Trabajadores de la empresa Telecom Personal Flow realizaron este martes una protesta frente al edificio República, ubicado en Corrientes 707, en el microcentro porteño, en reclamo por los despidos arbitrarios y los retiros voluntarios forzados que la compañía viene implementando. En el marco de este reclamo, convocan a un festival solidario que se llevará a cabo este sábado 4 de julio a las 18 horas en la Casa Socialista Almagro.

Conversamos con Nicolás Lorea, trabajador despedido de Telecom Personal Flow, quien nos brindó su testimonio sobre la situación que atraviesan junto a sus compañeros.
Indymedia: – Contanos: ¿Por qué están protestando?
Nicolás: – Me llamo Nicolás Lorea. Estoy acá en Corriente 707, en el edificio de República, que pertenece a Telefónica, junto con otros compañeros despedidos de Telecom Personal Flow, luchando por la reincorporación. Ya que en nuestro edificio y en muchos edificios del país, del AMBA, CABA y en el resto de las provincias, la empresa está despidiendo personal, sancionando y hostigando, logrando que los compañeros se vayan y lleguen a un retiro voluntario, que no es más que un retiro encubierto, ya que se da en un marco donde la empresa hostiga y maltrata a trabajadores que hemos sido leales durante 10, 15, 20 años de trabajo.
Y nosotros lo que pedimos es la reincorporación, ya que no hicimos nada como para que amerite ni siquiera ningún tipo de sanción. Por eso estamos en campaña durante ya varios meses, visitando varios edificios, denunciando los despidos nuestros y de nuestros compañeros, y evitando que la empresa siga rajando gente.

Indymedia: – ¿Están en el marco de algún sindicato? ¿Cómo se están organizando?
Nicolás: – Nos enmarca el sindicato FOETRA, que es el sindicato de las telecomunicaciones, pero nosotros, en su mayoría de los 5 despedidos, no somos militantes. Somos trabajadores normales que están haciendo esto y poniendo el esfuerzo para lograr la reincorporación. Pero el sindicato —la conducción, mejor dicho—, que somos todos, porque todos somos el sindicato como empleados telefónicos, el sindicato no está haciendo nada por nosotros. Hay un silencio sepulcral, directamente, y no tenemos ningún tipo de respuesta por parte de las personas que nos tienen que defender.

Indymedia: – ¿Cuáles son los argumentos de la empresa para generar estos despidos o estos retiros?
Nicolás: – Los argumentos son, en varios casos, despidos durante licencias médicas, donde no se respetó la opinión del médico. Se los convocó a trabajar y los empleados, siguiendo su orden médica, no lo hicieron. Por ende, los echaron con telegrama. Hay un muchacho que está sin telegrama —es decir, la empresa dijo que se lo envió y el chico no lo tiene—. En mi caso y en el de otra compañera más —mi caso es Nicolás Lorea y Marisa Fervenza— son causas arbitrarias, motivos que no merecen ni sanción, ni siquiera son causas graves, sino que la empresa los usa para sancionar de acuerdo a lo que ellos creen conveniente. Y después andá a pelearlo con la justicia para que se verifique, y en el interín tenés sueldos caídos, compañeros que tienen ataques de pánico porque no saben si son los siguientes.

Indymedia: – ¿Creés que toda la incorporación de nuevas tecnologías, inteligencia artificial, tiene algún tipo de impacto con estas decisiones que toma la empresa? Por un lado, la reforma laboral, si querés, que va de la mano con estos despidos.
Nicolás: – Sí, porque la reforma laboral está avalando esto. Justamente las empresas están envalentonadas para actuar, y las conducciones están, por así decirlo, sutilmente cagadas en las patas, ya que no están haciendo nada por los obreros.
Indymedia: – ¿Y en cuanto a la inteligencia artificial?
Nicolás: – Sí. En cuanto a la inteligencia artificial, está desplazando muchos empleos en muchas empresas. En el nuestro no estaría pasando porque está bastante verde el asunto de la inteligencia artificial en Telecom y en Personal, ya que ellos emplean sus propias herramientas propietarias, no compran programas ajenos, y eso lleva a que tengan un desarrollo muy lento. De hecho, nosotros, los empleados, éramos una especie de conejillo de indias, o sea, probábamos los sistemas sin estar completamente avalados, y las métricas que nos impusieron las imponen sobre programas que no están terminados. Entonces, es todo parte del todo. Te ponen números inalcanzables en base a herramientas defectuosas. Uno cae en el error, te rajan y lo hacen con motivos que ni siquiera merecen un solo día de sanción.


