
Cómo un proyecto de ley amenaza derechos, territorios y comunidades en todo el país
El Senado aprobó y envió a Diputados la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, un proyecto que, bajo el argumento de reforzar la seguridad jurídica, propone una de las reformas más regresivas del derecho público argentino desde 1994. Su objetivo declarado es blindar la propiedad privada; su efecto real es violar la Constitución Nacional, restringir derechos humanos y debilitar la capacidad del Estado para actuar en situaciones sociales, ambientales y territoriales críticas.
La paradoja es evidente: para garantizar la inviolabilidad de la propiedad privada, el proyecto vulnera los pilares constitucionales que ordenan la vida democrática argentina.
Un giro ideológico: la propiedad como derecho absoluto
El proyecto parte de una premisa ideológica clara: la propiedad privada debe ser absoluta, inmune a la intervención estatal y superior a cualquier otro derecho. Esta visión, propia del liberalismo patrimonialista, se expresa en artículos que restringen la expropiación, endurecen desalojos y debilitan la regularización dominial.
El texto expresa que “La declaración de utilidad pública será de interpretación restrictiva…”. La Constitución sostiene lo contrario. El artículo 17 reconoce la propiedad, pero no como un derecho absoluto, sino como un derecho sujeto a la función social, a la utilidad pública y a la intervención estatal razonable. La Corte Suprema lo ha reiterado durante más de un siglo: la propiedad es un derecho regulado, no un privilegio intocable.
El proyecto desconoce esta tradición y redefine la expropiación de manera tan restrictiva que prácticamente la inutiliza como herramienta de política pública. Exige que la utilidad pública sea “específica y concreta”, que la medida sea “idónea, necesaria y proporcional”, y limita la indemnización a un “valor objetivo” que excluye componentes tradicionalmente reconocidos.
Esto contradice los artículos 14, 17 y 75 inc. 22 de la Constitución, el artículo 21 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH) y los artículos 2 y 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), que prohíben la regresividad en derechos sociales.
Desalojos exprés y debilitamiento del derecho a la vivienda
El proyecto introduce un régimen de desalojos que contradice estándares internacionales de derechos humanos. Habilita desalojos inmediatos con caución juratoria, allanamientos sin orden judicial específica, uso de fuerza pública sin límites claros, identificación compulsiva de ocupantes, diligencias en días y horas inhábiles. Expresa “La autorización al Oficial de Justicia para… allanamiento del domicilio…”. Esto viola el artículo 18 de la Constitución (inviolabilidad del domicilio), el artículo 11 del PIDESC (derecho a la vivienda adecuada), la Observación General Nº 7 del Comité DESC y el artículo 17 de la CADH (protección del grupo familiar). La protección de “sujetos vulnerables” es meramente formal: otorga solo 10 días para alternativas habitacionales, un plazo que no cumple ningún estándar internacional.
Retroceso en regularización dominial y afectación de sectores populares
La ley 24.374, que permitió la regularización de miles de viviendas, es modificada para exigir 10 años de posesión en lugar de 3. Esto constituye un retroceso grave en materia de acceso a la vivienda y contradice la prohibición de regresividad del PIDESC. El cambio afecta especialmente a familias de bajos ingresos, trabajadores informales, agricultores familiares, comunidades indígenas y campesinas. Es una medida antiredistributiva, diseñada para reducir la titularización social de la tierra.
Federalismo vulnerado: el Estado nacional invade competencias provinciales
La creación del Consejo Federal de Registros y la Ventanilla Única Federal constituye una intervención del Estado nacional en competencias provinciales. Los registros inmobiliarios son materia local según los artículos 121 a 124 de la Constitución. La Corte Suprema ya determinó que el Estado nacional no puede imponer estructuras registrales a las provincias. El proyecto viola el federalismo argentino.
Extranjerización, recursos naturales y violencia territorial
Aunque los capítulos sobre extranjerización de la tierra y manejo del fuego fueron retirados del proyecto, la realidad territorial argentina muestra que: la extranjerización ya está ocurriendo, los recursos naturales ya están siendo entregados a capitales extranjeros, las comunidades indígenas y campesinas nunca dejaron de sufrir violencia institucional, los desalojos continúan siendo una práctica sistemática.
