El rebusque tiene cara de mujer
Mientras cae el empleo asalariado formal, cada vez más mujeres se inventan su propio trabajo para sostener los ingresos. Algunas rubros concentran una transformación silenciosa, cada vez más feminizada. ¿De qué trabajan las expulsadas del mercado?
Por Gladys Stagno
“Una parte creciente del cuentapropismo argentino se da en casas, ferias, salones de uñas y ventas por Instagram. Y tiene cada vez más cara de mujer”.
La afirmación es de Daniel Schteingart –director de Argendata, el proyecto de producción y análisis de datos del centro de investigación Fundar–, quien pone de relieve un fenómeno creciente que aparece escondido en las estadísticas de empleo y que responde a fenómenos de época.
El fenómeno tras los números
Los datos publicados días atrás...











