¿Buenas noticias?
Mario Hernandez
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La economía cayó menos de lo esperado en 2024. La actividad de las Pymes continúa mejorando en enero. El BCRA compra cifras récord de dólares. La inflación alcanza niveles de 2012. Salvo la estafa con la criptomoneda $Libra todas son buenas noticias para el gobierno
Según en Indec, la economía cayó solo el 1,8% en 2024
A pesar de haber anotado un alza mensual de 0,5% en diciembre, la actividad económica experimentó una caída de 1,8% en 2024 y no logró reponerse al abrupto retroceso del primer cuatrimestre. Además, por una base de comparación baja, el último mes del año anterior mostró un salto interanual de 5,5%.
Así se desprende del estimador mensual de actividad económica (EMAE) que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). A lo largo de 2023, el indicador había arrojado una contracción de 1,6%, impulsado en parte por los malos datos del segundo semestre.
“Con relación a igual mes de 2023, nueve sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en diciembre, entre los que se destacan Intermediación financiera (+18,0% ia) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (7,4% ia)”, detalló el reporte del INDEC.
El sector de la Industria manufacturera (6,7% ia) evidenció la de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguida por Comercio mayorista, minorista y reparaciones (7,4% ia). Por su parte, seis sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan Pesca (-25,0% ia) y Construcción (-7,2% ia).
Las actividades de Construcción (-7,2% ia) y Administración pública y defensa, planes de seguridad social de afiliación obligatoria (-2,5% ia) son las de mayor incidencia negativa y le restan 0,34 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE.
La actividad de las Pymes sigue mejorando
En enero, la actividad manufacturera de las PyMEs registró un crecimiento interanual del 12,2%, aunque esa suba no alcanzó a compensar, todavía, la tremenda caída del 30% de enero 2024: ese detalle fue informado el habitual relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En términos de la la utilización de la capacidad instalada, la industria maderera operó al 64,5% y registró el mayor nivel de actividad, mientras que Papel e impresiones la siguió de cerca con un 63,6%.
El rendimiento rubro por rubro
El sector de Alimentos y bebidas registró un alza interanual, a precios constantes, de 4,2% en enero, mostrando una recuperación del 3,3% en la comparación mensual. No obstante, las industrias de dicho rubro operaron al 59,4% de su capacidad, 2,7 puntos porcentuales por debajo de lo que estaban en diciembre de 2024 y 16,5% a comparación de enero del mismo año.
La producción en Textiles e indumentaria se incrementó un 9% interanual, a precios constantes, lo que equivale a un 4% respecto a diciembre de 2024. Las industrias de este sector operaron al 56,7% de su capacidad, 2,9 puntos porcentuales menos que en diciembre de 2024 y 11,5 menos que en enero de 2024.
La industria se desplomó casi 10% en 2024
La industria viene de sufrir una contracción significativa en 2024. Según el INDEC, el índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) experimentó un retroceso acumulado de 9,4% entre enero y diciembre del año pasado.
Esta retracción se dio a partir del mal despeño de Minerales no metálicos y metálicas básicas (-20,4%), Muebles y otras industrias manufactureras (-18,6%), Otros equipos, aparatos e instrumentos (-18%) y Productos de metal, maquinaria y equipos (-16,3%).
También anotaron caídas las categorías Automotores y otros equipos de transporte (-10,4%), Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado (-9,6%), Refinación de petróleo, productos de caucho y plástico (-6,6%) y Alimentos, bebidas y tabaco (-1%).
Con todo, en diciembre el indicador arrojó una suba de 8,4% en diciembre de 2024 respecto a igual mes de 2023. Cabe resaltar que el porcentaje de incremento interanual estuvo fuertemente influenciado por el bajo punto de referencia ya que, en diciembre del año previo, el salto cambiario de 118% y el pico inflacionario de 25,5% complicó a toda la actividad económica.
Entre agosto de 2023 y septiembre de 2024, se perdieron más de 88.000 empleos registrados en la construcción
La paralización de la obra pública y el aumento de los costos de construcción marcaron un 2024 crítico para el sector, que acumuló caídas interanuales durante todos los meses del año. La pérdida de más de 88.000 empleos y la contracción del 24,5% en la actividad reflejan el impacto de la recesión y el ajuste fiscal implementado por el Gobierno.
El sector de la construcción vivió un año crítico en 2024, reflejado en el desplome de los despachos de cemento, que acumularon una caída del 23,9% en términos interanuales. Según la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland (AFCP), este fue el peor registro desde que comenzaron a reportar esta información en 2019, con un acumulado anual de 9.494.332 toneladas despachadas.
La paralización de la obra pública y el encarecimiento de los costos de construcción han sido los principales factores que agravaron la crisis. “Con sobre stock, alto precio de construcción y sin obra pública se sigue en mínimos”, señaló Matías Cattaruzzi, analista de Adcap, en su cuenta de X.
En diciembre de 2024, los despachos de cemento alcanzaron 764.708 toneladas, lo que representó una caída del 5,4% respecto al mismo mes de 2023. En comparación con noviembre, la merma fue del 11,9%, aunque se atribuye en gran parte a cuestiones estacionales. Descontando este factor, el economista Salvador Vitelli estimó una leve mejora mensual del 0,7%.
En cuanto al comercio exterior, las exportaciones de cemento totalizaron 61.157 toneladas, apenas un 0,6% menos que en 2023. Sin embargo, las importaciones, aunque escasas en volumen (4.698 toneladas), crecieron un 80%, lo que refleja el desajuste entre la producción nacional y la demanda específica del mercado interno.
La crisis del sector se agudizó desde el inicio del Gobierno de Javier Milei, cuando se implementaron políticas para reducir el déficit fiscal, incluyendo un fuerte recorte en la obra pública. Entre agosto de 2023 y septiembre de 2024, se perdieron más de 88.000 empleos registrados en la construcción, lo que la posiciona como el sector más golpeado por la recesión.
El último informe del INDEC sobre la actividad del rubro arrojó una contracción del 24,5% interanual en octubre pasado, una cifra que refleja el deterioro continuo de la industria.
“Es falso que la economía creció un 5,5% en 2024”
En diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) y Radio JAI (FM 96.3), Hernán Letcher, economista y director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), aseguró que la economía creció 1% en 2024 y, aunque dijo que la caída fue menor de la esperada, “la distribución de esa recuperación es distinta a la conformación previa al gobierno de Javier Milei”. “Los sectores que crecieron son los sectores que no generan empleo: financiero, minero y energético”, señaló.
AG: ¿Fue mejor de lo que se pronosticaba?
Aunque fue menor de lo esperado como caída, hay una recuperación que te deposita en niveles de 2023. Ahora, el problema es que la distribución de esa recuperación o del crecimiento es distinta a la conformación previa al gobierno de Javier Milei, porque los sectores que crecieron son los sectores que no generan empleo: financiero, minero y, en menor medida, energético. Entre los tres, generan el 4% de los puestos de trabajo.
