Protesta en el Congreso: la resistencia popular enfrentó más de tres horas de represión que dejó 1500 heridos y 29 detenidos

El jueves 6 de agosto, una masiva movilización contra la ley de extranjerización de tierras no solo desafió el mal tiempo y la estrategia comunicacional del Gobierno, sino que enfrentó el operativo represivo más extenso de la gestión de Javier Milei. Durante más de tres horas, un despliegue conjunto de fuerzas federales y de la Policía de la Ciudad avanzó en múltiples frentes. En esta nota repasamos los puntos donde se concentró la represión: el inicio en Bartolomé Mitre y Callao con gases lacrimógenos; el avance sobre la protesta en plaza Congreso; el caótico operativo por Avenida de Mayo y sus intersecciones hasta llegar a la 9 de Julio y luego, a la Plaza de Mayo, con efectivos embistiendo desde los costados para acorralar a los manifestantes. El saldo oficial arroja 29 detenidos – ya liberados – y organismos como la CPM registraron al menos 1500 heridos, con casos de traumatismos de cráneo y lesiones oculares por balas de goma.

Represión en Avenida Callao y Bartolomé Mitre. Fotos: Mat ((i))

Represión en Avenida Callao y Bartolomé Mitre. Fotos: Mat ((i))

Una convocatoria masiva pese a todo

La masividad de la protesta es un hecho inapelable. La concurrencia colmó la plaza del Congreso pese a las tormentas que asomaron desde temprano (ver nuestra cobertura de la marcha). A esto se suma que el Gobierno había bajado el día anterior la parte de la ley que más resonancia tuvo en los medios de comunicación, los cuales, una vez conocida esta noticia, levantaron el dato como un triunfo para los sectores populares sin resaltar que aún quedaban artículos sustanciales, como el articulado de quema de tierras y desalojos, temas que son muy caros para las comunidades que sostienen recursos naturales, los territorios de pueblos originarios, campesinos y de quienes pagan un alquiler. Pese a todos esos factores, la plaza del jueves se colmó, incluso con la siempre latente amenaza de represión y la fuerte tormenta mediante.

El operativo represivo

El operativo de seguridad fue el habitual para este tipo de movilizaciones en el Congreso: participaron las cuatro fuerzas federales (PSA, PFA, Gendarmería y Prefectura), con la Policía de la Ciudad desplegada por fuera del perímetro de la plaza. Hacia las 17 horas, en la esquina de Bartolomé Mitre y Callao, Gendarmería inició la represión con gases lacrimógenos contra los manifestantes que se encontraban junto a las vallas. La respuesta de los presentes, que no cedieron terreno, derivó en una rápida escalada del operativo: se sumaron balas de goma y el agua a presión de los camiones hidrantes.

Represión en Mitre y Callao. Video: Mat ((i))

Mitre y Callao. Video: Mat ((i))

Mitre y Callao. Video: Mat ((i))

Pocos minutos más tarde, desde el vallado ubicado casi sobre Entre Ríos por calle Yrigoyen, las fuerzas federales -Prefectura Naval y Policía Federal Argentina- iniciaron otro avance represivo.

Operativo represivo de fuerzas federales (PNA y PFA) desde su comienzo en Entre Ríos e Yrigoyen. Fotos: Nicolas Solo ((i))

Inundaron con gases lacrimógenos las inmediaciones del vallado primero y la plaza Congreso después, y dispararon balas de goma sobre las y los manifestantes, que se replegaban y volvían, una y otra vez.

Jubilado relata el comienzo de la represión sobre Yrigoyen. Video: Indymedia Argentina

Al llegar a la esquina de Solís e Yrigoyen, el operativo conjunto de PNA y PFA se plantó un rato y continuó reprimiendo desde ahí.

PNA y PFA en Solís e Yrigoyen. Video: Indymedia Argentina

PNA y PFA en Solís e Yrigoyen. Video: Indymedia Argentina

“Están reprimiendo al pueblo Prefectura”. Virrey Cevallos e Yrigoyen. Video: Indymedia Argentina

Luego continuaron avanzando por Yrigoyen hasta Sáenz Peña, donde se detuvieron y dejaron la continuidad del accionar represivo en manos de la Policía de la Ciudad.

