La guerra secreta en la Casa Rosada: micrófonos, cenas clandestinas y la pelea por la inteligencia militar

En los pasillos de Balcarce 50, la sensación es inquietante: alguien escucha, alguien graba. La reciente filtración de audios de la oficina de Karina Milei, hermana y principal asesora del Presidente, dejó al descubierto un posible caso de espionaje interno sin precedentes. La Justicia actuó de inmediato y prohibió la difusión de los archivos, mientras intenta determinar su origen y responsables.

Hasta ahora, el Gobierno sostuvo públicamente que se trata de una “operación externa” destinada a desestabilizar la gestión, pero nuevas revelaciones apuntan a una guerra interna por el control de la inteligencia militar.

El origen: una cena en Kansas

Todo comenzó la noche del 27 de junio de 2024 en el exclusivo restaurante Kansas, de Pilar. Allí fueron vistos cenando la vicepresidenta Victoria Villarruel y Nicolás Spagnuolo, por entonces funcionario clave de la ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad). Un video de seguridad confirmó el encuentro.

Según fuentes cercanas, esa reunión no fue casual: habría sido el escenario donde se selló un pacto secreto. Villarruel buscaba reforzar su estructura de inteligencia en medio de crecientes tensiones con el Presidente. Spagnuolo, a su vez, le habría facilitado vínculos con sectores estratégicos para llevar adelante ese plan.

Semanas después, Spagnuolo se vio envuelto en un escándalo por audios que revelaban presuntos actos de corrupción, motivo por el cual fue inmediatamente desplazado por el Gobierno.

El regreso del General Gallardo

En el centro de esta trama aparece Claudio Gallardo, un ex jefe de Inteligencia del Ejército durante la gestión de Mauricio Macri. Conocido por su experiencia en operaciones de contrainteligencia, Gallardo es hoy responsable de la seguridad del Senado, nombrado por Villarruel. Allí, ha impulsado barridos regulares en busca de micrófonos, alegando motivos de seguridad institucional.

Pero, de acuerdo con información de ex agentes de Inteligencia del Ejército, Gallardo habría tenido un rol mucho más activo: coordinar un operativo de espionaje interno destinado a obtener información sensible directamente desde la Casa Rosada.

El hombre clave: Coronel Orencio Carlos Correas

Para ejecutar la operación, Gallardo habría recurrido a Orencio Carlos Correas, actual jefe de Inteligencia del Ejército. Correas, coronel en actividad y postulado para ascender a general en 2026, cuenta con un grupo de oficiales leales, con influencia en Casa Militar y otros destinos estratégicos dentro de la fuerza.

Fuentes militares aseguran que Correas desplegó a agentes bajo su mando para instalar micrófonos en sectores clave de la Casa Rosada, incluyendo áreas de la Jefatura de Gabinete y la Secretaría General. El objetivo habría sido claro: obtener información directa sobre decisiones estratégicas y movimientos internos del Presidente.

Según la hipótesis que manejan algunos analistas, Villarruel buscaba anticiparse a los pasos de Milei y fortalecer su posición en la feroz interna política que se libra dentro del oficialismo.

Silencio y desconfianza

Hasta el momento, ni Villarruel ni Gallardo han respondido a estas acusaciones. El Gobierno mantiene un hermético silencio, mientras en privado algunos funcionarios admiten que la desconfianza dentro de Balcarce 50 ha llegado a niveles sin precedentes.

“Nadie sabe quién escucha ni para quién trabaja”, comentó bajo anonimato un asesor, reflejando el clima enrarecido que domina hoy la Casa Rosada.

Mientras tanto, la caída de Spagnuolo se interpreta ahora como algo más que un caso de corrupción: podría haber sido un movimiento calculado para desviar la atención del verdadero conflicto que se desarrolla en las sombras.

Un tablero explosivo

Si la Justicia confirma estas hipótesis, el país enfrentaría el mayor escándalo de espionaje interno desde el retorno de la democracia.

La combinación de ambiciones políticas, inteligencia militar y la disputa entre el Presidente y su vicepresidenta dibuja un panorama inédito y peligroso para la gobernabilidad.

En este momento, la pregunta clave es:

¿quién controla realmente la información más sensible del país?

Fuentes consultadas:

Clarín: “Juez prohíbe la difusión de los audios de Karina Milei”

Página 12: “La guerra entre Javier Milei y Victoria Villarruel escala”

Revista Quorum: “Villarruel nombra a Gallardo como jefe de seguridad del Senado”

Diputados San Juan: “Homenaje al Coronel Orencio Carlos Correas”

Video de Kansas Pilar (junio 2024), archivo periodístico.

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