
Dictaron la clausura definitiva y el desalojo de la Comunidad Terapéutica Alcer
A raíz de la denuncia penal de dos usuarios y la intervención de la Comisión Provincial por la Memoria en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, el departamento de Inspecciones Sanitarias del Ministerio de Salud de la Provincia dispuso la clausura definitiva y el desalojo de la llamada Granja Alcer, de atención a personas con consumos problemáticos, que funciona en el distrito de Marcos Paz bajo el estricto y violento control del director y propietario, Carlos Cerruti, única persona encargada de dictar el régimen de vida y la manera de proceder ante una crisis subjetiva. “Los adictos son tarados que no saben nada de la vida. Si les doy pastillas los pongo más tontos”, respondió al equipo de la CPM cuando, en mayo pasado, se llevó a cabo una inspección...