Una semana clave en la pulseada de Milei contra la salud y la universidad pública

La crisis del gobierno nacional va abriendo paso a lo impensado: tras el rechazo del congreso al veto de Milei a la ley de emergencia en discapacidad y a una serie de decretos que liquidaban el INTI, el INTA, Vialidad Nacional y otros organismos, este miércoles 17 se tratará el rechazo a los vetos a las leyes favorables al Garrahan, a la Universidad pública y a los ATN para las provincias. En la calle se respira que el repudio social a esos vetos puede transformarse en triunfos populares que impongan la aprobación de esas leyes.

Imagen de archivo de marcha de trabajadores/as del Garrahan (foto: Juan Valeiro/MU) y de marcha de gremios universitarios (foto: Leandro Teysseire/Página 12).

Por Leandro Rodríguez, para ANRed.

El brutal ajuste del gobierno de Milei, a todas las políticas públicas que eran y son orgullo de buena parte de la población en Argentina, se va empantanando más y más en el Congreso Nacional. En el mismo Congreso y con los mismos parlamentarios que le aprobó casi todas sus políticas el año pasado. En este breve año mucha agua corrió bajo el puente. La promesa de “crecer como pedo de buzo” se desvaneció en una tremenda caída del consumo popular y una recesión económica indudable. La famosa frase “no hay plata” quedó ridiculizada por los escándalos a viva voz de corrupción gubernamental, en las mismas áreas que fueron ajustadas hasta a sequedad total. Y en un segundo plano va saliendo a la luz que esa plata que falta se fue yendo en reducción a los impuestos a los bienes personales de los más ricos y en pago de intereses usurarios.

La batalla cultural de los “libertarios” de ultraderecha se va apagando con más pena que gloria. Junto al “no hay plata” se argumentaba que “todo lo privado es mejor” y que “sólo se valora lo que se paga”. Las encuestas de opinión son cada vez más contundentes: alrededor del 80% de la gente apoya la ley de emergencia pediátrica y la ley de financiamiento universitario. Las elecciones en la provincia de Buenos Aires mostraron una caída de dos millones de votos para las listas de La Libertad Avanza y su socio menor el PRO, en una campaña donde LLA prácticamente no planteó nada por la positiva.

La defensa de lo público: ¿quiénes? ¿cómo? ¿cuándo?

Tras casi dos años de gobierno de Milei, los salarios universitarios se derrumbaron cerca de un 50% en su poder adquisitivo. El 24 de abril del 2024 más de un millón de personas se movilizaron a lo largo del país y otro tanto a fines de septiembre de ese año, en defensa de la ley de financiamiento universitario que establecía la recomposición de todo lo perdido con este gobierno. Sin embargo, cuando el 9 de octubre de ese año el Parlamento ratificó el veto de Milei a esa ley, los principales convocantes a aquellas dos marchas multitudinarias, renunciaron a toda otra forma de lucha para conquistar los fondos reclamados.

El consejo de rectores de las universidades (CIN), el “Frente Sindical” conformado por los gremios de trabajadores de las universidades (CONADU Histórica – CONADU – FEDUN – FAGDUT – UDA – CTERA – FATUN) y la federación de estudiantes (FUA), fueron contrarios a seguir métodos de acción directa más tradicionales, como huelgas, tomas y clases públicas. Tras la ratificación del veto ese 9 de octubre, las tendencias universitarias más críticas y amplios sectores se reunieron más o menos espontáneamente en las facultades, tomando muchas de ellas y se dieron diversas formas de lucha. Nuevamente el citado frente del CIN, los gremios nacionales y la FUA (dirigidos por fuerzas políticas mayormente radicales y peronistas de diversos matices) se mostraron contrarios a esa lucha, llegando en varias universidades a reprimirla físicamente. En algunos casos asociaciones docentes de base, centros de estudiantes y comisiones internas no docentes se plegaron a esa lucha.

Pero fines de octubre es etapa definitoria de las cursadas y segundos parciales. La ola bajó y el movimiento universitario se replegó sin ninguna conquista, más que la experiencia de lucha y el apoyo social acumulado.

