Mucho más que un partido de fútbol
La historia se suele volver a repetir. Las deidades del destino volvieron a conspirar para que el mejor jugador del mundo se calce la casaca azul con el número diez en blanco y se enfrente a un combinado que representa a un país que siempre interfirió en nuestra política local. Por eso no es sólo un partido de fútbol, no es sólo Malvinas, es un derrotero de procesos históricos que confluyen en esta actualidad. El fútbol es solo una excusa para generar un recorrido que nos trajo hasta esta rivalidad, que nada va a cambiar pero a la vez va a hacer toda la diferencia.
El primer disparador de nuestra “inquietud” con Inglaterra nace en los dos intentos del país británico de birlarle a España la entrada navegable hacia el interior de Sudamérica, con la idea de extraer las...