En cambio, los que cayeron son tres sectores de mano de obra intensiva o con buena generación de mano de obra. El 45% de los puestos de trabajo lo generan industria, construcción y comercio, que son los tres que cayeron. La recuperación no te dejó en el mismo lugar, que es la sugerencia que hace la “recuperación en V”.
Básicamente, esa recuperación no se vio reflejada en puestos de trabajo ni en salarios. De hecho, los salarios cayeron y los puestos de trabajo también: se perdieron 250,000 puestos de trabajo y no se recuperaron. Esto tiene que ver con que la distribución de la recuperación no fue de manera equivalente, sino que fue con una distribución que afectó negativamente a los sectores generadores de empleo y, por lo tanto, a los trabajadores y trabajadoras. En clave neoliberal, uno podría decir que con este funcionamiento no tenés efecto derrame.
Elizabeth Peger: ¿Qué se puede esperar para los próximos meses? Algunos analistas están hablando de pérdida de reservas de, por lo menos, 70 millones. ¿Qué puede llegar a pasar con el crecimiento económico en un contexto así, cada vez más limitado y sin novedades de asistencia del FMI?
Hay un dato que tiene que ver con cuestiones de índole metodológica, pero que es muy importante. Anoche subí a mi Twitter un gráfico que dice: “La ventaja estadística del año 2025 es de 3,2”. Esto significa que si yo mantengo el dato que salió ayer, fue de diciembre del año pasado. Si yo mantengo la producción de bienes y servicios de diciembre, si produzco exactamente los mismos bienes físicos y los mismos servicios durante todo el 2025, la economía va a crecer 3,2%. Este dato es importante porque es el piso. Si la economía en el 2025 finalmente me da 5, crecí por encima del arrastre estadístico. Si me mantuve en 3,2, en realidad, me mantengo como ahora, como diciembre.
EP: Si uno ve los datos de consumo de enero publicados por Scentia, no han cambiado nada.
En el consumo incluso es peor, porque el consumo que indica Scentia da negativo al compararlo con un mes del año pasado en el que ya daba negativo. Esto de la comparación interanual hay que tenerlo muy en cuenta, sobre todo en el primer semestre del año pasado, que fue cuando la economía cayó mucho.
De acuerdo a la consultora Scentia, el consumo cayó un 10,6% interanual en enero de 2025.
La segunda cuestión es que es muy difícil que la economía argentina crezca sin dólares. La variable ahí es si el FMI da o no da, o cuánto el Gobierno está dispuesto a condicionar la acumulación de reservas. En términos cambiarios, lo que está claro es que la cuestión del flujo no está resuelta. Aunque haya algún grado de crecimiento de la actividad económica, el riesgo es que, si el FMI no da los dólares para hacer ese “pulmotor” que pretende el Gobierno, vamos a terminar en un escenario de corrección cambiaria que va a hacer caer la economía. Incluso se podría decir que el crecimiento económico, más allá del arrastre estadístico, podría ser falso o temporario en el sentido de que va a corregirse a la baja cuando tengas que hacer las correcciones de tipo cambiario.
Claudio Mardones: Con las dudas respecto a la inflación de los próximos meses, ¿qué va a pasar con la dinámica de los salarios y con paritarias que están virtualmente planchadas? Además, las consultoras indican que, además de la inflación, las otras preocupaciones son no llegar a fin de mes y el empleo. ¿Qué ves para los próximos tres meses en esta materia?
En materia de empleo, lo que se vio hasta ahora es una caída y cero recuperación, y yo creo que va a ir profundizándose, pero no va a haber un brutal salto del desempleo en este año, porque el gobierno decidió que de acá a la elección no va a devaluar. Con lo cual, bueno, van a haber crisis y despedidos en muchas empresas, pero no en una cantidad que haga saltar la desocupación de manera sustancial.
Me sorprende un poco las expectativas de crecimiento que tienen algunas consultoras con respecto a salarios, porque no encuentro cuál va a ser la variable que motorice al alza el crecimiento económico, más allá del arrastre estadístico. No encuentro las variables porque el consumo, que es el principal motor de la economía, difícilmente tire para arriba si no hay recuperación del salario. Peor aún, si hubiese crecimiento del consumo, se agravaría la situación cambiaria, porque demandaría más producción y, por lo tanto, más dólares. Así que no es tan sencillo.
Lo que sí puede imaginarse es que haya crecimiento en algunos sectores que no generan puestos de trabajo en cantidad, como minería o energía. Las dos actividades que generan menos del 1% de los puestos de trabajo.
Una familia necesitó más de $1.024.000 para no ser pobre en diciembre según el INDEC
Una familia tipo de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores) necesitó ingresos por encima de los $1.024.435 para no ser pobre y de $449.314 para no ser indigente, de acuerdo con la valorización mensual de las canastas básica total (CBT) y básica alimentaria (CBA), respectivamente, informada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
La división con mayor incidencia en el nivel general fue Alimentos y bebidas no alcohólicas (2,2%) en cinco regiones, por los aumentos en Carnes y derivados, Pan y cereales y Leche, productos lácteos y huevos; mientras que en GBA, la incidencia más alta se registró en Restaurantes y hoteles (4,6%).
Las dos divisiones con menores variaciones en diciembre de 2024 fueron Prendas de vestir y calzado (1,6%) y Equipamiento y mantenimiento del hogar (0,9%).
A nivel de las categorías, los Regulados (3,4%) lideraron el incremento, seguidos del IPC núcleo (3,2%), mientras que los Estacionales cayeron 1,4%.
Billonaria transferencia de ingresos salariales
Por Alvaro Torriglia
En su último informe, el Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate) analizó la evolución del salario real en el primer año de Milei.
En su primer año, la política económica de Javier Milei generó una transferencia directa de $ 19,2 billones desde el bolsillo de los asalariados al capital. Así lo calculó el Mirador de la Actualidad, el Trabajo y la Economía (Mate) en su informe de cierre de 2024. Un período en el que, lejos de ser incomodada, “la casta” vivió una fiesta a costa de la caída promedio del 12% en el poder de compra de los trabajadores registrados y del 25% en el caso de los jubilados.
“La alianza corporativa que hoy gobierna el país tiene un objetivo común: profundizar y consolidar una matriz distributiva lo más regresiva que se pueda”, destacó el equipo de economistas de Mate en un documento adjunto a su último reporte de coyuntura. A su juicio, en esta clave deben leerse “la devaluación de diciembre, el ajuste fiscal, el incremento de tarifas, la reforma laboral y la reforma jubilatoria”.