El primer cuatrimestre de este 2025 llegó con más de 10 mil renuncias de docentes de gran trayectoria académica. El gobierno simplemente desconoció tamañas renuncias, con el expediente de que seguía pagando salarios para esos cargos. Lógicamente los cargos se cubrieron con “altas por bajas”, es decir noveles docentes reemplazaron a otros de mucha mayor trayectoria. Pero la lucha por mayor presupuesto no volvía, excepto gremios de base como la AGD-UBA y otros conducidos por fuerzas de izquierda, gremios que pugnaban por salir a pelear pese al silencio estruendoso de las direcciones nacionales.

Finalmente, agosto de este año mostró un “no inicio” de clases, por partes de los gremios docentes, con un fuerte paro que no terminaba de definirse si se profundizaría en una huelga indeterminada o bien se desgastaría en paros parciales y rotativos. Se observa así que el sector docente toma la iniciativa, a medias. La última acción fue una colorida jornada de clases públicas en la plaza de mayo este miércoles 10 de septiembre.

La pelota vuelve al parlamento

La disputa social abarca desde la profunda crisis del gobierno hasta el proceso subterráneo de masas, “por abajo”. Una disputa con destino incierto, en el cortísimo plazo de pocos días. El punto de convergencia esta semana se dará este miércoles en “el Congreso”, tanto en la Cámara de Diputados como en su plaza y calles circundantes. ¿Desbordará la plaza este miércoles, cuánto -y cómo- se hará sentir “la calle”?

Entre los tres vetos a tratar, el de las universidades se tratará en continuidad con el del Garrahan. Estas dos causas vienen siendo articuladas cada vez más en la lucha. El sentir popular presiona en ese sentido, aunado parcialmente por reuniones y actividades en común entre los sectores que están en la pelea.

Foto: Nicolás Suárez.

En el caso del Garrahan, la pelea, masiva y unitaria, decididamente tuvo como actor principal a dos gremios conducidos democráticamente en asambleas y que tienen entre sus dirigentes a trabajadores de izquierda como, entre otros, del PO en ATE Garrahan y del MST en la APyD de profesionales. Lo cual no fue en desmedro de que se movilizaran a su manera todos tipo de sectores, como los residentes, los familiares de pacientes, los jerárquicos. Más difícil fue en este caso de la salud pública, la extensión de la organización y la lucha al resto del sistema de salud pública nacional.

El tercer veto hace más a “la rosca” política, como es el caso de los ATN (aportes del tesoro nacional), es decir ingresos del presupuesto nacional que deben ser distribuidos en forma automática por el gobierno nacional a los estados provinciales. Milei ha retenido estos fondos desde que asumió. Los gobernadores pese a ello, en su mayoría, le votaron casi todas sus leyes y avalaron sus decretos. Hasta que empezaron a “oler sangre”, dudando de que LLA pudiera aplastarlos electoralmente, como bravuconeaba Milei y lo avalaban la mayoría de las encuestadoras. Fue allí que se rearmó una “liga de gobernadores” para exigir los ATN o bien tirarle abajo sus leyes y decretos, incluso sus vetos.

Un miércoles que puede hacer historia

El miércoles a las 13 horas está citado el comienzo de la sesión. Se trataría en primer lugar el veto al Garrahan, con la expectativa de su votación poco después de las 17 horas. A continuación, se debatirá el veto a la universidad pública, votándose ello ya entrada la noche. Y finalmente el caso de los ATN.

Imagen: archivo de la protesta contra el ajuste presupuestario en las universidades públicas de Argentina convocada en Buenos Aires el 2 de octubre de 2024.

La llegada de manifestantes se dará desde las mismas 13 horas, ingresando la cabecera de las columnas universitarias y de salud para las 15 horas y esperándose un acto para las 17 horas. Se verá si se les da lugar en ese acto a las organizaciones de jubilados que marchan (y son golpeadas) todos los miércoles. También es incierto cómo será el operativo represivo, aunque los precedentes marcan que mientras haya masividad y presencia de fuerzas de centro y centro derecha es probable que el operativo quede replegado.

Sin embargo, la extensión del tratamiento parlamentario hasta bien entrada la noche plantea serias dudas sobre cómo esté la calle tras el anunciado retiro a las 19 horas por parte del CIN y los sindicatos que se han mostrado más colaboracionistas con el gobierno estos casi dos años de mandato.


Fuente: https://www.anred.org/una-semana-clave-en-la-pulseada-de-milei-contra-la-salud-y-la-universidad-publica/

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