
Este 14 de agosto, 150 personas se congregaron en el auditorio del Hotel Quagliaro, en CABA para darse encuentro convocadxs por Vientos del Pueblo en pos de lanzar una herramienta política que busca interpelar al conjunto de la sociedad.
La actividad comenzó con la lectura del saludo de variados agrupamientos: MST, PTS, IS, PRML, Militancia Socialista, Diálogo 2000, UTT, CTA Capital, Autoconvocatoria por la Suspensión del pago e Investigación de la Deuda, ASL, Agrupación GranATE del INTI y varias agrupaciones integrantes del Encuentro Colectivo Docente de la Provincia de Buenos Aires.
Acto seguido Marcial Bareiro, incansable luchador y músico omnipresente, nos regaló unos minutos de música con su quena para enmarcar el inicio de las intervenciones, destacamos algunos pasajes en el orden de su aparición en el panel del escenario:
María Eugenia Lara, integrante del MTD y de la FOB autónoma, hizo hincapié en que la situación actual de las compañeras a nivel social y económico es crítica con amplia complejidad y explotación de mujeres y diversidades. El recorte del trabajo, de los comedores, el vaciamiento de las políticas públicas de salud, programas sociales variados, todo ello impacta fuertemente en los sectores populares. Refirió que los sectores evangélicos y los narcos profundizan su avance y que todo esto tiene su conato represor en un clima político que brega por volver a un modelo tradicional de mujer sumisa, encerrada y abnegada. Por ello bregó en que debemos continuar cuestionando los lugares de privilegios con una mirada política, desde abajo y a la izquierda en pos de disputar contra el capitalismo.
Lara destacó la gran capacidad organizativa en contra de la fragmentación de mujeres y disidencias. También que dichas perspectivas están volcadas en la agenda del pueblo trabajador y son producto de una historia de lucha consecuente y con voluntad de cambio.
Hernán Ouviña, politólogo y educador popular, por su parte dijo que la Agenda plantea correctamente la denuncia sobre el sistema extractivista de muerte que este capitalismo nos propone, pero también contiene una propuesta de poner en el centro la vida con perspectiva unitaria, que no ve como un problema la pluralidad sino donde es posible confluir de manera estratégica. Destacó que el documento es un material útil para militar los diversos territorios que habitamos y también es una brújula como horizonte prefigurativo al que apostar, donde se torna importante discutir y polemizar punto por punto el programa como herramienta para avanzar en una unidad constructiva. Este documento trata de partir de un diagnóstico, pero al mismo tiempo no quedarse en un programa mínimo y propone un horizonte producto del diálogo entre la participación de las organizaciones y sus territorios visibilizando la insustentabilidad del capitalismo. Ouviña destacó el acierto del abordaje de diversos temas polémicos en el documento como lo son: el estado y lo comunitario, la disociación del concepto de estado y democracia, así como la participación de base con carácter asambleario. El documento también hace un balance crítico y descarnado de lo que supuso el progresismo en la región en términos del modelo productivo extractivista y de la política meramente eleccionaria, así como a la estadolatría.
Concluyó su intervención refiriendo que pensar un proyecto en clave de autodeterminación y poder popular apropiado, desde abajo, anticapitalista y anti sistémico. Festejó que se incluya un programa de transición evitando el puro localismo y la necesidad de retomar el debate acerca de la planificación no burocrática y la autogestión articulada de lo público, debatiendo la orientación de las políticas públicas, donde los sectores populares sean artífices de su propio destino con defensa de lo público en una perspectiva comunitaria y popular, que permite enriquecer desde el diálogo de saberes y abre una gran discusión a diversos sectores que requiere imaginación política e inteligencia colectiva.
Mirta Israel, educadora popular de Pañuelos en Rebeldía, tomo intervención en el panel destacando como este documento remite a un debate que quedó trunco en 2001, cuando nos pensamos como sujetos y sujetas políticas para el cambio social.
Hizo hincapié en la búsqueda de cómo contagiar una subjetividad que nos afirme en la idea de que es posible ese cambio y como es central que lo artístico, sea incluido en la agenda a nivel propositivo, interpelando con diversos lenguajes la atención de muchas personas que se encuentran aún hoy día sin sentirse parte de ningún proyecto que las albergue.
Por último, para cerrar el panel Sergio Nicanoff, docente e integrante de Contrahegemonía Web, compartió su mirada en torno a que la Agenda pueda ser una herramienta que dispute a la ultraderecha reinante, Nicanoff planteó: “En momentos de oscuridad hay que pararse sobre ciertas certezas, no como verdades absolutas, sino que nos ayuden a encontrar horizontes”
Con una arenga que transmitió energía refirió que hay hacer un gran esfuerzo para ir al encuentro de todos los sectores que luchan en todos los rincones del país rompiendo con el AMBA-centrismo.
Recuperó en su discurso diversos símbolos de lucha que atravesaron el siglo XX y XXI los cuales, propuso, deben unirse para interpelar a la sociedad.
Concluyó su intervención destacando que esta es una herramienta –humilde, un granito de arena– para politizar, lo cual es importante ya que todos los grandes ciclos de lucha en nuestro país fueron precedidos por grandes procesos de politización.
Como corolario de la reunión, Marcial compartió su música y canto, unido a los presentes. Luego se procedió a un brindis fraterno por más lucha y organización.