El informe recordó que, aunque la inflación está en descenso como consecuencia “del año completo que ya transcurrió con el dólar planchado y la caída de los precios internacionales de los alimentos”, la fuerte devaluación y disparada inflacionaria del principio del mandato sostiene el aumento interanual del IPC en el 166%. Es “el peor registro para cualquier año de mandato de cualquier presidencia post hiperinflación”.
Cuánto cayó el salario
Por eso, a pesar de la parcial recuperación del salario en el segundo trimestre, los trabajadores registrados perdieron en promedio 12% de su poder de compra en once meses. La caída fue mayor para los estatales (-22%) que para los privados (-7%). Expresado de otra manera, cada empleado privado dejó en el camino un promedio de $ 1.099.769 y, cada estatal, $ 3.314.736.
“La evolución del salario en lo que va del mandato de Milei generó una transferencia de $ 27,3 billones, de los cuales $ 19,2 billones salieron del bolsillo de los asalariados de forma directa, mientras que el Estado dejó de percibir $ 6 billones por aportes y contribuciones, las obras sociales perdieron $ 1,7 billones y los sindicatos, $ 377.000 millones”, detallaron los economistas del grupo que coordina Sergio Arelovich.
Uno de los mecanismos utilizados para inducir esta rebaja fue esmerilar el salario mínimo, vital y móvil. Este piso de ingresos está en su punto mínimo en más de 20 años. “En 2015, dos salarios mínimos permitían a una familia no ser pobre ya que la cobertura era del 50% de la Canasta Básica Total (CBT) pero actualmente esta cobertura a 22%”, subrayaron.
Jubilaciones en baja
No les fue mejor a las jubilaciones. El ajuste consolidó un nuevo nivel para los haberes entre un 20% y un 25% menor al de 2023. En promedio, cada jubilado perdió casi $ 2 millones en el primer año de Milei. En esta evolución incide el congelamiento del bono percibido por las jubilaciones mínimas.
El ajuste sobre los jubilados, de hecho, es el principal componente del ahorro fiscal, aportando $ 7,9 billones al total. “Como debía esperarse, el recorte del gasto recayó principalmente, en forma directa, sobre jubilados y jubiladas y sobre las personas que trabajan prestando cualquier tipo de servicio bajo la responsabilidad estatal, sea educación, administración, salud o seguridad”, analizó Mate.
La casta no paga
Y aclaró que, más allá del show electoral, no era esperable que fuera distinto. “El ajuste del gasto no podría nunca haberse concentrado en la supuesta casta a la que Milei dice despreciar; en primer lugar, porque esa casta integra el proyecto real de poder del presidente, pero, además, porque el gasto político del fisco es insignificante en relación con el conjunto de obligaciones sociales que tiene cualquier Estado”, señaló en su reporte.
Si en el plano fiscal predominó la ortodoxia, en materia financiera y cambiaria el “manual del buen libertario” permaneció cerrado. “El Banco Central no ardió en llamas y siguió funcionando y cumpliendo un rol muy activo en la gestión de la economía, también continuó vigente el régimen de control de cambios”, señalaron los economistas, para quienes “esta fragmentación entre el Milei personaje y el político, producto más de su instinto de supervivencia y de la intervención de terceros que de su experiencia personal o de su propia inteligencia, fue un factor relevante que permitió cursar un primer año de gestión sin problemas muy serios”.
Tensiones acumuladas
Sin embargo, las tensiones acumuladas en el frente cambiario, “atenúan el balance positivo” y permiten identificar a la actual estabilidad como “provisoria”. Es que el efecto de la devaluación de diciembre se agotó. “El BCRA se involucró en el mercado cambiario y destinó una gran cantidad de dólares para evitar el aumento de la cotización de los tipos de cambio paralelos, pero, a pesar del blanqueo, terminó el año con menos reservas que ocho meses atrás”, señaló el informe de Mate, en el que se destaca que “entraron más dólares por el blanqueo y por artilugios como el atraso en el pago de importaciones, que por los que se generaron por el saldo del comercio exterior”.
En cuanto a la actividad, luego de una fuerte caída, siguió el ritmo de la parcial recuperación salarial. Pero, concluye Mate, “la tendencia de mediano plazo es clara: la economía está en crisis a medida que la regresividad distributiva se profundiza”.
En el primer año de gestión de Milei, la producción automotriz cayó 17,1%
La producción nacional de vehículos cayó 17,1% en 2024, respecto del año anterior, de acuerdo con el informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA). En diciembre, la producción nacional de vehículos fue de 38.018 unidades, 29,2% menos que el volumen de noviembre anterior, y 2,8% más que diciembre de 2023.
En el acumulado de enero a diciembre, el sector produjo 506.571 vehículos de pasajeros y utilitarios, con lo cual registró una baja de 17,1% respecto del volumen que se fabricó en el mismo período del 2023 (610.715).
En diciembre, las terminales automotrices exportaron 26.667 vehículos, un 17,3% menos respecto del mes anterior y aumentó 22,3% respecto del desempeño de diciembre de 2023.
El sector comercializó a la red de concesionarios 49.462 unidades en diciembre, 23,3% más que noviembre y fue 97,3% superior en comparación al mismo mes de 2023.
Con 13 días hábiles de actividad -siete menos que en su comparación intermensual-, las terminales automotrices produjeron 38.018 unidades, un 29,2% menos que los registros de noviembre anterior y un 2,8% más respecto de diciembre del año pasado cuando se fabricaron 36.973 unidades.
Entre enero y diciembre, las terminales exportaron 314.735 unidades, un 3,4% menos respecto de las 325.894 unidades que se enviaron a diversos mercados durante el 2023.
“Con relación a los datos de diciembre, se registró un crecimiento interanual considerable en todas las variables -producción, exportaciones y ventas mayoristas- destacándose el crecimiento de las exportaciones del 22%, ratificando el modelo de negocios sustentable a largo plazo, al reafirmar el perfil productivo exportador del sector”, señaló Martín Zuppi, presidente de ADEFA.
ADEFA remarcó también el aumento de las ventas mayoristas, superando los volúmenes del año anterior impulsado por la mejora de la oferta y el acceso al crédito.
“Con una estrategia y agenda definida, las proyecciones iniciales para 2025 se presentan de manera favorable”, destacó.
Según el presidente de ADEFA, todos los indicadores clave muestran un crecimiento en comparación con 2024 del orden del 10% al 15% y este panorama positivo podría verse fortalecido gracias a las medidas en curso.
En ventas mayoristas, las automotrices comercializaron a la red de concesionarios 49.462 unidades en diciembre, un 23,3% por sobre el volumen del mes anterior y registró un incremento de 97,3% frente a las entregas de diciembre del año anterior.
Entre enero y diciembre, el sector comercializó a su red un total de 411.406 unidades, un 1,1% más en su comparación con las 406.940 unidades que se entregaron en el mismo período del 2023.