La exclusión de esos capítulos no corrige el problema: lo profundiza. El proyecto consolida un modelo donde la propiedad privada, incluida la propiedad extranjera, queda blindada, mientras los territorios comunitarios permanecen vulnerables.
Santiago del Estero: deforestación sin incendios, pero con expulsión territorial
La provincia de Santiago del Estero no sufrió incendios forestales como los del sur del país. Sin embargo, desde 2005 hasta hoy se han deforestado más de 1.200.000 hectáreas de bosques nativos. Esto implica: pérdida acelerada de biodiversidad, avance de la frontera agropecuaria, desplazamiento de comunidades campesinas e indígenas, aumento de conflictos territoriales y, debilitamiento de la resiliencia ambiental.
La deforestación masiva es la otra cara de la violencia institucional: el territorio se vacía de comunidades para ser llenado por capitales concentrados.
Cómo afecta a las comunidades indígenas en todo el país
Aunque la ley no menciona a los pueblos indígenas, su impacto es directo y estructural. Endurece desalojos, restringe expropiaciones, limita ocupaciones temporarias, debilita la regularización dominial y refuerza la propiedad privada individual por encima de la propiedad comunitaria. No incorpora la posesión tradicional ni la consulta previa (Convenio 169 OIT).
Comunidades en territorios nacionales: afectación directa
La ley modifica normas federales que regulan expropiaciones, desalojos y registros. Esto afecta tierras fiscales, parques nacionales, zonas de frontera o del Ejército. Esta legislación permitirá desalojos más rápidos y violentos, imposibilidad de avanzar en procesos de reconocimiento territorial, violación del art. 75 inc. 17 CN, violación del Convenio 169 OIT.
Comunidades en jurisdicciones provinciales: afectación indirecta, pero igual de grave
Aunque la ley es federal, su impacto se filtra por tres vías:
- Las provincias aplican leyes federales por remisión.
- Muchos conflictos indígenas terminan en juzgados federales.
- La ley refuerza la propiedad privada individual como principio rector del sistema jurídico.
En la práctica, todas las comunidades indígenas del país quedan expuestas.
Podemos decir, en general que, de ser aprobada la ley se producirá una parálisis de políticas públicas esenciales, aumento de desalojos y conflictividad social, grave retroceso en derechos humanos con incumplimiento de tratados internaciones, inseguridad jurídica para obras públicas e inversiones estratégicas y, la consolidación de un modelo de desigualdad estructural.
El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada no fortalece la Constitución: la viola. No protege la propiedad: la absolutiza a costa de todos los demás derechos. No mejora la seguridad jurídica: la destruye al impedir que el Estado cumpla sus funciones esenciales.
Su fundamento ideológico, el liberalismo patrimonialista, es incompatible con el constitucionalismo social argentino y con los tratados internacionales de derechos humanos.
Si esta ley se aprueba, la Argentina retrocederá décadas en materia de derechos, federalismo y justicia territorial. Será, en definitiva, una ley que viola la Constitución para garantizar la inviolabilidad de la propiedad privada.



LA CANCIÓN SIGUE SIENDO LA MISMA
Cuando cantarla es callar, entrar es quedarse afuera y actuar es ser espectador.
“No sólo hay que mirar la Luna y el dedo que la señala, sino también, a la otra mano que intenta robar la cartera”
¿Qué se diría de alguien que ejecuta la fuerza bruta, el engaño y la corrupción para gobernar un jardín de infantes?
¿Qué códigos comunicativos se preservan en ese tipo de molde?
De una aberrante separación sobreviene la inercia de una lógica unión de lo inocente y lo perverso, lo femenino y masculino, configurándose así una quimera que posee un particular lenguaje de carencia y desmesura, péndulo carcelario entre represión y liberación que juega por la noche y el día. Una afectación en el núcleo familiar que condiciona las relaciones y organización del cuerpo y mente social.
“En la oscuridad, cualquier luz es suficiente, sin embargo una polilla podría dirigirse hacia una equivocada”
Los adultos se acostumbran, pero qué escucharían de sus niños.