Operativo represivo de fuerzas federales (PNA y PFA), de Solís a Saénz Peña por Yrigoyen. Fotos: Indymedia Trabajadoras/es

Al mismo tiempo que PNA y PFA avanzaron por Yrigoyen, Gendarmería avanzó por Rivadavia, para rodear a las y los manifestantes y expulsarlos de las plazas del Congreso. Además de los efectivos de a pie, también hubo despliegue de hidrantes y motos.

Las fuerzas federales se detuvieron, como mencionamos, en Sáenz Peña. A partir de ahí continuó la represión del Gobierno de la Ciudad.

Final del accionar federal en Congreso e inicio de la represión de la Policía de la Ciudad por Avenida de Mayo. Fotos: Nicolas Solo ((i))

Después de una pausa de algunos minutos, mientras las y los manifestantes se reagruparon por Avenida de Mayo, por las laterales de San José y Santiago del Estero irrumpieron la motorizada y uno de los hidrantes, respectivamente, de la Policía de la Ciudad.

Motorizada de la Ciudad reprime en Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

Motorizada de la Ciudad reprime en Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

Avance de Policía de la Ciudad en Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

Al mismo tiempo la guardia de infantería local, junto con otro de los hidrantes, avanzó por la Avenida de Mayo, seguidos por una columna de efectivos con chaleco azul que son los que habitualmente realizan detenciones en manada. Sin embargo, en esta etapa de la represión casi no hubo detenidos.

Al llegar a la Avenida 9 de Julio (Lima), la Policía de la Ciudad se detuvo y armó un cordón, mientras las y los manifestantes se volvieron a reagrupar sobre la vereda y la Avenida y a cantar y gritar en repudio a la represión y al gobierno. Es en este momento en que dos efectivos de la Ciudad abren fuego con balas de goma sobre manifestantes y fotógrafos, situación que es frenada en el momento.

Lima y Avenida de Mayo, Policía de la Ciudad dispara sobre la prensa (00:48 en adelante). Video: Indymedia Argentina

La Patria no se vende. Video: Indymedia Argentina

En en estos momentos, también, que una fotógrafa es herida en la cabeza. Aquí, la represión entra momentáneamente en pausa.

Operativo represivo de la Policía de la Ciudad, de San José a Piedras por Avenida de Mayo. Fotos: Indymedia Trabajadoras/es

La pausa no duró mucho. Después de unos minutos, la Policía de la Ciudad volvió a avanzar. La cuestión es que lo hizo sobre una Avenida 9 de Julio donde nunca cortaron el tráfico. El agua de los hidrantes y las balas de goma se desplegaron sobre las y los manifestantes que retrocedieron entre colectivos y autos que, de alguna increíble manera, no atropellaron a nadie, ni quienes protestaban ni quienes reprimían, mientras recibían a su vez también el líquido y los proyectiles de la fuerza represiva porteña.

Después de haber llegado a la mitad de la Avenida 9 de Julio, la Policía de la Ciudad frenó y volvió a avanzar dos veces más, generando el más abyecto caos, con vehículos maniobrando bajo la lluvia y en el asfalto mojado para esquivar tanto a los efectivos que atacaban como a los manifestantes que retrocedían.

La Policía de la Ciudad, murga a contramano. Video: Indymedia Argentina

Tráfico y represión en Bernardo de Irigoyen y Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

Manifestantes no se resignan a retirarse ante la represión, Bernardo de Irigoyen y Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

A partir de Bernardo de Irigoyen, la Policía de la Ciudad concentró sus fuerzas y arremetió en un sprint hasta Piedras contra las y los manifestantes que quedaban, que se fueron desconcentrando por las laterales. Algunas motos y dos hidrantes llegaron hasta Plaza de Mayo, donde ya no quedaba prácticamente nadie.

Avanza el operativo represivo por Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

Avanza el operativo represivo por Avenida de Mayo. Video: Indymedia Argentina

Fue en este tramo que detuvieron a una persona en situación de calle casi en la esquina de Piedras, por el delito de estar ahí.

Detención de una persona en situación de calle. Video: Indymedia Argentina

Ya eran pasadas las 20 horas cuando la Policía de la Ciudad se retiró de la Avenida de Mayo y terminó esta etapa de la represión.

Mientras todo esto pasaba por Avenida de Mayo, otro grupo de la Ciudad había hostigado y perseguido a las y los manifestantes que protestaban en Callao y Mitre, primero hasta Corrientes y luego hasta el Obelisco.

