El desguace silencioso en el Gran Rosario: desocupación al 11,5% y fábricas en retirada
El derrumbe del poder de compra, el freno total a la obra pública y la apertura indiscriminada de importaciones asfixiaron al mercado interno. Sin demanda, las empresas locales no venden y sus márgenes de ganancia se desploman.
Frente a este escenario, las patronales optan por liquidar activos, desinvertir y deshacerse de los trabajadores al menor costo posible. La prioridad es una sola: evitar la chispa de la conflictividad social —tomas de planta, cortes de ruta o huelgas extendidas— que históricamente caracterizó a la región, hoy neutralizada con el auxilio de la reforma laboral.
El cordón industrial asiste al cierre intempestivo de establecimientos con un rasgo de época: la indemnización íntegra e inmediata casi no existe. Se imponen pagos en cuotas o se arrastra...











