El Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) mantiene un paro por tiempo indeterminado que comenzó el lunes 3 de agosto y ya lleva nueve días consecutivos, con un acatamiento superior al 80% en toda la provincia. La medida de fuerza de docentes, que impidió el inicio del segundo semestre escolar, exige que el salario docente alcance los $3.000.352 que establece la Constitución Nacional para el Salario Mínimo Vital y Móvil. Desde el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU Federal) manifestaron su “profundo apoyo y solidaridad” con el reclamo.
Fotos: SUTEF
La huelga docente en Tierra del Fuego ingresó en su segunda semana y se profundiza el conflicto. El Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) reclama además el cese de los descuentos que califica como “persecutorios”, un plan de desendeudamiento familiar y el tratamiento de un proyecto de Ley de Financiamiento Educativo presentado hace dos años en la Legislatura provincial. Las movilizaciones se replican en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, con acampes frente a la Casa de Gobierno y permanencias en el Ministerio de Educación.
El Secretario General del SUTEF, Horacio Catena, llamó a profundizar la unidad sindical y advirtió que “esto no da para más”. “No alcanza con un comunicado, un tuit; acá la población se tiene que movilizar completa”, sostuvo, y reclamó la conformación de un comité provincial de crisis para abordar la situación económica y laboral que atraviesa la provincia. Ayer mismo, el Grupo Mirgor de la familia Caputo despidió a 300 obreros metalúrgicos en la ciudad fueguina de Río Grande, incluyendo a 28 delegados.
Desde el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU Federal) manifestaron su “profundo apoyo y solidaridad” con la medida de fuerza y destacaron el ejemplo de “valentía” de los docentes fueguinos al iniciar una huelga por tiempo indeterminado para luchar por el Salario Mínimo Vital y Móvil según su definición constitucional y legal, tal cual lo reivindican históricamente los Aceiteros y que asumió como propio el FreSU.

Según el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, el Salario Mínimo Vital y Móvil debe asegurar a los trabajadores sin carga de familia, en su jornada legal de trabajo, la satisfacción de las 9 necesidades: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión. El valor actual del mismo es de $3.000.352, según los cálculos del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) encabezado por Sergio Arelovich, asesores económicos de Aceiteros y el FreSU, actualizado a julio de 2026.
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El FreSU exige al gobierno de Gustavo Melella, a los intendentes y a los legisladores provinciales que respondan al reclamo por la Ley de Financiamiento Educativo y por el Salario Mínimo Vital y Móvil.
El gobernador Melella convocó a los representantes gremiales el mismo lunes en que el paro ya estaba en marcha, pero el encuentro no produjo un acuerdo. El gobierno provincial, aseguran, enfrenta una situación fiscal crítica: la masa salarial docente representa el 66% de los ingresos por coparticipación y el distrito es uno de los más afectados por el ajuste nacional, con un déficit mensual blanqueado de $27.000 millones. El ministro de Educación, Pablo López Silva, afirmó que el margen de maniobra es “casi nulo”.

Este martes, se realizaron acampes y protestas ante la Casa de Gobierno en Ushuaia, la Delegación del Ministerio de Educación en Tolhuin y la sede del Ministerio de Educación en Río Grande.
“Exigimos al Gobierno de Melella la devolución inmediata de lo descontado, aumento salarial y una respuesta concreta a la realidad que vivimos en los jardines, escuelas, colegios y profesorados”, reclamaron desde el SUTEF, y agregaron: “No podemos resignarnos a vivir una vida de endeudamiento y precariedad; el momento de defender nuestro salario, los puestos de trabajo y las condiciones laborales ¡ES AHORA!”