Parte de los efectivos de Ciudad, como motorizada, que actuaron en Avenida Corrientes luego confluyeron con los de Avenida de Mayo. Fotos: Mat ((i))


Parte de los efectivos de Ciudad, como motorizada, que actuaron en Avenida Corrientes luego confluyeron con los de Avenida de Mayo. Fotos: Mat ((i))

Más tarde, grupos de manifestantes volvieron al Congreso donde el Senado continuaba sesionando y ahí fue donde las fuerzas federales realizaron el grueso de las detenciones que se registraron en la jornada.

Resistencia y determinación

Desde el inicio de la represión en Bartolomé Mitre y Callao, quienes se manifestaban mostraron su determinación de no abandonar la calle, muchos de ellos con total rebeldía frente a las fuerzas represivas. Hubo algo en toda la protesta de desafío a las policías: sostener la presencia en la plaza mientras a pocos metros se reprimía, repudiando verbalmente a las fuerzas y con acciones concretas frente al uso de las armas de las policías. La jornada, en materia de resistencia, recupera parte de la que se demostró durante las jornadas del 12 de marzo, día en el que Pablo Grillo resultó herido de total gravedad.

La represión se sostuvo durante al menos 3 horas en forma intensa, para luego ir bajando su intensidad durante al menos una hora más, en la que los camiones hidrantes y la motorizada lanzaron gases y corrieron a manifestantes en la vía pública por Avenida de Mayo y sus intersecciones. Se trató del episodio más extenso de represión del Gobierno de Javier Milei.

El comienzo de la violencia represiva estuvo protagonizada por las fuerzas federales, Prefectura y Federal por Yrigoyen, Gendarmería en Callao y Rivadavia. Luego, desde Luis Sanz Peña y Avenida de Mayo continuó la Policía de la Ciudad, avanzando una cantidad de efectivos por Avenida de Mayo y otro tanto por Hipólito Yrigoyen ingresando por los costados hacia Avenida de Mayo, de esta forma, las personas eran atacadas por varios lados al mismo tiempo.

Cuando la represión se extendió por Avenida de Mayo y sus intersecciones, llegando a la Avenida Corrientes y la Plaza de Mayo, muchos manifestantes siguieron protestando. Algunos volvieron al Congreso y otros quedaron circulando por las veredas repudiando a las policías por su accionar, por ser el brazo armado para la aprobación de la ley, por querer acallar al pueblo trabajador. Esta resistencia en las calles se sostuvo incluso pasado los picos de intensidad represiva.

Saldo de heridos/as y detenciones

Las detenciones se conocieron tarde en la noche. Fueron 29 en total: 9 aprehendidas por la Policía de la Ciudad y las otras 20 por las fuerzas federales. La Red Federal en Defensa de la Democracia y los Derechos Humanos, mediante su guardia jurídica, brindó asistencia legal las personas detenidas, que ya se encuentran liberadas, algunos de ellos con perimetrales para circular en las inmediaciones del Congreso. Resulta fundamental que se encuentren en libertad, en el marco las detenciones de Milton y Eneas, encarcelados hace más de 5 meses por protestar contra la reforma laboral.

En cuanto a los heridos, el relevamiento de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), organismo que asiste a las personas en las protestas y recopila los datos de otras postas sanitarias, contabilizó al menos 1500 personas afectadas. Entre los casos más graves se encuentra el de la fotógrafa, cuyo nombre no se difundió a pedido del SiPreBA y ARGRA, que debió ser derivada al Hospital Argerich con traumatismos de cráneo.

Además, dos manifestantes sufrieron heridas oculares por el impacto de balas de goma. Se trata de una práctica vista en otras represiones, producto de un uso ilegal de las armas represivas, y en la que otras personas han perdido la vista de uno de sus ojos.

Aunque está asociada con el accionar de los Carabineros de Chile contra las protestas de 2019, la ex ministra y actual senadora Patricia Bullrich ha alardeado públicamente de ser la autora de la misma. Según la artista e investigadora Gabriela Golder, se trata de una metodología represiva inaugurada por Israel en la década del setenta para atacar a la población palestina. Bullrich, de fluidos vínculos con la entidad sionista, la habría importado a Latinoamérica.

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