¿Dónde empieza y en dónde termina el jardín de infantes en realidad?
Otros preguntarán, cuándo…
La estupidez, no sólo puede ser correcta, distinguida, refinada, reconocida, premiada y asimilada, andar bien vestida y ser ilustrada, también puede viajar en carreta o a la velocidad de la luz o estár en más de un sitio al mismo tiempo.
La estupidez cuántica no escapa a la relatividad en dónde se convierte en infinita, porque allí fue engendrada. Y fue el cómico y cósmico, Albert Einstein, el que descubrió que su engaño se desvanece cuando su masa es cero.
El producto y resultado de una fábrica, es lo que es, no puede ser algo más del propósito para lo que fue programado. Y en ella trabaja mucha gente que la confunde con La Vida, siendo simple teatro. Lucro en el defecto y la resiliencia en la virtud, se hermanan y establecen “la normalidad” en la cadena de montaje de la empresa.
El resultado del adiestramiento con premios y castigos es convertir al premio en no ser castigado, asegurando la mínima ventaja. Consecuentemente, ninguna persona es ajena a los efectos de la descomunicación. Aunque se adapte y compense el defecto y se terciarice la responsabilidad, la realidad terminará tocando a cada puerta dejando en evidencia el principio de armonía. Las señales son inequívocas, las virtudes y defectos nunca mienten, el dolor y sufrimiento siempre tienen razón.
¿Quién escribe el guión?
Unos miran hacia la pantalla de cine y dicen, ¡es sólo ficción! y cuando le dan la espalda hablan seriamente de realidad, de un show por el que también han pagado, pagan y pagarán.
Éste dilema se soluciona dándose cuenta quién queda de un lado y quién del otro, y del qué, que se lleva a cuestas y el que se debe dejar.
Pero…
¿Quién es el intermediario, ese extraño relator que cuenta lo que sucedió y sucederá, y lo que nunca ocurrirá oculto en su silencio?
Es una encrucijada interesante, pero si nos adentramos al inframundo griego del defecto, nos remitirá al cercano mito de Jesús en su crucifixión. El ritual del sacrificio de la verdad, la libertad, el amor y la justicia, de la vida, que justifica al verdugo, al que se le transfiere ilusoriamente una responsabilidad que regresa mas temprano que tarde a cobrar la cuenta y el que se posiciona como agente evolutivo o azote divino autorizado. Y por el otro lado nos encontramos con su resurrección en virtud, Cristo, una refrescante consciencia renacida lógicamente en el mismo cuerpo, que observa y comprende el fenómeno de la cruz y ficción.
“La frustración del iniciado ante la creída e inalcanzable perfección es la que se rinde ante el mas fuerte, la seductora muerte, y con ello adorar al intermediario, el que tiene el poder de matar y de su amenaza.
Nadie luchó, lucha ni luchará por su vida mientras no muera la apariencia, como bien dice el manual”
Sin embargo, ésta historia comienza una ficción antes, con la de un paraíso perdido y secuestrado llamado Dios, luego Estado, y ahora “I.A.”, con la promesa de regreso hacia la tierra prometida, que es un muro de los lamentos.
“Cuando la esperanza es lo último que queda, ya no hay miedo a esperar o de esperar la amenaza, y se la devuelve al baúl de los recuerdos para cuando se la necesite en primer lugar”
Un mito conserva una condición existencial que puede ser una cárcel en la relatividad del defecto o bien un ejercicio para la virtud. Es un sedimento, símbolo, contenedor, artefacto y vehículo de consciencia, como lo son las palabras, geometrías, matemáticas y sistemas, ajustados al desarrollo de consciencia.
Por eso la vida es cuento y la palabra ficción, y nos encantan sean bellos o de horror, pero mucho más vivirlos y compartirlos.
La mecánica es la misma durante el tránsito o éxodo desde la sensación de ausencia hasta la presencia de consciencia. Los sueños de ausencia, claman por los de presencia, necesitando a los que lleven a su destino. Y en el puente aparece el intermediario que bien cobra o paga según se requiera. Es el genio de la lámpara que vende infinitos e insoportables futuros llamados deuda, que embargan presentes para enterrar pasados y así alimentar el bucle de un autónomo circuito. Innumerables rayos simulan movimiento en su periferia, que hacen decir es cierto, es realidad, olvidando el centro desde donde parten.
