La batalla contra la colonia petrolera de Trump
Con el secuestro de Maduro, Trump incorporó a dos novedades a la brutalidad imperial. Explicitó su propósito de robar el petróleo y su pretensión de instaurar un dominio colonial.
Su disparatado argumento para hurtar el petróleo, es la pertenencia de ese recurso a Estados Unidos por alguna inversión realizada en el pasado. Con ese criterio, Texas, California y Arizona deberían ser inmediatamente devueltas a México, pero el magnate es un matón que no razona. Proclama una apropiación que comenzó con sanciones, bloqueos y la confiscación de la filial externa Citgo.
Propicia ahora el despojo total, para impedir la creciente exportación de crudo a China. Exige la disolución de la empresa estatal PDVSA y su inmediato reparto entre las grandes compañías estadounidenses. Motoriza...











