Abominable ejecución del periodista Jammal Khashoggi a manos de la dictadura teocrática saudita.
No importa que el periodista disidente saudí Khashoggi haya sido torturado, asesinado y descuartizado en el consulado de Arabia Saudita en Turquía, no importa la violación a los derechos humanos que cometa ese régimen dictatorial encabezado por el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud y el príncipe heredero Mohamed bin Salman, no importa que la Coalición de Estados Árabes (liderada por Arabia Saudí) sigan bombardeando la población civil en el Yemen y masacrando niños en los colegios. Occidente bendice su sanguinario proceder pues es prioritario preservar sus intereses geoestratégicos y comerciales.
El reino de Arabia Saudita es el primer exportador mundial de petróleo -ya que diariamente produce 12.000.000 de barriles y -según las estimaciones de los expertos- sus reservas exceden...