Los puentes del defecto nunca unen nada porque su objetivo es aislar en la medida y convertirla en la única y verdadera, expulsando lo que sobra hacia el laberíntico misterio.
El error se conserva en la memoria junto con su bastón adaptativo y compensatorio, que oculta un defecto represor de una virtud desfogada condicionalmente. Es en el aprendizaje, la repetición tiene su función y lógica hasta lograr la integración de lo despojado.
“Un puente se construye de una sola manera, ¡bien!”
El principio creativo no se hace esperar, el núcleo familiar requiere un mínimo de dos para dar a luz un hijo.
“La luz y los ojos tienen sentido siendo uno, la vista, y su fruto en lo observado. Los ojos de vida ven vida y los de muerte lo suyo. Mientras cuerpo y mente es en la carne y su fruto en lo amado, un reflejo del espíritu. Odiar amar o amar odiar, es lo mismo en la sombra”
El (1;1); (1;0); (0;1) y (0;0), recrean el presente en el equilibrio de los polos, pasado en el retorno a la esencia, futuro en el avance trascendente y silencio del todo en la nada. No hay contradicción.
Sin embargo se simula una cuando existe conflicto entre los polos. Cuánto más pequeño el mundo resultante, más intenso y efectivo el infierno, estado temporal en dónde igualmente se aplican los
mismos principios vitales y su magna pero condicionada abundancia.
En la dualidad del defecto, se encuentra la mafia de los autoelegidos en el lado bueno cedido, mientras del otro los auto expulsados, los esclavos.
El Angel, Rey y Soberano, es el que custodia el reino con su espada de fuego, de hierro y antivirus.
Mapa amo; territorio esclavo. La ficción es a su teatro, la interferencia a su intervención, la simulación en su simulacro. Su sistema de control es un conjunto de círculos de poder concéntricos que aparentan estár desvinculados unos de otros.
Los oficiales juegan a favor de los intereses de la empresa, mientras los opositores en contra, de lo que se interpone a esos intereses. Mientras los que brillan suelen ser captados para arrear a los incautos hacia el templo en donde sepultan la verdad. Sectas individualistas y colectivistas bailan al mismo son.
El arquetipo “amo y esclavo” son extremos de una misma vara o cuerda disonante. En el medio, ficciones fantásticas, legales y técnicas conforman la imaginaria frontera y manto de impunidad, un can Cerbero que muchos llaman verdad, acuñados con libros sagrados, constituciones y softwares. Todo es perfecto hasta que no. Básica y consecuentemente, lo que se desea, sueña, piensa, dice y hace puede ser usado en contra del cliente y en favor de la empresa.
El amo parasita el sistema aprovechándose del proceso del desarrollo natural y apropiándose de los resultados de la virtud y el defecto en el gobierno de la carencia, utilizando el símbolo de la verdad como instrumento. Pero es un esclavo mas al estar obligado a sostener la consciencia ideal y relativa dónde brillan en la mediocridad, en su intento de llenar el vacío con lo superfluo.
Por eso suplen su carencia con la fuerza bruta, el engaño y la corrupción, que muchos creen y llaman inteligencia.
El matrimonio confunde el desarrollo de su consciencia con la sofisticación de su simbólico artificio físico y virtual que los ordena, al que delegan toda su responsabilidad.
“A las tonterías, por ser tontas no se les presta atención, sólo cuando comienzan a dar cosquillas o comezón, y luego al hacer daño es cuando se les llama problema y sin falta aparece un veloz
carro de bomberos que siempre llega tarde, cuando ya se ha cosechado y cumplida la misión”
Ningún iniciado, cliente, paciente, consumidor o creyente elige al presidente, papa o rey, tampoco al director, juez, gerente, pastor ni general, y menos al dueño de la tierra, del dinero o de la empresa en donde trabaja, pero es más entretenido creer que si, jugando en un carrusel movilizado por una montaña rusa de sensaciones. Un circo, teatro y casino donde la casa siempre gana.