El JP Morgan reveló que Caputo gastó USD 21.000 millones en intervenir el dólar
En el 2024 se gastaron USD 21.000 millones en intervenir el mercado del dólar para que no se les escape el dólar. Eso explica la paradoja que todos los días el Banco Central anuncia que compró millones de dólares y las reservas caen, en lugar de subir.
De hecho, las reservas brutas se ubican en el nivel más bajo de los últimos 4 meses. Cayeron a USD 28.361 millones al cierre de este miércoles. En Wall Street estiman que las reservas netas seguirán en negativo pese a un acuerdo con el FMI. Si se suma al gasto de intervenciones directas lo que se pierde por el dólar blend que Caputo mantuvo, el drenaje de dólares para sostener el actual esquema cambiario trepa a USD 38.000 millones.
En efecto, con el 20% de las exportaciones liquidadas al valor del CCL se dilapidaron otros USD 18.000 millones. El dato lo confirma el JP Morgan, que explicó que el esquema de liquidación de exportaciones, 80% al tipo de cambio oficial y 20% al CCL, «implicó que casi USD 19.000 millones de los ingresos totales en dólares fueran al mercado de cambios paralelo el año pasado».
En el mismo informe JP Morgan señala que «la brecha cambiaria ha experimentado un ligero aumento el mes pasado (enero), situándose en 13%, a pesar de que el Banco Central ha incrementado su intervención en el mercado paralelo».
Los números son alarmantes. El gobierno de Milei reventó casi USD 40.000 millones para anclar el precio del dólar. «Es el programa antiinflacionario más caro del mundo», ironizó un ex funcionario de Economía. Efectivamente, la cifra se acerca mucho al crédito del FMI que obtuvo Mauricio Macri, el más abultado de la historia del Fondo Monetario.
Esta situación le mete enorme presión a la negociación con el FMI, que por segunda vez en su historia reciente se encuentra con el mismo ministro del mismo país, quemando los dólares que le dan para estabilizar la macro, en intervenciones en el mercado que sostienen artificialmente un dólar barato. Esquema cambiario que favorece diversos negocios financieros como el famoso carry trade.
Del otro lado de la misma moneda, el crecimiento de los créditos en dólares, que se dispararon un 270% desde la asunción de Milei. Suman USD 13.000 millones de dólares, el monto más alto desde octubre de 2019. Esto explica en gran medida el saldo positivo del Banco Central en el mercado oficial de cambios.
«Los dólares genuinos son los que originalmente ingresaron por el blanqueo. El problema es que a medida que comienzan a prestarse van multiplicándose a partir de los intereses que generan. Eso es emisión monetaria encubierta y fundamentalmente nueva deuda. Lo más dramático es que es en dólares, con lo cual el gobierno no tiene margen de maniobra», explicó un experimentado operador financiero.
Los que deben esos USD 13.000 millones son los mismos exportadores que generan un superávit comercial anual que ronda los USD 15.000 millones. «¿Como es eso de que no hay que gastar más que lo que entra? Deben casi el total de lo que producen a lo largo de un año», agregó la fuente consultada.
La historia económica argentina muestra que la deuda en dólares contraída por el sector privado es un asunto público. «Ni siquiera hay que irse tan lejos como la estatización de la deuda corporativa que diseñó Domingo Cavallo en la Dictadura, en efecto el Bopreal es también estatización de deuda contraída por las empresas», concluyó el especialista.
En el mismo sentido, Daniel Fernández Canedo, en el Foco Económico de Clarín del miércoles 26 de febrero señala: “El BCRA compró muchos dólares desde que asumió (U$S 23,000 millones) y el Tesoro le compró al Central U$S 15.800 millones, pero solo le quedan en los depósitos U$S 2.500 millones. El resto lo usó para pagar vencimientos.
Milei y Caputo pagaron U$S 14.735 millones, pero la deuda siguió subiendo
Por Lucía Ortega
En enero la deuda pública bruta aumentó en U$S 1.102 millones y alcanzó el récord de U$S 467.788 millones a pesar de los millonarios pagos de capital e intereses de deuda. Las reservas del Banco Central cayeron U$S 1.330 millones. Hay que poner fin a la estafa al pueblo trabajador con la timba de la deuda pública en manos de Caputo y Milei.
A causa de un fuerte endeudamiento en moneda nacional y por el efecto de la apreciación cambiaria, la deuda pública bruta se incrementó en U$S 1.102 millones en el mes de enero, alcanzando el récord de U$S 467.788 millones. Incluso este incremento se produce a pesar de los enormes pagos de vencimientos de deuda pública externa e interna, que equivalen a unos U$S 14.735 millones valuados en dólares, de acuerdo al informe de Secretaría de Finanzas publicado este lunes.
Producto de los pagos de capital e intereses de deuda, el déficit en cuenta corriente del balance de pagos desde hace siete meses y la salida de dólares por el efecto de la apreciación del tipo de cambio, las reservas internacionales del Banco Central presentaron una caída de U$S 1.330 millones en el primer mes del año.
“Con respecto al mes anterior, la deuda en situación de pago normal aumentó en el equivalente a US$ 1.102 millones. La variación se explica por la disminución de la deuda en moneda extranjera en US$ 2.733 millones y al incremento de la deuda en moneda local por un monto equivalente en dólares de US$ 3.835 millones”, señala el Informe de la Secretaría de Finanzas.
Lo más sobresaliente es el abultado número de pagos de deuda pública que realizó la Administración Central de acuerdo al informe. Estos fueron equivalentes a U$S 14.735 millones en el mes de enero (en términos brutos), de los cuales el 74% se efectuó en moneda nacional y el 26% en moneda extranjera. Del monto total, U$S 13.821 millones se destinaron al pago de capital y U$S 914 millones al pago de intereses.
Pero la sangría no para. En lo que queda de 2025 los vencimientos en moneda extranjera suman unos U$S 17.285 millones, compuestos por U$S 9.298 millones en capital y U$S 7.986 millones en intereses, según un informe de la consultora Quantum.
¿Cómo se componen esos vencimientos? Si bien no hay todavía pagos de capital con el Fondo Monetario Internacional (FMI) previstos hasta 2026, los intereses sumarán U$S 2.600 millones. A esto se añaden pagos a otros organismos internacionales por U$S 3.202 millones, según Quantum. “En 2025 también vencen Bopreal por U$S 2.500 millones. El BP25 amortiza mensualmente U$S 140 millones hasta junio (total U$S 840 millones), y el resto corresponde a la primera amortización del BP26 en noviembre (U$S1.660 millones)”, concluyó Quantum.
La deuda en pesos aumentó debido al incremento de los bonos que se ajustan por inflación, a la capitalización de los intereses de los Préstamos Garantizados, bonos, Lecap y otros y amparos y avales.
