El sábado 24 se realizó la Caravana por la Memoria, la Verdad y la Justicia
hacia el campo militar San Pedro, ubicado en los alrededores de Laguna
Paiva, provincia de Santa Fe, para darle un abrazo simbólico a los militantes
asesinados en este campo de exterminio de la dictadura militar. Los presentes
realizaron un emotivo homenaje frente a las tranqueras del campo, para luego
culminar con un acto en la plaza central de Laguna Paiva.
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La jornada, que fue calificada de histórica por los participantes,
convocó a cientos de personas de organizaciones de derechos humanos, sociales,
políticas y sindicales. Provenientes de varias provincias, se concentraron en
la capital provincial y recorrieron luego más de 50 kilómetros hasta el campo
militar, donde recientemente fueron encontrados los cuerpos de ocho desaparecidos,
con signos de haber sido fusilados. Luego de años de paciente investigación
por los organismos de derechos humanos de la zona, finalmente se logró confirmar
que esta ubicación había sido usada para ocultar los restos de víctimas del
genocidio de la última dictadura militar.
Más de tres décadas
El
descubrimiento de los restos de ocho personas asesinadas por la dictadura genocida
fue el resultado de un largo y paciente trabajo de investigación realizado durante
años por los militantes de la Casa de Derechos Humanos de Santa Fe, que
comenzó en la década del 80 y no pudo avanzar legalmente por la entrada en vigencia
de las leyes de la impunidad. Sin embargo, el caso no fue olvidado. Se siguieron
buscando datos, lo que fue posible con la colaboración de muchos vecinos
de la localidad de Laguna Paiva, que a pesar del temor instalado por el
terrorismo de estado fueron acercando información a los organismos.
Después de la revuelta popular de 2001 y particularmente a partir de la caída
de la Obediencia Debida y Punto Final, el trabajo tomó nuevo impulso y hacia
fines de 2006 se habían recopilado un conjunto de datos que posibilitaban una
presentación legal, la cual se concretó el 19 de Marzo de 2007 ante la Justicia
Federal de Santa Fe.
Cuando se realizó el primer señalamiento de un posible lugar de enterramiento,
inmediatamente apareció una camioneta del Ejército con personal de civil que
se aproximó a esta primera demarcación. La reacción militar confirmó las sospechas
de los activistas de la Casa de los Derechos Humanos.
Sin embargo, hubo que esperar hasta febrero de 2010 para que empezara la investigación
sobre el terreno. Recién entonces, la Justicia Federal aportó el financiamiento
necesario para que pudiera operar el Equipo de Antropología Forense,
un grupo de profesionales de reconocida experiencia. Luego de cuatro meses de
trabajo y hacia el sur del primer señalamiento se encontraron restos humanos
sueltos, y cal, elemento ajeno a la composición natural del suelo.
La larga lucha por la memoria
Jorge Castro es uno de los integrantes de la Casa de Derechos Humanos
de Santa Fe. Al igual que muchos de los presentes, consideró la jornada como
“histórica”. “En los 52 kms que hemos recorrido, gente sencilla
que se acercó hasta al lado del camino, más allá de los que veníamos en la caravana,
eso demuestra que la semilla está creciendo, que el pueblo se va dando
cuenta de cuál es la verdad histórica” relató el militante.
Castro
valoró la importancia de los profesionales que están realizando la investigación.
"El trabajo del equipo de Antropología Forense fue requerido por la
Casa de Derechos Humanos desde el primer momento", relató. "Tardó
un tiempo, porque se necesita una cantidad de capital monetario para hacerlo,
porque no es una tarea fácil en un predio de 2200 hectáreas. Recién se llevan
exploradas 100 hectáreas. Falta todavía el 95% del campo. El trabajo
es minucioso, serio, el cual no hace falta decir la seriedad que tiene porque
son compañeros que han hecho este trabajo no sólo en nuestro país, sino a lo
largo de tres continentes".
En el acto realizado en la plaza central de Laguna Paiva, Castro hizo incapié
en rescatar la colaboración de los lugareños, cuya identidad permanece resguardada.
