El 25 de septiembre de 2009, trabajadores y trabajadoras de la
ex Mahle pusieron en funcionamiento algunas de las máquinas de la inmensa autopartista
de zona oeste. Pasaron cinco meses y medio de lucha ante el cierre intempestivo
de la fábrica que dejó a más de 500 personas a la deriva. Por eso esta acción
estuvo cargada de sentimientos encontrados.
El viernes pasado, hubo una reunión en el Ministerio de
Trabajo de la Nación en la que se anunció nuevamente la pronta
venta de la planta, y que podría ser el inicio del fin del conflicto. De todos
modos, algunos puntos del acuerdo dejan más dudas que certezas sobre el futuro
de los puestos de trabajo.