenido el arresto domiciliario, de un día para el otro y sin excusa válida alguna, fue devuelta a la cárcel, la cual no contiene la atención necesaria para su estadía, habida cuenta de su enfermedad.

El año pasado en Ecuador murieron 3 presos por día, producto de desnutrición, torturas y tuberculosis en su gran mayoría. La crisis carcelaria, que incluye el hacinamiento, el disciplinamiento feroz, responde al modelo de “bukelización” apunta no solo a las personas privadas de libertad sino a toda la sociedad. Este año Ecuador ingresó por primera vez en el Índice Global de Tortura.

En ese marco es que nace la red denominada “Argentina con los Hijos e Hijas de Mayo”. Se trata de una campaña de solidaridad internacional para denunciar lo que ocurre en el país hermano. Se encuentra abierta a todas las personas y organizaciones que de manera activa se comprometan a difundir, apoyar y hacer saber sobre la causa que actualmente atraviesan Gabriela, Omar y Carlos.

¡Libertad a Gabriela Gallardo!

¡Libertad a Carlos Carguachi!

¡Libertad a Omar Campoverde!

Contactos:

FB: Argentina con los Hijos e Hijas de Mayo

Red argentina de solidaridad con lxs Hijxs de Mayo, presxs politicxs de Ecuador

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