"En toda lucha por la memoria de los pueblos hay algunos que creen poco,
hay otros que creen a medias y hay otros que creen siempre. Por los que creen
siempre es que estamos hoy aquí. Y en este pueblo existen personas de carne
y hueso, que son vecinos y que hoy, aún en esta Argentina, no los podemos
nombrar, por su seguridad".
Ante la multitud congregada, el activista continuó: "A aquel compañero
que en un cuaderno anotó los datos y que los conserva aún, a ese compañero salud.
Aquellos que vieron en aquella noche los fusilamientos y que traspasaron a sus
hijos lo que vieron, a esos compañeros salud. A los que aportaron, a los que
nos guiaron, a ese hombre que nos dio los datos precisos, a los compañeros que
recorrieron miles de kilómetros para hallarlos, a las horas dedicadas, a los
que entraron al campo San Pedro, a todos ellos: compañeros salud. La memoria
está viva, la memoria está más viva que nunca, porque todo el pueblo argentino
está librando una batalla por una argentina más democrática. Tal vez, los juicios
no van a lograr condenarlos a todos, pero es una batalla que estamos librando
con una convicción inmensa, de que la única forma de construir otra Argentina
es partiendo de la verdad. No hay otra manera".
"Un reencuentro con nuestros hijos"
En la Caravana por la Memoria tuvieron un lugar destacado las Madres
de Santa Fe y las llegadas desde Buenos Aires, integrantes de la Línea Fundadora.
En nombre de ellas, Celina “Queca” Kofman, Madre de Plaza
de Mayo de Santa Fe, afirmó haber vivido "una jornada histórica, porque
fue el reencuentro con nuestros hijos y el de los hijos con sus madres,
con sus compañeros, con sus hijos”.
“Siento una emoción muy grande, un dolor muy grande porque ese dolor
no lo saca nadie, pero bueno. Es bueno que los jóvenes sepan la perversidad
del genocidio, porque lo que han visto hoy no se puede llamar enterramiento.
Enterrar un ser humano no es tirarlo con bolsas de cal para que desaparezca,
eso es una cosa perversa hasta el último extremo”.
La Madre aseguró que “esto va a seguir, no vamos a dejar la lucha hasta
que se extraiga como dijimos el último de los cuerpos que suponemos, y de acuerdo
a los testimonios que tenemos, puede haber muchos cuerpos de nuestros hijos".
"Yo creo que todo esto nos da mucha fuerza para seguir adelante",
concluyó Queca. Luego volvió a abrazarse con las otras Madres, que la esperaban.
LAS MADRES, ANTES DE COMENZAR LA CARAVANA
EL CAMINO AL CAMPO MILITAR SAN PEDRO
LA LLEGADA AL CAMPO MILITAR
FRENTE A LAS TRANQUERAS
LUEGO, ACTO EN LA PLAZA CENTRAL DE LAGUNA PAIVA
QUECA KOFMAN, MADRES DE PLAZA DE MAYO DE SANTA
FE
HABLA LUCILA PUYOL, ACOMPAÑADA DE OTROS
INTEGRANTES DE HIJOS SANTA FE
SILVIA ABDOLATIF, SOBREVIVIENTE DE LA DICTADURA
GENOCIDA
JORGE CASTRO, DE LA CASA DE DERECHOS HUMANOS
DE SANTA FE
Desde México un recuerdo y se clama justicia para cada uno de los hombres y mujeres desaparecidos en lucha y en la esperanza de un mundo y una Latinoamerica mejor. Esperemos que los números de desaparecidos, empiecen a arrojar cada vez más nombres y rostros. Felicidades a esos muchachos y a la profesora que iniciaron la investigación… Mu ...y mal por la cancilleria mexicana y la ignorancia del gobierno mexicano..que debe también la justicia de años de guerra sucia durante el régimen del PRI y asesinatos de nuestros hermanos de Chiapas y Oaxaca en recientes fechas…