¿Cuánto voy a cobrar? ¿Cuándo voy a descansar? La angustia que instala la nueva ley
Imaginate no saber cuánto va a cobrar el mes próximo, ni qué días tendrá libres para llevar a tu hijo al médico. Eso no es una distopía futurista; es la 'flexibilidad' que promete la reforma laboral.
Quienes vivimos de nuestro trabajo necesitamos un salario que nos permita planificar y garantizar nuestra existencia. Ese ingreso, provenga de un empleo formal, de changas o de la economía de plataformas, es el fruto de un tiempo diario que intercambiamos por dinero para cubrir lo esencial: vivienda, servicios, impuestos, alimentos, vestimenta y hasta actividades de ocio. Si tenemos personas a cargo —niños en edad escolar, familiares enfermos o con discapacidad—, necesitamos más ingresos y más tiempo para garantizar también sus vidas.
Además, nosotros mismos requerimos...