El contrato es entre el uno y los ceros detrás de él. Unos saben, deciden y mandan, y otros ignoran, obedecen y se adaptan y a cada parte le corresponde lo suyo, su administración y refugio.
La libertad condicional es al amor condicional y se comercia en el permiso como derecho, en donde el pez grande termina comiéndose al pequeño.
“Roma, el mal mayor y menor beben de una misma fuente, en cambio Amor, sólo hay uno”
El amor es ciego y siempre jura eternidad en el matrimonio con la apariencia, sin embargo en la separación se quedará con lo amado.
Por eso el cornudo es el último en enterarse pero el primero en saberlo.
Más allá de la dictadura, sea una democrática, militar, teocrática, monárquica, tecnocrática o un pentágono de ellas, la humanidad avanza y siempre prevalece lo verdadero.
La gente seguirá protegiendo lo amado, construido y festejado, cada vez más, sin sus cadenas.
“El sentido común, la común unidad y común acción, obtiene su fruto en la sabiduría reflejo de nuestra consciencia”
A pesar de todo, no hay que ser tan duros ni egoístas, porque el engaño, la mentira y la apariencia, tienen sentimientos, aunque también sus días contados.
La muerte de la apariencia es inevitable, y sucede en su transparencia dejando a todos desnudos, convirtiéndose la complejidad en materia prima creativa para enriquecer y dar alegría en la simplicidad de ser humanos.
Nadie puede esconderse ni esconder nada, y nada escapa a la mecánica con la que se programan los trucos. Sin embargo desde niños nos encanta jugar a las escondidas, ser encontrados y encontrar, recreando puertas y llaves en la ilusión.
Es lógico e inevitable inclinarse hacia la belleza, las estructuras perfectas armonizan por sí solas cuando sintonizan con otra en la que resuenan, especialmente en hechos más que palabras.
Mientras la estructura ordenada de un sistema artificial que la simula, nunca es garantía de nada, si el que le da vida no la supera.
“La mano guía al martillo y no el martillo a la mano. Pero si se quiere clavar un clavo con un revólver, hay que tener mucho cuidado, porque el arma no distingue entre amigo o enemigo, por eso, a las armas las carga el diablo”
Si alguien descuidado se adentra en el cuento ajeno, no irá a dónde quiera, sino a dónde está predefinido ir. Y aunque esté confiado en lo que crée, sabe y obedece, es el programador el que
los deja sin efecto para instalar una nueva regla. Una vez programado el Alfa y el Omega, las variantes serán anecdóticas y sumarán las estadísticas. El programador creerá ser amo del tiempo, mientras el esclavo, estar en alguna parte de la secuencia.
La conformidad emergerá de máximos falsos con mínimos verdaderos, de constantes mecanizadas en un mar de mecánicas variables que juegan a la incertidumbre. El redil constituido entre el mal mayor y menor, guiará el camino.
“Engañador y engañado; encontrador y encontrado; soñador y soñado; amo y esclavo; pendulan mientras alguien lo vive”
En tal caso, el cuento sólo será contado cuando lo haga suyo y le haya dado un fin, porque la verdad es de todos y no tiene dueño. Y aunque el cuento sea tan sólo un sueño, cuando despierte, podrá
sentir que realmente ha amado, visto y escuchado, comprendido.
Una vez en el reencuentro con esa inocencia, antes perdida y adulterada, podrá realmente darse cuenta y saber elegir. Así cae la roca rompiendo la vara.
La carne, al final de cuentas, concilia hasta las posibilidades más extremas y aberrantes con la fragmentación en el olvido y la reproducción en el recuerdo.
“Lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas”
La apariencia al Arte, el engaño a los sentidos, la autoridad a la íntima consciencia, mientras la idiotez a su correspondiente museo. Entonces cumpliremos con el gran deseo del idiota emperador, el de quedar inmortalizado siendo un eco, soberano en su incapacidad de amar y de ser amado.
…y así nos despedimos de la estupidez, esclavitud y la tiranía, aunque muchos dirán hasta luego.
Fin