El Gobierno pagó cada peso y cada dólar de la deuda en base a dos fuentes: el superávit fiscal gracias a un brutal ajuste del gasto público y el aumento de impuestos regresivos, y más deuda compuesta por renovación de vencimientos e incluso nuevas deudas para cancelar deudas anteriores, que también son una hipoteca que cargarán sobre el pueblo trabajador.
Mientras un grupo de especuladores se hace la fiesta con la timba financiera y el endeudamiento, les sacan a los jubilados, la educación, la salud, la obra pública para pagar la fraudulenta deuda externa.
Desde la izquierda sostenemos la necesidad y urgencia de desconocer soberanamente esta deuda, de la cual el pueblo trabajador no vio un peso. Hay que romper con el FMI y derrotar en las calles los planes de ajuste y de saqueo de Milei y el gran capital.
Deuda pública: el gobierno oculta los intereses de las LECAPS para mostrar un superávit financiero que no es existe
Por Enrique de la Calle
El gobierno de Javier Milei asegura que terminó el año 2024 con superávit financiero, esto es, superávit primario (mayores ingresos sobre gasto) más el pago de intereses de la deuda. Sin embargo, para lograr ese resultado cambió el modo en medir, porque postergó el pago de intereses a partir de la creación de la herramienta financiera de las LECAPS.
El ministro de Economía, Luis Caputo, basó su estrategia de endeudamiento en el uso de esas letras, que incluyen la capitalización de los intereses. “Este diseño permite al Tesoro capitalizar los intereses en lugar de registrarlos expresamente, lo cual altera notablemente el resultado financiero de las cuentas públicas nacionales, al no incluir estos costos como intereses explícitos”, explicó el economista Alejandro Sangiorgio en un informe sobre el crecimiento de la deuda pública en el primer año de gestión de Milei.
Así las cosas, el gobierno presentó un superávit financiero de 0,6% del PBI, gracias a analizar el resultado del Tesoro bajo el criterio de base caja, lo que implica que los intereses capitalizados de las LECAPS no se reflejan en las estadísticas (se abonan cuando se pague el capital). Si así se hiciera, el gobierno debería hablar de un déficit financiero de casi 2% del PBI. En 2024, las LECAPS acumulan intereses por casi 15 mil millones de dólares.
“Esta omisión tiene un efecto acumulativo en los resultados fiscales, alejándolos cada vez más de una representación fiel de las obligaciones financieras del Estado (…) El gobierno libertario puede ostentar un superávit primario, pero sigue arrastrando un déficit financiero que, en lugar de ser cubierto con emisión, se financia con nueva deuda”, describió Sangiorgio.
En el informe aludido, se detalla cómo ha sido el endeudamiento libertario a partir de los diferentes instrumentos utilizados. En un año, la deuda pública creció desde los 370.000 millones de dólares que dejó la gestión de Alberto Fernández hasta los 465.000 millones de dólares (el 70% es deuda emitida en pesos). Dentro de las letras emitidas por el Tesoro nacional sobresalen las LECAPS, que ya representan casi 70 millones de dólares (el instrumento se emite en pesos, la estimación se hace al tipo de cambio oficial).
¿Qué puede pasar en 2025 con los vencimientos de diferentes instrumentos, sean en dólares o en pesos? Según el informe aludido, en moneda dura se deberán cancelar pagos por 17 mil millones dólares, por lo cual el gobierno está obligado a un nuevo acuerdo con el FMI, que le permita reprogramar parte de ese cronograma.
En el caso de deuda en legislación nacional, se deberá abonar en pesos el equivalente a casi 90 mil millones de dólares. En este caso, se trata de instrumentos que pueden ser renegociados con mayor facilidad.
FORO ECONOMÍA Y TRABAJO
La deuda pública en pesos creció más de 150% en el primer año de la era Milei
Durante el primer año de Javier Milei en el gobierno, la deuda pública en pesos dio un salto de 157,5% mientras que los pasivos nominados en moneda extranjera experimentaron un retroceso de 3,4%. A comienzos de 2025, el elenco gobernante abrió un canje para intentar patear los vencimientos y llegar a las elecciones legislativas sin ruido monetario o cambiario.
El stock de la deuda pagadera en pesos se incrementó en $94,1 billones por la inflación acumulada del periodo, que actualiza la deuda que ajusta por CER, y por la evolución del tipo de cambio, que impacta en la deuda que contractualmente se encuentra denominada dólares, pero sus pagos son en pesos (Bonos duales y Bonos USD linked)”, suma el reporte.
El verdadero costo de la deuda en pesos es más alto que el que aparece reflejado en las estadísticas oficiales del resultado fiscal“, sumó Gadano.
Deuda pública en pesos
La deuda en dólares se redujo en 2024
Por otra parte, la deuda en dólares totalizó US$ 255.385 millones al cierre de diciembre, lo que implicó un alza mensual de US$ 1.104. Sin embargo, entre 2023 y 2024 anotó un retroceso de 3,4%, lo que implica una menor carga a futuro.
“Dicho stock se compone en 38,6% por los bonos emitidos en el proceso de reestructuración de la deuda en moneda extranjera de 2020 (Bonares y Globales), 27,1% por letras intransferibles colocadas al BCRA, 15,9% por los préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI) por el programa de Facilidades Extendidas de 2022 (EFF), 15,1% por préstamos de otros organismos internacionales de crédito y 3,2% por otras deudas (letras en garantía, otros títulos públicos, avales y préstamos de bancos comerciales)”, detalla el análisis del organismo legislativo.
En tal sentido, el documento de la OPC destaca que el stock de pasivos en moneda extranjera equivalía a US$ 264.481 millones al cierre de 2023. Durante 2024 disminuyó en US$ 9.021 millones (3,4%), alcanzando US$ 255.385 millones al finalizar el año. Asimismo, se cancelaron intereses por US$ 10.071 millones.
“Durante 2024 el Tesoro colocó US$ 18.074 millones por la renovación al vencimiento de letras del Tesoro al BCRA y organismos públicos y recibió desembolsos por préstamos de organismos internacionales de crédito por el equivalente a US$ 10.056 millones”, explica el informe.
Por último, el Tesoro canceló capital por US$ 35.393 millones en concepto de amortizaciones y recompras. Además, hubo un ajuste de valuación que habilitó una disminución de US$ 1.757 millones debido al efecto de las oscilaciones de las monedas de los instrumentos de deuda respecto al dólar.
La importación de alimentos aumentó el 82 % interanual
El reciente estudio elaborado por el Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentina informó que en diciembre de 2024 la importación de alimentos se aceleró marcando un 82 % de incremento interanual, superando al 61 % que había registrado el mes anterior. El informe toma como fuente datos elaborados por el INDEC.
