En mayo del corriente año 2026, el Cardenal y Arzobispo de Córdoba, Monseñor Ángel Rossi, utilizó la expresión “Sadismo de Estado”, para definir las políticas de ajuste del gobierno del Presidente Javier Milei, afirmado que se observa una tendencia a “favorecer a los opulentos y restringir la ayuda a discapacitados, jubilados, enfermos y vulnerados”.
Acertadamente concluyó, que esta política, representa “un signo de decadencia y sadismo personal e institucional”.
Técnicamente el Sadismo es la tendencia a experimentar placer, satisfacción o excitación al infligir dolor, sufrimiento, humillación o daño físico o psicológico a otra persona.
El concepto fue ratificado por el mismo Presidente con estas palabras: “Amo ser el topo dentro del Estado. Soy el que destruye el Estado desde adentro”
Más allá de la expresión de “Sadismo de Estado”, lo que existe en forma concordante es un sistema de destrucción masiva de la sociedad argentina, de su industria, de su comercio, de su empleo, con el objeto de dinamitar el tejido social, para favorecer a unos pocos, en detrimento la mayoría de la sociedad.
No solo destruyen, sino que disfrutan y festejan haciéndolo, como si la responsabilidad de la decadencia económica personal, es culpa exclusiva de cada individuo que no supo afrontar con inteligencia su verdadero destino, por lo que tan desacertada decisión lo arroja a la indigencia y/o a la pobreza.
Los datos de esta gestión acumulan: 30.000 empresas cerradas, 411.000 puestos de trabajo perdidos, 70.000 empleos públicos menos, 100.000 puestos industriales desaparecidos.
En el mes de Julio de este año 2026, la actividad de la metalúrgica cayó un 4,4 por ciento y utilizó solo el 39,2 por ciento de sus instalaciones.
Desde 2023, asunción de Javier Milei, cerraron en todo el país cerca de 41.000 pequeños kioscos y recientemente una de la cafeterías más importante de Caba (Le Ble) se presento en concurso preventivo con una deuda superior a los $1.566,8 millones.
La cadena de cafetería Havanna atraviesa un escenario complicado con una deuda de 747 millones de pesos y una caída de ventas inter anual del casi el 10 por ciento. El tradicional “Supermercado Toledo” de Mar del Plata, atraviesa una crisis financiera y económica, que pone en riesgo mas de 1800 puestos de trabajo.
Las rutas nacionales se encuentran en estado deplorable, casi semi destruidas, cantidad de personas pernotando en las calles, pobreza oficializada. Sueldos de miseria, jubilaciones miserables, endeudamiento masivo, suba astronómica de medicamentos, quita de subsidios para discapacitados y personas de vulnerables.
Asombrosa cantidad de funcionarios de este gobierno, acusados de sobornos y desvío de fondos. Denuncias de pagos de importantes sumas a senadores y diputados para conseguir votos que aseguren la sanción de impresentables leyes propuestas por el Ejecutivo.
A ello se suma, los recientes descubrimientos de pagos “especiales” a periodistas amigos, para que públicamente impulsen la idea de que la ecuación amigo-enemigo, es la salvación del país. Personajes impresentables, que deshonrando la noble profesión del periodismo, se han convertido sin vergüenza alguna, en operadores políticos.
Agregamos a algunos partidos políticos deseosos de concordar alianzas con el gobierno, para obtener un pedazo de prebenda, que quizás nunca se les concedan. Y por último, gobernadores y legisladores, que con tal de permanecer en su propia “quintita”, proclaman sin rubor alguno, que es lícito que cualquiera, sea extranjero o nacional, pueda adquirir un pueblo, una ciudad o una provincia entera.
Todo, todo, en aras en un ajuste fiscal, un déficit cero, una caída de la inflación, que ni los propios voceros del gobierno creen sea cierta y una deuda externa descomunal.
Funcionarios del F.M.I. y el mismo Presidente de Estados Unidos a los argentinos como votar. ¿Estamos perdiendo la soberanía, con la anuencia del Ejecutivo? .
El insulto, la degradación del que no piensa como él, la fórmula de transmitir datos falsos que no coinciden con la sensación de la calle, el constante desprecio hacia las instituciones como el Congreso, el repudio insólito a leyes que se dictan con la amenaza que no las aplicara, son la señal de que se están sembrando tempestades que pueden convertirse en huracanes.
“Cuando el fascismo regrese no dirá: soy el fascismo; dirá: soy la libertad”, escribió Umberto Eco, anticipando una mutación semántica que hoy observamos con inquietante claridad. La clave no es la imposición frontal, sino la seducción discursiva: la promesa de libertad absoluta que, paradójicamente, vacía el sentido de la democracia. La historia demuestra que el autoritarismo prospera cuando la sociedad acepta pequeñas concesiones.
No es solo es “Sadismo de Estado”, sino un plan sistemático e impiadoso de destrucción masiva de la Republica Argentina.
¿Será la sociedad la que dará un duro golpe al Presidente o serán los mercados, que acumulando pérdidas tras pérdidas, terminen cansados y busquen otra solución?.
La incógnita queda abierta. Es una moneda en el aire. Es que el rumbo se ha perdido totalmente, agudizándose el escenario con los datos que se exponen en este artículo, demostrando que la famosa “lucha contra la casta”, no esta integrada precisamente por un ejército de carmelitas descalzas.
¿Estaremos ante las puertas de una segunda “Década Infame?.
Carlos A. Bozzi
Abogado. Sobreviviente de La Noche de las Corbatas
Historiador. Docente.



