El sábado 11 de agosto la Pachamama tuvo su ceremonia en la rotonda
del Puente La Noria, renombrada como Plaza de la Resistencia Indígena
por los organizadores de la actividad. Con ellos conversamos sobre su reciente
viaje a la provincia del Chaco, donde corroboraron la situación de emergencia
sanitaria de las comunidades originarias y buscaron transmitir la realidad
de los barrios de Buenos Aires con el fin de articular algún laburo en común.
“Nosotros muchos somos hijos de chaqueños, de correntinos, de paraguayos,
de pueblos originarios, de gente que tuvo que venir por una cuestión de
supervivencia mínima, por falta de trabajo”, explicaron.
Foto:
Centro Cultural Los Querandíes
“Si la Pacha da vino, vino hay que tomar”, se escucha decir mientras
circula una de las botellas por la rotonda del Puente La Noria, en la frontera
suroeste de la ciudad de Buenos Aires y el conurbano. A pocos metros, un
joven mapuche concluye su trabajo en la pequeña estructura que da la bienvenida
al Partido de Lomas de Zamora.“Plaza de la Resistencia
Indígena”, se lee también ahora. Son las 18 horas del sábado 11 de agosto
y un rato antes finalizó la ceremonia a la Pachamama. “Hay buenos augurios”,
afirma Mario Barrios (64), pintor kolla y encargado de llevar adelante
el rito, en el que aparte de vino se ofrendó agua, locro, mandarina, naranja
y hojas de coca. “Le hacemos fumar a la Madre Tierra, se clava
el cigarrillo con la boquilla para abajo y si la ceniza no se cae al consumirse,
es buen augurio. Nosotros pusimos cuatro cigarrillos y no se cayeron”,
se explaya.
Los presentes son en su mayoría integrantes del Encuentro por la Resistencia
Indígena, Campesina y Barrial, un espacio que nuclea a distintas organizaciones
de la zona suroeste del Gran Buenos Aires, como los centros sociales y culturales
Los Querandíes (Ingeniero Budge), Angâ Mbaretê (Villa Fiorito),
Cruce Libertad (Cruce de Lomas), Barrio Libertad (Villa Fiorito),
la Fundación Che Pibe (Villa Fiorito) y el MTD Lomas de Zamora
(Villa Centenario); y organizaciones como la toba Qom Dal Laxaic
del Gran La Plata, MOINO-ORCOPO (Organizaciones urbanas de Pueblos
Originarios), el Centro de Estudios Americanistas de Capital Federal
y el Voluntariado Universitario de la Facultad de Filosofía y Letras
(UBA).
Uno de ellos toma el micrófono y lee el documento elaborado para la fecha:
“Esta plaza de la Resistencia Indígena quiere ser el espacio donde los
movimientos sociales de toda nuestra zona sur, es decir, las organizaciones
culturales, de educación popular, murgueras, de pueblos originarios, de
trabajadores ocupados y desocupados, de Derechos Humanos, de jóvenes y niños,
expresen la necesidad de otro mundo, de otro barrio, de otra realidad”.
Después nos cuentan que una de las próximas actividades previstas en la
rotonda es para el 11 de octubre, donde el Encuentro intentará repetir
o superar lo alcanzado el año pasado con el festival que celebró el 'Ultimo
día de libertad de los pueblos originarios', en la víspera de los 514
años de la invasión europea al continente americano. Arbolito,
Las Manos de Filippi y Resistencia Suburbana fueron los grupos
musicales que ese día ayudaron a lograr una gran afluencia de adolescentes,
en una jornada que contó además con la interpretación del grupo de sukuris
de la Comunidad 3 de Mayo (La Paz, Bolivia) y la presencia del historiador
Osvaldo Bayer.
Foto:
Silvia Aidelman
En aquella oportunidad también estuvieron pobladores tobas de la localidad
chaqueña de Villa Río Bermejito, que utilizaron el marco para dar
a conocer la situación de emergencia sanitaria de sus comunidades y el accionar
racista del intendente Lorenzo Heffner (UCR), sobre quien pesa una
causa penal por discriminación en el Juzgado Federal de Resistencia.
De esa misma zona son la mayoría de los 11 muertos por desnutrición que
tomaron estado público durante julio y agosto, situación que es denunciada
como de “genocidio aborigen”.
EL PUENTE CHACO - LA NORIA
La presencia de los originarios tobas
en el último festival no fue una casualidad. El Encuentro organizó
dos viajes a la provincia del Chaco, el primero en septiembre de
2006 y el último en julio de este año, donde una delegación formada por
miembros de cada organización recorrió durante cuatro días distintos escenarios
de Resistencia, Juan José Castelli, Villa Río Bermejito y algunos parajes
de El Impenetrable chaqueño, como El Espinillo.