Las categorías incluyen Alimentos y Bebidas para la Industria, como alimentos elaborados, y Alimentos y Bebidas para el Hogar, tanto básicos como elaborados, incluyendo la importación temporal de soja, que es procesada y reexportada como subproducto con valor agregado. Y se enfoca en productos que nuestro país produce.
El estudio contabiliza que durante diciembre de 2024 se importaron alimentos por 242 millones contra 133 millones en mismo mes de 2023, marcando así un nuevo récord de aumento interanual. El incremento fue acelerando desde junio del año pasado.
Entre los alimentos que crecieron en importaciones aparecen en los primeros lugares zanahoria, cebolla, tomate, limón, tomate elaborado y yerba mate. Alimentos que nuestro país produce y que sostienen a las economías regionales.
Se destaca el caso de los limones, marcando un aumento anual de casi 6 veces respecto al año pasado. En noviembre de 2024 se importaron 3042 toneladas y al mes siguiente 5147.
Las importaciones provienen de manera masiva desde los países limítrofes. “Más allá de cuestiones puntuales como afectación por heladas, baches de producción, etc., son las condiciones macroeconómicas y la política desregulatoria en materia de comercio exterior las que explican el comportamiento del mercado”, afirmaron desde IDAA.
Este lunes en el Boletín Oficial a través del Decreto 35/2025 el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado avanzó en la desregulación de la importación y la exportación de los alimentos.
El decreto establece que los alimentos con «certificación en países de alta vigilancia” enumerados en el anexo podrán ingresar al país sin restricciones y serán incorporados al Código Alimentario Argentino. Los países son: Australia, Canadá, Confederación Suiza, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Israel, Japón, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y aquellos con los que rijan Tratados de Integración Económica o Acuerdos de Reciprocidad en materia higiénico-sanitaria.
En estos casos se debe llenar sólo una declaración jurada de importación y la Autoridad Sanitaria Nacional no podrá agregar ninguna exigencia adicional. A su vez los productos que se exporten sólo deberán cumplir con los requisitos y restricciones que el país destinatario establezca.
El ministro de la Desregulación, Federico Sturzenegger argumentó las medidas diciendo que “buscamos alimentos más baratos para los argentinos y más alimentos argentinos para el mundo”.
“Revolucionaria desregulación”
Desde el IDAA afirmaron que la tendencia al crecimiento de la importación de alimentos continuará este año y más luego del reciente decreto y de la eliminación del Impuesto PAIS. La importación afirma, «no contribuirá a bajar los precios y controlar la inflación y la desaceleración de la devaluación programada del 2 al 1 seguirá fortaleciendo el peso frente al dólar, favoreciendo las importaciones.»
«Reafirmamos lo que expresamos en informes previos que serán los sectores productivos los más afectados por la apertura importadora, dado que los precios dejarán de estar relacionados a los costos de producción para pasar a arbitrarse por la paridad de la importación” dice para cerrar el informe del Instituto.
Sturzenegger calificó a las medidas del decreto como una “revolucionaria desregulación”, pero lo cierto es que estas políticas ya fueron aplicadas durante el último gobierno militar y en los años 90 bajo la administración de Carlos Menem, la destrucción de las economías regionales, desempleo fueron sus consecuencias.
El presidente Javier Milei podrá mostrarse un gran admirador de Donald Trump, pero las políticas económicas del gobierno de la Libertad Avanza están muy lejos de las medidas proteccionistas del presidente de los Estados Unidos.
Dos empresas de Los Grobo presentaron concurso de acreedores
Por Julio Pérez
“El rey de la soja” venía de apoyar las medidas de Milei. Con un tendal de cheques rebotados desde diciembre y una deuda por más de 200 millones de dólares, Los Grobo presentaron este recurso que es el previo a la quiebra. Aprovechando el apoyo del gobierno, incurre en fraudes permanentes con tomas de deuda y artilugios legales para evadir obligaciones a costa de que sus crisis las paguen otros.
El lunes 3 de febrero el gigante Los Grobo Agropecuaria presentó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) el concurso preventivo de acreedores, también para su controlada Agrofina. El grupo, que es uno de los más importantes del agro, factura alrededor de 800 millones de dólares anuales y emplea a más de 700 trabajadores.
Los Grobo venían de un tendal de cheques rebotados en diciembre y habían declarado el default para sus 2 firmas. Según datos del Banco Central (BCRA), actualmente Los Grobo Agropecuaria registra cheques sin fondos por 2.365 millones de pesos, mientras que los cheques rebotados de Agrofina suman 1.795 millones de pesos.
“Me dirijo a ustedes en mi carácter de Responsable de Relaciones con el Mercado de Los Grobo Agropecuaria SA, a fin de informar que mediante reunión de Directorio celebrada el día 31 de enero del corriente año, se ha decidido solicitar la apertura del concurso preventivo de la Sociedad para posibilitar la continuación del negocio y el mantenimiento de la fuente de trabajo. En consecuencia, en el día de hoy, la Sociedad ha presentado la solicitud de apertura de concurso preventivo en sede judicial”.
De esta manera y términos el grupo informó a la CNV la apertura de concurso preventivo, una protección judicial para continuar con sus operaciones, ante la falta de interés en rescatar a la compañía por parte de sus accionistas. Los Grobo es controlado en un 90% por el grupo inversor Victoria Capital Partners (VCP) y en un 10% por Gustavo Grobocopatel y su hermana, Matilde.
La noticia llegó pocos días después de que productores de granos locales denunciaran un “default planificado” por parte del grupo Los Grobo. Los productores recibieron intimaciones por parte de TMF Trust Company SA, un agente fiduciario que reclamaba pagos por 50 millones de dólares. La empresa de los Grobocopatel había cedido los granos de los productores como garantía para el préstamo de 50 millones de dólares.
Al incumplirse el pago del crédito, la firma prestamista Promontoria Holding 318 oriunda de los Países Bajos reclamó los granos, o en su defecto, el dinero a los productores que, en algunos casos, no habían sido notificados de su condición de garantes.
Una de las plantas de la empresa, ubicada en San Miguel del Monte, estuvo bloqueada durante tres días por productores y transportistas. Allí, quienes habían entregado parte de su producción con la modalidad “a fijar”, tuvieron que dormir en las afueras de la planta, ya que la empresa no estaba dispuesta a devolver los granos ni a liquidar la operación.
4 años después de Vicentín, la misma historia
Actualmente, Los Grobo Agropecuaria cuenta con una estructura integrada para la siembra asociativa (pool de siembra), la venta de insumos para granos y el corretaje de granos. Opera en 5 provincias (Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos) e incluye 34 sucursales, 27 depósitos de insumos y 16 plantas de acopio y procesamiento de granos. Durante el último ejercicio, acopió más de 2 millones de toneladas de granos y sembró 218.000 hectáreas en alianza con 40 socios productores. Agrofina por su parte, se encarga de la producción de agroquímicos y facturó 130 millones de dólares el último año.
