La huelga bajo ataque: herramienta de equilibrio o pacto de servidumbre
Frente a las prohibiciones del gobierno y la trampa de los "servicios esenciales", se vuelve urgente defender nuestro derecho a parar: una herramienta que sirve para disputar las condiciones del contrato de trabajo.
1. El ataque contra la organización colectiva
La reforma laboral de Javier Milei y los sectores empresariales ataca la huelga mediante varios frentes concurrentes:
Persecución: la tipifica como injuria laboral grave, facilitando el despido justificado.
Sanciones: penaliza a sindicatos y dirigentes, considerándola infracción grave y práctica desleal.
Asfixia operativa: amplía las categorías de "servicios esenciales" y "actividades de importancia trascendental" a casi todo el mapa laboral, exigiendo coberturas mínimas del 75% y 50%, respectivamente.
Esta...