“Dijimos: 'Aprendamos de lo que anteriormente se decían las brigadas internacionalistas
y demos desde nuestro lugar', si bien limitado en el tema de los recursos
porque somos organizaciones barriales, pero con un corazón generoso y con
las ganas de poder luchar frente a los demás”, explica Daniel 'Tatu'
Ozuna (37), antropólogo del Voluntariado Universitario. “Dar muestras de este compromiso de poder articular, solidarizarnos
y hacer algún trabajo en conjunto”, fueron entonces los objetivos.
Importante rol en este camino cumplió el comunicador toba Abel 'Tonolec'
Celín (27), nacido en Castelli, criado entre esa localidad y la ciudad
de Rosario (Santa Fe), y radicado actualmente en La Plata. “Estando yo
ahí, hablando qom y entendiéndome con los hermanos, pudimos transmitir bien
por qué y para qué íbamos y entonces nos abrieron las puertas a todos los
lugares”, explica. Otro de los motivos del viaje fue “contar las
cosas que estuvimos haciendo en Buenos Aires para difundir la situación
del Chaco, que es lo que nos habían pedido en el primer viaje, y también
poder contar lo que pasa en nuestros barrios”.
La delegación visitó la provincia en momentos que se daban a conocer los
decesos por desnutrición. “El día que volvíamos nosotros fallece Mabel
Pino Fernández, de hecho en la zona de Castelli estuvimos parando en
la casa de su sobrina”, relata Tatú. Pero la dura situación no
agarró desprevenidos a los miembros de la delegación. “Ya estábamos al
tanto de lo que pasaba por informes que nos envían constantemente desde
allá. Sabíamos del padecimiento, la marginación, la discriminación y la
desnutrición”.
Foto:
Pablo Badano / Indymedia
- ¿Cuál es la explicación para estas muertes?
Tonolec: Cuando había monte, se podía conseguir alimento desde el
monte. Ya hace 20 años que arrancó este problema. Antes los hermanos mismos
podían hacer sus medicinas naturales, pero ahora son muy pocos los que transmiten
o hacen esa medicina ancestral.
Daniel: Yo creo que los factores son muchos: primero la agudización
de la pobreza, de la marginación, acentuada durante el período de los '90
cuando las políticas neoliberales se implementaron en su totalidad. Junto
con eso, toda la depredación del medioambiente. Tengamos en cuenta que el
monte para las comunidades qom, wichí y mocoví era como un almacén primitivo
de víveres, o sea era el lugar donde ellos accedían para poder tener su
alimento cotidiano. A partir del avance de los proyectos capitalistas, de
monocultivos, de la frontera sojera, ellos fueron perdiendo esos espacios
de monte donde tenían su alimento cotidiano y eso provocó que aumentaran
los casos de desnutrición, por no tener acceso al mínimo de alimentación.
Creo que tiene que ver con todas las políticas neoliberales, son problemas
económicos, problemas que tienen que ver con un sistema que es el capitalista
que de alguna manera necesita de los recursos para poder seguir perpetuándose.
- ¿Quiénes son los todos responsables de esta situación? ¿Nos incluye?
Daniel: Sí, tiene que ver un tema de sistema político, con un tema
de economía, pero como te decía recién, si el capitalismo necesita recursos
también necesita consumidores. Y los consumidores somos los que vivimos
en las grandes ciudades. Para obtener papeles, pañuelos descartables, etcétera,
necesitamos de los recursos que vienen del monte, y ahí es donde perjudicamos
a una gran masa de población de los pueblos originarios.
- El gobernador Roy Nikish dijo respecto a los desnutridos que en realidad
no hay desatención, que el sistema de salud funciona muy bien en todos los
rincones de la provincia. El ministro de Salud, Ricardo Mayol, dijo que
era un problema cultural, porque los indígenas tienen sus propios hábitos
de comida. ¿Ustedes qué vieron?
Tonolec: Nosotros estuvimos visitando una salita de la zona de Bermejito
y no daban la cara para hablar sobre esto. Nosotros queríamos registrar
algo. La gente está muy maltratada. Queríamos preguntarles pero no nos dieron
mucha información; no, se lavaron las manos, decían cosas que también decía
el Gobierno, la municipalidad. Nosotros estuvimos visitando y la propia
gente nos dijo que no recibían nada [de atención].
Daniel: Lo que pudimos ver es que en el tema de salud, esto hablado
por muchos dirigentes y compañeros tobas, lo que falta es una política integración
entre lo que es la salud occidental y la salud de los pueblos originarios.