Los dueños acusan problemas financieros y de “iliquidez” para afrontar los pagos, pero ellos mismos reconocen que el negocio es rentable, aunque ahora complicado por la sequía, los bajos precios internacionales y el atraso cambiario.
Al concurso de Los Grobo se le sumó la empresa Surcos de insumos agropecuarios, la primera empresa del sector que había declarado el default en diciembre por el impago de pagarés bursátiles emitidos por 300 millones de pesos, instrumentos financieros de poca regulación. Por último, la empresa SanCor anunció la presentación de la formación y apertura del concurso preventivo de acreedores, tras una deuda que ronda los 250 millones de dólares.
Después de 4 años del concurso trucho de Vicentín, los empresarios del agro continúan usando el favor de los Gobiernos para realizar sus maniobras y fraudes contables y así evadir obligaciones. Grandes favores para los millonarios mientras quieren hacer pagar su crisis a las grandes mayorías.
Caputo anunció la baja de retenciones hasta junio
Tras los reclamos del campo y en la previa a la reunión con la Mesa de Enlace, el Gobierno anunció que bajará las retenciones a las principales exportaciones del agro hasta junio y que se eliminarán en forma definitiva para las economías regionales.
En el marco de una conferencia de prensa en Casa Rosada, el vocero presidencial Manuel Adorni junto al ministro de Economía, Luis Caputo, anunciaron la medida. “Es restaurar el valor de la palabra presidencial porque cultivar el suelo es servirse a la patria”, dijo Adorni.
Producto de la consolidación del superávit financiero que fue posible gracias al esfuerzo de los argentinos y al riguroso plan económico ortodoxo que aplicó el ministro Caputo, el Gobierno bajará las retenciones al campo. Se va a reducir la alícuota a los principales cultivos y se van a eliminar las retenciones a las economías regionales. Es un trabajo que se viene haciendo especialmente desde el último trimestre de 2024″, dijo el vocero presidencial.
“Es un gobierno que ha venido a bajar impuestos, a sacarle la pata de la cabeza al sector privado”, agregó al tiempo que indicó: “Entendemos la situación particular del campo en cuanto a la sequía y de la baja de precio de los commodities por eso queremos darle esta señal porque no somos indiferentes”
Se bajarán en forma temporaria -hasta fines de junio- las retenciones a los principales cultivos como la soja (poroto, aceite y harina), que pasará del 33 al 26%. También se reducirán los derechos para la exportación para el trigo de (12 a 9,5%), la cebada (12 a 9,5%), el maíz (12 a 9,5%), el girasol (7 a 5,5%) y el sorgo (12 a 9,5%).
Por otro lado, en las economías regionales las retenciones serán llevadas a cero de manera permanente. Es el caso de exportaciones tales como azúcar, algodón, cuero bovino, tabaco, foresto industria y arroz, entre otras.
De esta manera, el gobierno le pone un freno al reclamo de un sector que los apoyó en las elecciones presidenciales del 2023. Días atrás los gobernadores del centro del país: el cordobés Martín Llaryora y sus pares de Santa Fe Maximiliano Pullaro, y el entrerriano Rogelio Frigerio brindaron una conferencia de prensa en la que señalaron que “era la hora del campo” y pidieron por la reducción impositiva.
Crisis en el empleo industrial
El empleo en la industria argentina sigue atravesando un escenario desafiante, según el último informe de indicadores laborales publicado por el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA). Los datos revelan una caída interanual del 2,1% en el empleo asalariado registrado dentro del sector industrial, lo que equivale a una pérdida de 25.222 puestos de trabajo hasta noviembre de 2024.
Mientras Madera y papel registra -3,2% interanual, -2.602 puestos. En contraste, el sector de alimentos y tabaco logró registrar un leve crecimiento del 1,5%, sumando 5.677 puestos de trabajo en el último año.
Las expectativas de los empresarios industriales respecto al futuro del empleo tampoco son alentadoras. Según la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL), el porcentaje de empresas que espera incrementar su dotación de personal es del 8,4%, mientras que el 8,5% proyecta un aumento en las horas trabajadas.
Sin embargo, las expectativas netas sobre la evolución del empleo en la industria se ubican en terreno negativo: -19,0% en la dotación de personal y -11,6% en la cantidad de horas trabajadas.
Impacto regional y tendencias históricas
A nivel geográfico, la provincia de Buenos Aires es la que concentra la mayor cantidad de empleos industriales registrados (538.828 puestos), seguida por Santa Fe (139.143) y Córdoba (116.530). No obstante, en los últimos años, provincias como Neuquén y La Rioja han mostrado un crecimiento destacado en su empleo industrial, con subas del 21,6% y 8% respectivamente en 2023.
Históricamente, el empleo industrial viene mostrando una tendencia a la baja. Desde su pico máximo en octubre de 2013, el sector ha perdido más de 96.900 puestos, lo que equivale a una caída del 7,7%.
El consumo privado cayó en enero más del 10%
En 2024, la caída del consumo en supermercados y locales de barrios fue del 13,9%, una de las caídas más grandes en muchos años (solo empeorado por la pandemia). En enero de 2025, la caída sigue en términos históricos, del orden del 7% en grandes cadenas y del 13% en mercados locales. En AMBA, la caída fue del 17%. Parece que la estafa con la criptomeneda Libra no es el único problema que enfrenta la gestión de Javier Milei…
Así lo reflejaron las cifras que publica mensualmente la consultora Scentia, que espera que los números sean negativos durante todo el primer trimestre, por lo menos.
Durante enero, la performance de los supermercados superó ampliamente la de los comercios de barrio. La caída del consumo en las grandes cadenas fue del 7,2% (8,4% en AMBA y -6,3% en el interior), pero en los autoservicios independientes esa contracción trepó al 13,5% versus enero del 2024, también con un mayor impacto en el AMBA (-17,1%) frente al -11,6% del interior. De esta manera, el total canales dio como resultado una baja del 10,6% interanual.
Vale consignar que la comparación es en relación a enero de 2024, que fue muy malo por la brutal devaluación de Javier Milei en diciembre de 2023, que impactó sobre precios y sobre actividad.
El consumo de carne se cae y las exportaciones rompen récords
La secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación confirmó que Argentina alcanzó un total 935.261 toneladas equivalentes a res con hueso (Tn r/c/h) en exportaciones, durante 2024, marcando un hito desde el récord histórico de 981.000 toneladas obtenido en 1924.
