La hipocresía del candidato Diego Santilli
Diego Santilli repite en campaña que “en política siempre hay que ir con la verdad”. Lo dice con naturalidad, como si ese principio fuera su marca personal o su identidad política. Pero hay un episodio que demuestra exactamente lo contrario y está documentado con sellos oficiales y su firma.
Hace quince años, siendo ministro de Ambiente y Espacio Público del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Santilli autorizó por escrito la instalación de un busto de Mustafá Kemal “Atatürk”, fundador de la República de Turquía, responsable de la política de negación del genocidio armenio. Lo hizo a pesar de varias alarmas que ya se habían encendido dentro de su propio ministerio y que señalaban irregularidades en el pedido diplomático. Cuando el escándalo estalló,...