Entonces como que no hay una integración verdadera, y no hay una comprensión
tampoco. Este comentario del ministro Mayol es un comentario que en términos
más científicos se dice etnocéntrico. Es decir, él hace una lectura desde
una medicina hegemónica y desde una postura política. Dice “no, en realidad
la culpan la tienen ellos”. No se hace cargo de la falta de integración
de parte del Estado provincial de la medicina tradicional y por otro lado
de la falta de política concreta. Es decir, son enfermedades totalmente
anticipables que totalmente se pueden prevenir. Es tuberculosis, o sea,
es una cuestión que simplemente tiene que ver con políticas sanitarias coherentes
de parte del Estado provincial, aparte de la falta de alimentación. En realidad
no hay un compromiso de parte de la provincia del Chaco para poder atender
la salud de las comunitarias originarias.
Foto:
Silvia Aidelman
- ¿Los tobas de El Impenetrable y otras zonas chaqueñas qué saben de
la realidad de Buenos Aires?
Tonolec: En realidad conocen todo lo que muestran en la tele. La
mayoría de ahí tiene poca posibilidad de poder estar continuamente al tanto
de lo que pasa, de la realidad de los barrios, lo que hacen los movimientos
sociales. Por eso nosotros nos organizamos para poder ir y transmitir lo
que está pasando, contar que hay luchas también como las que se están llevando
adelante en ese lugar. Daniel: Lo que nosotros siempre planteamos es que también somos
como hijos del monte obligados a migrar a la gran ciudad. Nosotros muchos
somos hijos de chaqueños, de correntinos, de paraguayos, de pueblos originarios,
de gente que tuvo que venir por una cuestión de supervivencia mínima, por
falta de trabajo, etcétera. Creo que eso se entendió mucho. De hecho, muchos
hermanos tobas de allá se ven obligados a esta migración continua a la ciudad
y es ahí donde nos reencontramos todos en los barrios y unificamos las luchas,
articulamos, y vemos que la identidad de un toba se puede cruzar con la
identidad de un pibe que escucha heavy metal o de un pibe que plantea ideas
anarquistas. Entonces esa lucha común es la que nosotros planteamos cuando
fuimos allá para trabajar con los jóvenes. Ver cómo podemos desde nuestros
barrios y con la gente de la zona del Chaco podemos articular algún laburo
en común. Y apuntando a lo mismo: a la búsqueda de dignidad, de mejores
condiciones de vida, fundamentalmente de justicia y de dignidad como personas.
- ¿Cuáles son las expectativas? ¿Hay algún proyecto en marcha?
Daniel: Sí, vinimos con bronca y con ganas. Con bronca por la realidad
que vimos, y con ganas de laburar en algo, de articular fundamentalmente
algún tipo de trabajo con jóvenes. En la zona de Bermejito salió la posibilidad
de armar un taller con jóvenes a partir de una radio comunitaria que hay
allá, que nos abriría las puertas, haría la difusión; y después también
en la zona de Castelli. Fundamentalmente talleres con jóvenes, talleres
de formación, talleres de organización. Los talleres serían allá y los articularíamos
con la gente del Encuentro de la Resistencia Indígena, de la Cátedra Americanista.
De acá a fin de año por lo menos planteamos tres talleres.
alienados
Por campesino arraigado -
Tuesday, Aug. 21, 2007 at 1:09 PM
se van a las ciudades porque estan alienados y tienen aspiraciones de ascenso social. prefiern ser mendigos de los blancos porque es mas facil q ponerse a trabajar en el campo. tienen tierra en chaco pero no la trabajan, no saben, quiern consumir como los blancos
mmm
Por shiteneyc -
Tuesday, Aug. 21, 2007 at 7:52 PM
me parese que,al opinar el tema de los pueblos orignarios tendrian que estar muy informados,con respecto al tema "tierra" es un tema que no quiere tocar para nada el actual gobierno;las tierras fueron vendidas por empresarios de otras provincias del cual los origianrios no tienen a donde ir.el lunes el tribunal de cuenta pidió al respuestas al gobierno qué hiso con respecto a las denuncias que se han hecho el año pasado, por ejemplo un lote de 2.000 hectareas se vendia a $1.14 y se la revendian en dos millones y medios de pesos,y esto esta comprovado porque se a girado en el organismo del contralor desde la justicia. asi creo que a la hora de opinar ....informese primero.no es que el indigena no quierea trabajar la tierra.
La Tierra para Quien La trabaja. Y el lucro del trabajo para los laburantes de la tierra. La tiera es un bien social!!! Abajo la propiedad privada de la tierra!!!!!!!!!!!!
mentira
Por huertero urbano -
Wednesday, Aug. 22, 2007 at 4:21 PM
dejen de mentir. si ni siquiera cultivan la tierra q los circunda de q propiedad de la tierra hablan? se van a poner a trabajar 2000 ha, caraduras, si ni se toman el laburo de mantener una huertita familiar para la que la tierra les sobra y con la q no se moririan de hambre!
che, zapallero citadino: "la tierra para quien la trabaja", cual es el problema? quien no labura, aguante. O esperas un pueblo maravilloso en medio del subdesarrollo?Ah y justamente no son los dueños de los latifundios, laburantes, mas bien chupasangres.