En los cortes enfriados, que aumentaron 9% en volumen (TnEqRc/H), se destacaron las demandas adicionales de Chile, México y la UE, que sumaron compras adicionales por 9.200 toneladas peso producto (Tn PP). Estos productos, que incluyen Bife Angosto, Bife Ancho, Lomo y Corazón de Cuadril, alcanzaron valores superiores a los USD 10.000 por tonelada, con un incremento promedio del 4% en los precios por Tn.
Por su parte, las exportaciones de cortes congelados crecieron 10% en volumen, con ventas destacadas a Estados Unidos (extra cupo), China, Israel, Canadá, la UE, México y Malasia, con un incremento del 7% en valor ante una baja de los precios (USD/Tn EqRcH) en esta categoría del 3%.
Mientras las exportaciones brillan, el panorama interno muestra una realidad opuesta. El consumo per cápita de carne vacuna cayó a 47,8 kilos anuales en enero de 2025, el nivel más bajo en tres décadas, afectado por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
La producción de carne, que en enero de 2025 alcanzó 263.800 toneladas res con hueso, no logró compensar esta retracción, evidenciando una paradoja: Argentina exporta más que nunca, pero los argentinos consumen menos. Este contraste plantea interrogantes sobre el equilibrio entre el mercado externo y las necesidades locales en el futuro inmediato.
36 gremios denuncian que el IPC de enero de 2025 “es un dibujo”
El INDEC informó que la inflación de enero fue del 2,2%, registrando el dato más bajo de la administración de Javier Milei y también el más bajo de los últimos cuatro años. El gobierno, encabezado por el presidente, le dedicó el dato a los “econochantas que quieren que a la Argentina le vaya mal”.
“No son ciertos los números que se comunican oficialmente”, sentenciaron los gremios a través de una durísima declaración pública en la que sostuvieron que el 2,2 % de inflación en enero y su acumulado anual difundido ayer tienen “un desfasaje cercano al 15 %” respecto de los salarios reales.
El comunicado firmado por la Asociación Bancaria, ATE, profesionales de la salud nucleados en Fesprosa y CICOP, Luz y Fuerza, Judiciales y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) asegura que la inflación oficial “no refleja el aumento efectivo de los bienes y servicios que afrontamos todos los meses”.
“Los datos de inflación no coinciden con el impacto en nuestros bolsillos” y por ello “necesitamos unirnos para reparar esta injusticia”, aseguraron.
La recomendación que hizo la declaración gremial es que “hay que actualizar la forma de medir” la inflación porque “hace muchos años que no se realiza una modificación integral”. Y por ello, el resultado de una falta de una modificación en los métodos de medición “genera diferencias cada vez más agudas” entre los números oficiales y la realidad.
Entre el Indec y CABA, las diferencias de precios de enero llegan al 57%
Por Marcelo Batiz
Los relevamientos de los precios de los principales productos de consumo masivo que realizaron Indec e Idecba en enero mostraron diferencias significativas que incidieron en la brecha que hubo en los respectivos índices.
La medición de la inflación que realizan periódicamente el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (Idecba) suelen mostrar diferencias por realizarse en base a distintas metodologías y contar con diferentes coberturas regionales, pero en enero esa brecha fue una de las más altas que se recuerde, con 9 décimas de punto porcentual de distancia entre el 2,2% del organismo nacional y el 3,1% informado por el ente porteño.
Si bien gran parte de esa diferencia, tanto en enero como en la mayoría de los meses previos, se explica por los factores señalados, otro punto que se destaca es el de los diferentes precios relevados de un mismo producto, una discrepancia que en algún caso superó el 57%, a pesar de haberse realizado en zonas prácticamente coincidentes: la Ciudad de Buenos Aires en Idecba y el Gran Buenos Aires (CABA y Conurbano) en el Indec.
Más caro para Idecba
Sobre 17 productos seleccionados -en su mayoría alimentos, aunque también hay productos de limpieza y de cuidado personal- solamente en cuatro casos los precios fueron más elevados en la medición del Indec, mientras que fueron superiores al relevamiento del Idecba en los trece ejemplos restantes.
Pero el organismo de la Ciudad no solo registró la mayor cantidad de precios superiores; también arrojó las diferencias porcentuales más pronunciadas.
De menor a mayor
El producto que mostró la diferencia de precios más exigua fue la lavandina de litro, en la que el Idecba relevó un valor de $1.099,76 contra $1.098,59 del Indec, apenas un 0,11% más para el organismo porteño.
El azúcar tuvo un precio 0,83% más alto para el Idecba, con $1.123,69 el kilo frente a los $1.114,45 del organismo dirigido por Marco Lavagna.
En el caso del litro de leche, fue un 2,04% más caro para el Indec ($1.483,06) que para el ente de la Ciudad ($1.453,45), a la inversa que el aceite de girasol: $3.706,54 para Idecba, un 2,44% más que los $3.597,52 del Indec.
Las subas de enero: huevos, cuadril, manzanas, hamburguesas
La docena de huevos fue un 3,46% más onerosa para los porteños ($3.271,13) que para el ente nacional ($3.161,83%), en tanto el pote de 200 gramos de manteca fue más caro para el Indec ($3.336,52) que para Idecba ($3.161,43).
Con diferencias levemente superiores al 6% se anotaron 3 productos: el kilo de cuadril fue 6,03% más caro en la medición de Idecba ($11.188,38 vs $10.551,60), que también superó al Indec con las bananas ($2.144,21 contra $2.020,35) en un 6,13%, a la inversa que el kilo de pan francés, un 6,92% más caro para el organismo nacional ($3.154,17 frente a $2.949,89).
El kilo de manzanas deliciosas fue relevado por Idecba el $2.630,98, un 8,75% más que los $2.419,26 del Indec, en tanto el paquete de cuatro hamburguesas tuvo una diferencia del 10,15%, también más caro para el ente porteño ($4.695,69 vs $4.263,03).
El precio del champú fue un 15,12% más caro en la medición de Idecba ($5.797,65 contra $5.036,15), que también estuvo al frente en el kilo de limones en un 15,30% ($4.769,81 contra $4.697,93), pero la sal fina fue más cara en el relevamiento del Indec en un 15,34% ($1.249,23 frente a $1.230,36).
Los más caros, todos de Idecba
Los tres productos (todos alimentos) con las mayores brechas de precios en todos los casos mostraron niveles más altos en la medición de Idecba.
En el caso del tomate, la diferencia fue del 15,93%, con $1.801,63 contra $1.554,10.
La carne picada arrojó un contraste del 29,99%, con $7.103,42 frente a $5.464,65.
Por último, el kilo de papas mostró un precio de $1.324,05 para Idecba y $842,73 para Indec, con una diferencia del 57,11%.
Fuentes: La Política Online, Perfil, Resumen Latinoamericano, Diario BAE, La Izquierda Diario, Noticias Argentinas, Tiempo Argentino, APU, Infogremiales, La Capital